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Entrada de blog por Julio Barea Luchena - 17-06-2018


La amenaza de sequía y desertificación no desaparece con las últimas lluvias

Hoy se celebra el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía. La desertificación es un proceso de degradación del suelo claramente causado por el ser humano (deforestación, incendios, sobreexplotación de agua, agricultura y ganadería intensivas…). La sequía, como consecuencia del cambio climático, también se agrava por nuestras actividades.

Las últimas lluvias primaverales están dando una tregua a la sequía que se cernía sobre muchas regiones del Estado. Quedan garantizados el abastecimiento y el mantenimiento de los ecosistemas acuáticos a medio plazo. Las reservas de agua almacenada en superficie han aumentado hasta alcanzar un 73%. Esto supone una mejoría respecto al pasado año de un 17% más. Pero no ha llovido por igual en todas las regiones, por ejemplo en la cuenca del Júcar la reservas son inferiores al pasado año en estas mismas fechas.

La naturaleza vuelve a brindarnos una oportunidad para no volver a caer en los mismos errores que nos llevaron el pasado año a una situación límite donde más de 120 municipios españoles tenían algún tipo de restricción en el abastecimiento de agua.

Sequía en el embalse de Entrepeñas

Es imprescindible cambiar la manera en que administramos nuestros recursos naturales si queremos mitigar y adaptarnos a los efectos de la desertificación y las sequías. Por ello, debemos:

  • Cambiar urgentemente la actual política hidráulica centrada en la ejecución de grandes obras, a una gestión más hidrológica y ambientalista.
  • Adaptar nuestra agricultura al clima y reconvertir el regadío intensivo y superintensivo a explotaciones sostenibles, diversificadas y de bajo consumo de agua.
  • Adecuar nuestras políticas forestales a las necesidades del país más árido de Europa.
  • Abandonar todas las energías sucias y peligrosas dependientes de un gran consumo de agua y sustituirlas por energías renovables.

Si logramos tener ecosistemas sanos, estos resistirán mejor la desertificación y la sequía. Lo que revertirá directamente en nuestro bienestar y en un desarrollo más sostenible.

 

Julio Barea Luchena - autor del blog.
Julio Barea Luchena
Doctor en Geología, especialidad de Hidrogeología, Ingeniería Geológica y Geología Medioambiental, por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Gestión y Tratamiento de Residuos por la Universidad Autónoma de Madrid. Responsable de campañas de Consumo y Biodivesidad. Twitter: @JulioBarea
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