Salvemos nuestra tierra. No a los fondos de inversión en el campo
© Greenpeace
¡El campo español no está en venta! Los grandes fondos de inversión están acaparando nuestras tierras y nuestras aguas, destruyendo la biodiversidad y fomentando la despoblación de nuestras zonas rurales… mientras los pequeños y medianos agricultores y agricultoras, que alimentan a nuestras comunidades, están siendo expulsados y abandonados.
En solo una década, los fondos de inversión han desembarcado en la agricultura, ya no solo no les bastaba con dejar a la gente sin vivienda, sino que ahora también quieren dejarnos sin la tierra, el agua y las ayudas públicas, para engrosar aún más sus cuentas. Miles de millones de euros están transformando el olivar tradicional, uno de nuestros tesoros nacionales, hacia un modelo superintensivo controladas por grandes capitales.
Esto no es progreso, ni eficiencia. Es expulsión de una cultura propia.
Los datos
- Mientras el 70% del olivar sigue siendo olivar tradicional y miles de familias dependen de él, los fondos acaparan fincas, disparan el precio de la tierra y reciben millones en ayudas de la Política Agraria Común.
- Apenas el 0,08% de los beneficiarios concentra casi el 10% de las ayudas, mientras la mayoría apenas recibe 5.000 euros al año.
El problema
En un país golpeado por sequías recurrentes, el agua se reparte con privilegios para el modelo más intensivo y consumidor de recursos. Más fertilizantes y plaguicidas, más presión sobre un recurso vital, más pérdida de biodiversidad. Y menos empleo: el campo andaluz ha perdido cientos de miles de trabajadores en las últimas décadas.
El campo está dejando de producir alimentos para producir rentabilidad financiera.
La tierra, el agua y las ayudas públicas se concentran en pocas manos mientras se expulsa a agricultores y agricultoras.
No podemos permitirlo.
Desde Greenpeace defendemos que es urgente legislar para frenar el acaparamiento de tierras, aguas y ayudas de la Política Agraria Común (PAC) por los fondos de inversión, y garantizar un reparto social y justo del agua. Las políticas públicas deben orientarse al fomento de una agricultura sostenible con las personas y con el medioambiente, no en un negocio en el que se lucren unos pocos. Una agricultura con ayudas públicas que acompañen y promuevan la incorporación de jóvenes agricultores y agricultoras y su transición hacia producciones más sostenibles con la naturaleza y los recursos disponibles.
Para ello, demandamos:
- Que se excluyan a fondos de inversión y holdings empresariales de las ayudas de la PAC, fomentando un reparto justo con límites máximos, condicionalidad social y ambiental y asegurar, al menos, un 50% del presupuesto de la nueva PAC a acción climática y ambiental. Y luchar por una transparencia real para evitar que las ayudas se fragmenten a través de filiales.
- Que se apoye e impulse una agricultura familiar y se frene la especulación. Esto se lograría regulando el mercado de la tierra para impedir el acaparamiento (frenando los oligopolios y la consecuente subida del precio de la tierra) y facilitando el relevo generacional, mediante ayudas al mantenimiento del empleo rural y a modelos agroecológicos.
- Reparto justo y social del agua, revisando los Planes Hidrológicos para eliminar privilegios al modelo superintensivo, creando Bancos Públicos de Agua que impidan mercados privados y opacos y auditar y actualizar concesiones históricas transformadas sin control.
Firma ahora. Defiende un campo vivo, justo y sostenible.
¡Firma y exige al gobierno que apoye a los pequeños agricultores y agricultoras y eche a los fondos buitre de nuestro campo!

¡Gracias por firmar, !
¿Quieres compartir esta petición con tus contactos? ¡Cuanta más gente firme, más fuerte haremos que se escuchen nuestras voces!
Contamos contigo
¡Ayúdanos a ganar esta campaña! Comparte la petición:
Apoya la campaña
En Greenpeace trabajamos para proteger nuestro entorno natural y su biodiversidad . Únete y ayúdanos a conseguirlo.