Greenpeace considera una victoria de la lucha contra el cambio climático la decisión de Iberdrola de cerrar sus térmicas de carbón

13-11-2017

Iberdrola decide cerrar sus térmicas de carbón

La organización ecologista pide al resto de eléctricas que hagan lo mismo

El siguiente paso para Iberdrola debe ser anunciar la fecha de cierre de las centrales nucleares y sustituir esa energía por renovables y eficiencia, no por más gas

Acción de Greenpeace contra Iberdrola Bilbao
©Greenpeace Handout/Ander

Cuando se inicia en Bonn el tramo ministerial de la Cumbre internacional del clima (COP23), la organización ecologista Greenpeace ha valorado como una de las novedades más positivas el anuncio realizado por la compañía eléctrica española Iberdrola de solicitar al Ministerio de Energía el cierre de sus dos centrales térmicas de carbón (1), el combustible que más contribuye al cambio climático. Dicho plan de cierre incluye el compromiso de mantenimiento del empleo, algo fundamental para la necesaria transición justa del carbón a la energía sostenible.

Greenpeace espera que, en coherencia con los compromisos adquiridos en el Acuerdo de París, el gobierno español no bloquee el cierre de estas centrales, sino que dé un mensaje sólido de lucha contra el cambio climático y asuma un compromiso para el abandono de las energías sucias y a favor de las energías renovables.

La organización ecologista pide al resto de las grandes eléctricas que operan en España (Endesa, Gas Natural Fenosa, EDP y Viesgo) que informen de sus planes de cierre de sus respectivas térmicas de carbón, para que el Gobierno pueda planificar un nuevo sistema eléctrico sin carbón a partir de 2025.

De momento, tres de las cinco grandes eléctricas españolas (Iberdrola, Endesa y EDP) han pedido que los objetivos europeos de renovabl​es se eleven del 27% al 35% para 2030, en el contexto del debate del paquete europeo de energía y clima. Pero el gobierno español no apoya ni más objetivos de renovables, ni más participación ciudadana, sino que quiere nuevas subvenciones para la energía sucia.

Greenpeace pide a Iberdrola que dé el siguiente paso y anuncie el cierre de sus centrales nucleares y se comprometa a reemplazar esa energía por nueva generación renovable y eficiencia energética, en vez de aumentar la quema de gas. Una compañía que pretenda ser líder en energía limpia debe presionar por un futuro completamente renovable, facilitando la participación a la ciudadanía.

La importancia del compromiso anunciado por Iberdrola se pone de manifiesto tras la publicación de los últimos datos del Global Carbon Project (2),  que revelan que las emisiones mundiales de CO2 aumentarán este año en aproximadamente un 2% después de tres años de haberse mantenido estables con un crecimiento nulo. Este repunte se debe al lento ritmo de reducción de las emisiones en la UE y EE. UU. y el anómalo crecimiento de las emisiones en China.

“Sin duda la decisión de Iberdrola es una buena noticia para el Cambio Climático, pero ante el repunte de las emisiones mundiales, todas las empresas y gobiernos deben actuar con mayor contundencia y urgencia: deben hacer mucho más. Esperamos que esto sea un empujón definitivo para que las otras eléctricas propietarias de térmicas de carbón definan una fecha para el cierre de las mismas y para que el gobierno español marque un camino claro para un sistema energético 100% renovable en manos de la ciudadanía”, ha declarado José Luis García Ortega, responsable del programa de cambio climático de Greenpeace España. “Es vergonzoso que tengamos un gobierno más fósil que las empresas eléctricas”.

Tras el comienzo de la segunda semana de las negociaciones climáticas en Bonn (COP 23), si bien durante la primera semana ha habido avances en el libro de reglamentación del Acuerdo de París y el diseño para el balance de las emisiones que tendrá lugar el próximo año (el Diálogo de Talanoa), el tema de la acción climática pre-2020 se ha convertido en el aspecto más polémico de la COP 23.

“Las emisiones deben llegar a su máximo en 2020 a más tardar. Esto significa que la acción climática previa a 2020 es fundamental si queremos limitar el calentamiento global a 1,5 grados. Tenemos una pequeña oportunidad y cuanto antes actuemos, mejor, y por eso el cierre de centrales de carbón es la medida de mayor alcance que se puede hacer para una reducción rápida de emisiones” ha concluido desde Bonn Tatiana Nuño, coordinadora de campaña de Cambio Climático de Greenpeace España.


Notas

(1) Iberdrola  ha solicitado ante el Ministerio de Energía la autorización del cierre de sus plantas térmicas de carbón de Lada y Velilla, que suman una potencia de 874 MW y que emitieron más de 2 Millones de Toneladas de CO2 en 2016.

(2)  Últimos datos the global carbon project.


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