El negocio de la venta de armas en nuestro país es tan oscuro que no nos permite percibir la realidad de la guerra en su total crudeza. Esta investigación sigue el camino que recorren las armas Marca España exportadas irregularmente.

España y la venta armas al margen de la ley

Decir que España exporta armamento no es nada nuevo. Somos el séptimo exportador mundial de armas 1 de los últimos diez años, por detrás de grandes potencias militares como Estados Unidos y Rusia.

Pero, ¿sabemos quiénes o qué lugares están involucrados en estas exportaciones; qué empresas se enriquecen vendiendo armas a países que pueden usarlas contra civiles; dónde se fabrican; qué armas son las que se envían; en qué cantidad; cómo viajan por nuestro territorio o cómo se envían a esos países?

A pesar de conocer los grandes números del comercio de armas españolas, se trata de un negocio tan oscuro y con tan evidentes intereses económicos para las grandes empresas que se sirven de las instituciones públicas para promocionar sus negocios en el extranjero, que es muy difícil dar respuesta a estas preguntas.

Greenpeace, como parte de la campaña Armas Bajo Control, en la que trabaja con Amnistía Internacional, FundiPau y Oxfam Intermón, analiza cada año estas exportaciones. En 2017 se han identificado un total de 25 operaciones: dos especialmente graves, a Arabia Saudí e Israel, que deben cesar de forma inmediata; operaciones preocupantes ​referidas a las exportaciones realizadas y/o autorizadas en 2017 de determinados tipos concretos de armas a 16 países ​y determinadas operaciones con seis países sobre las que se necesita más información.

Operaciones a las que hay que poner fin de manera inmediata
Operaciones muy preocupantes
Operaciones de las que se necesita más información
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Es muy grave que el Gobierno español siga autorizando la venta de armas cuando existe un riesgo sustancial de que se utilicen para cometer o facilitar violaciones graves del derecho internacional de los derechos humanos o del derecho internacional humanitario. Sin embargo, esto es lo que ocurre en el caso de Arabia Saudí y otros países de la coalición internacional encabezada por los saudíes que opera en Yemen, que desde 2015 han llevado a cabo más de 18.000 bombardeos en ese país. Uno de cada tres de esos ataques ha sido a objetivos no militares como viviendas, hospitales, escuelas o mercados, como ha ocurrido en agosto de 2018, cuando un bombardeo de un autobús escolar en un mercado costó la vida a decenas de menores.

Algo similar ocurre con la exportación de munición española a Israel, donde las fuerzas israelíes cometen homicidios ilegítimos de civiles palestinos y los mantienen recluidos ilegalmente en los Territorios Palestinos Ocupados. Desde finales de marzo de 2018, decenas de personas han muerto y miles han resultado heridas como consecuencia de los disparos del ejército de Israel.

Además de éticamente reprobables, estas exportaciones de armas son ilegales. España ha firmado y ratificado un Tratado Internacional que las prohíbe y tiene su propia ley que, si se aplicase correctamente, el Gobierno no debería autorizarlas. Todo agravado por el hecho de que el Gobierno no tiene mecanismos efectivos de control que verifiquen el uso final y se limita a confiar en la palabra del país receptor de estas armas.

El sistema de control del comercio de armas en España se escuda en clasificar esta información como “secreto oficial”, lo que permite al Ejecutivo no tener que rendir cuentas e impide al Parlamento y a las ONG saber las razones por las cuales autoriza o deniega una venta de armas. En definitiva, no nos deja comprobar si se está cumpliendo la ley lo que, en algunos casos, supone que el Gobierno español pueda ser cómplice de cometer atrocidades.

Casos de venta de armas “marca España”

Todo este oscurantismo y falta de transparencia no nos permite percibir la realidad en su total crudeza. Con la poca información a la que se puede acceder, hemos elaborado estas rutas 2 que nos describen cómo se operan en España estas exportaciones ilegales de armas.

Ruta I: Casi dos años enviando munición fabricada en Burgos a Arabia Saudí y Emiratos Árabes desde Bilbao y Santander

El 25 de abril de 2016, un año después de que estallara la guerra de Yemen, la compañía naviera saudí Bahri nombraba a Cantabrian Integrated Logistic Services (CILS), del grupo Bergé, su agente general en España que tendría una línea regular de carga en el puerto de Bilbao cada 28/30 días.

El establecimiento de esta línea regular en Bilbao da comienzo a la exportación continuada de munición bajo el código arancelario 9306, que corresponde a “Bombas, granadas, torpedos, minas, misiles, y demás municiones y proyectiles” del subtipo “de guerra”. Entre todo lo enviado, lo que sí que se ha confirmado a través de una respuesta del Gobierno a una pregunta parlamentaria es que uno de los envíos consistía en 17.000 proyectiles completos de artillería de 155 milímetros.

En total, desde que se tiene conocimiento de la primera exportación, en octubre de 2016, en las bodegas de esos barcos han navegado con destino a Arabia Saudí casi 7.000 toneladas de munición3 por un valor cercano a los 120 millones de euros4 (7.514 toneladas de munición y un valor de 138,8 millones de euros si también tenemos en cuenta los envíos de munición a Emiratos Árabes Unidos, que pertenece a la coalición saudí y participa en la ofensiva contra Yemen).

Todas esta munición se fabricó y distribuyó desde las instalaciones que la empresa Expal Systems, perteneciente al Grupo Maxam, tiene en Quintanilla de Sobresierra (Burgos). Desde allí se envían hasta el puerto donde se realizará la carga en los buques a través de convoyes de camiones escoltados por empresas de seguridad y por la Guardia Civil.

Una de las curiosidades de este caso y que a la vez es un ejemplo de las dudosas prácticas del sector armamentístico, es cómo la naviera saudí ha tratado de ocultar sistemáticamente las operaciones realizadas desde España a medida que empezó a aumentar la presión social contra el envío de armas españolas a Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos. Todo debido a la negativa de un bombero de Vizcaya a participar en el retén que vigilaba la carga en el puerto de Bilbao al conocer su destino y haber sido informado de que “eran bombas”. La primera medida de la naviera Bahri fue ocultar destinos españoles en su página web.

Posteriormente trataron de ocultar los logos de sus barcos, como muestran las siguientes fotografías de las visitas del buque Bahri Jeddah a Bilbao en junio y diciembre de 2017:

Además, en varias ocasiones, han puesto rumbo a puertos españoles desconectando el Sistema de Identificación Automática Marítima, con el que están obligados a navegar por cuestiones de seguridad, para impedir que se pueda rastrear su navegación y puerto de destino. Esta deficiencia fue detectada en inspecciones realizadas al Bahri Tabuk en Bilbao el 21 de septiembre de 2017 y al Bahri Hofuf en Santander el 8 de marzo de 2018.

Finalmente, y muy probablemente en un intento de desplazar la atención de los diferentes colectivos que han denunciado el caso y demandado el fin de la venta de armas a estos países de la coalición saudí, las operaciones de carga de los buques Bahri fue desplazada al puerto de Santander, desde donde se han realizado los últimos envíos.

Ruta II: Balas de fabricación palentina con destino Israel

A través de dos envíos en abril y mayo de 2017, se exportó a Israel munición fabricada en Palencia por un valor total de 600.700 € y casi 11.000 kg de peso.

Cabe suponer, que la empresa exportadora es Nammo Palencia. En octubre de 2013, la Fábrica de Armas de Palencia fue adquirida por el Grupo Nammo, que utiliza esta planta de producción para su Unidad de Negocio de Munición de calibre pequeño y medio5. El material exportado se trataba de munición bajo el código arancelario 9306301000, que corresponde a “cartuchos”, del subtipo “para revólveres y pistolas […] y para pistolas ametralladoras”.

La primera exportación se realizó a través de la aduana de Burgos, el 21 de abril, y el viaje desde España a Israel se realizó vía aérea. Probablemente lo hizo con la compañía Ukraine Air Alliance, como figura en las estadísticas de tráfico de AENA6, en un avión Antonov AN-12 (en la aeronave UR-CGW) con destino el aeropuerto de Tel Aviv-Ben Gurion International, en Vitoria el 22 de abril.

Ese mismo mes, el Gobierno de España condenaba la decisión del Gobierno israelí de construir un nuevo asentamiento en Cisjordania, contrarios al Derecho Internacional, y lo describía como “un obstáculo para la paz”. A pesar de esto y de la ausencia de mecanismos efectivos para controlar el uso del armamento exportado, España continuó —y continúa— vendiendo armas a Israel.

La segunda exportación se produjo desde la aduana de Gipuzkoa, el 15 de mayo. En esta ocasión, según la información de Aduanas, también se realizó el transporte internacional por carretera en un contenedor.

El año pasado, las fuerzas israelíes cometieron homicidios ilegítimos de personas civiles palestinas, y mantuvieron recluidos ilegalmente en Israel a miles de palestinos y palestinas de los Territorios Palestinos Ocupados (TPO). En 2018, desde el 30 de marzo, decenas de personas palestinas han muerto y miles han resultado heridas como consecuencia de los disparos del ejército de Israel. El terrible uso de munición real contra manifestantes desarmados y las muertes resultantes deben investigarse como posibles homicidios ilegítimos. En mayo de 2018, el Gobierno español expresó su consternación “por el elevado número de manifestantes muertos y heridos”, hizo un llamamiento urgente a la contención de todos los actores y pidió “al Gobierno israelí a hacer un uso proporcional de la fuerza”7. El siguiente paso lógico serían suspender las exportaciones de armas a Israel.

Ruta III: Armas de guerra y munición de fabricación andaluza para Arabia Saudí desde el puerto de Motril.

En febrero de 2018 un buque de la naviera Bahri visita por primera vez el puerto de Motril. Se trata del Bahri Tabuk. En abril y junio de 2018, será el Bahri Jazan el que visite en otras dos ocasiones este puerto.

El material exportado a través de la aduana de Sevilla, en las tres ocasiones se encontraba bajo tres códigos arancelarios diferentes: el 9301 que corresponde con “armas de guerra”, de subtipo “piezas de artillería (por ejemplo: cañones, obuses y morteros”; el 9305 que corresponde a “partes y accesorios de armas”, del subtipo “de armas de guerra” y el 9306, que corresponde a “bombas, granadas, torpedos, minas, misiles, y demás municiones y proyectiles”, del subtipo “de guerra”.

En total, se han enviado a Arabia Saudí, armas de guerra, partes y accesorios por un valor superior a los 22,8 millones de euros y munición para estas armas por un valor de casi 12 millones de euros.

La investigación en terreno identificó a la empresa Santa Bárbara Sistemas como la exportadora de este material. Esta empresa pertenece a General Dynamics European Land Systems, la unidad de negocio europea de este grupo empresarial. Santa Bárbara Sistemas posee dos centros de producción en Andalucía, uno en Alcalá de Guadaira (Sevilla) que fabrica Vehículos Blindados y Artillería, y otro en El Fargue (Granada) cuya producción se centra en munición y explosivos.

Todas las partes del conflicto de Yemen han cometido, impunemente, crímenes de guerra y otras violaciones graves del derecho internacional en estos más de tres años de guerra. La ONU y organizaciones internacionales y yemeníes de Derechos Humanos han documentado decenas de presuntos crímenes de guerra. En este contexto cabe preguntarse ¿qué más tiene que pasar en este país para que el Gobierno español deje de alimentar este desastre con más armas?

Retos: más transparencia y fin del comercio con Arabia Saudí e Israel

El Gobierno de Pedro Sánchez tiene una asignatura pendiente. La situación actual es tan sonrojante que con pequeños cambios se puede dar un salto cualitativo en el control de comercio de armas españolas y emprender el camino hacia el cumplimiento de la ley y el respeto del derecho internacional de los derechos humanos; dando así un nuevo sentido y significado a la “marca España” en el exterior.

El Gobierno debe aclarar cómo va a llevar a cabo los compromiso electorales del PSOE sobre comercio de armas: “cumplir estrictamente las previsiones de la Ley sobre comercio de armas, reforzando el control parlamentario y la transparencia y denegando su autorización cuando exista riesgo claro de que puedan ser utilizadas de manera contraria al respeto debido y la dignidad inherente al ser humano”. Tiene una inmejorable oportunidad para cumplir su programa y abrir una nueva etapa.

La campaña Armas Bajo Control le pide al Gobierno que tenga como prioridad poner fin de manera inmediata a las exportaciones de armas y munición españolas a Israel y a Arabia Saudí ​ y, en relación a la transparencia, que revoque el acuerdo de un Consejo Ministros de 1987 que clasificó como secreta información crucial para controlar el cumplimiento de la ley sobre comercio de armas, además de impulsar la tramitación parlamentaria de la modificación de la Ley de Secretos Oficiales de 1968 para adecuarla a las normas internacionales.

Recuérdaselo al Gobierno: para cumplir la ley y los acuerdos internacionales debe suspender las ventas a Israel y Arabia Saudí y acabar con el secretismo de la venta de armas Marca España. ¡Compártelo!

Notas:

1 – Según los datos de la Base de Datos sobre Transferencia de Armas del Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), respecto a las exportaciones 2008-2017.

2 – Las rutas descritas son las hipótesis más lógicas basadas en datos extraídos de las Estadísticas de Comercio Exterior y Aduanas de la Agencia Tributaria, Estadísticas de tráfico aéreo de Aena, bases de datos de tráfico marítimo e inspecciones, páginas webs de las empresas, noticias, observaciones en terreno y redes sociales.

3 – Masa neta: masa propia de la mercancía desprovista de todos sus envases y embalajes, en kilogramos.

4 – Valor Estadístico: Es el importe estimado de sumar el coste de la mercancía + la parte proporcional del transporte y seguro correspondiente al tramo que va desde la frontera española hasta la ciudad destino extranjera.

Foto: © Ahmad Hasaballah