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Entrada de blog por Pilar Marcos - 23-03-2018


Acción: Intentamos parar a un barco de kril en la Antártida

Ayer en la Antártida había temperaturas bajo cero. Pero no ha sido freno para que activistas de Greenpeace se enfrentasen enfrentarse a un barco pesquero de kril en una protesta pacífica. Se encaramaron a la cadena del ancla del pesquero con una plataforma tipo cápsula de supervivencia a la proa del barco y desplegaron una pancarta que decía “Proteger a la Antártida”.

El kril es el alma del océano Antártico. Y no podemos dejar que la industria pesquera se lo arrebate a pingüinos y ballenas, que dependen de este pequeño animal como su principal fuente de alimentación .

Un equipo de escaladores de Greenpeace subió por el costado del arrastrero ucraniano More Sodruzhestva para colocar la cápsula de supervivencia y la pancarta, después de evidenciar que estaba pescando kril en un área propuesta para protección marina. Mientras el grupo de activistas permanecieron encaramados el arrastrero no pudo reanudar la pesca.

Greenpeace pide a la industria del kril que se comprometa a parar la pesca en cualquier área que los gobiernos consideren como posible santuario de los océanos, y que además respalden las propuestas de protección marina en la Antártida. La llamada para proteger el océano antártico está respaldada por más de un millón de personas.

El propósito y la intención pacífica de la protesta fue comunicada por el Capitán del Arctic Sunrise repetidamente al capitán del barco arrastrero a través de radio VHF. Sin embargo, después de varias horas encaramados al ancla, la embarcación aceleró la velocidad dramáticamente, poniendo en riesgo a los activistas. En este punto se decidió por motivos de seguridad que los activistas bajasen.

La protesta tuvo lugar durante un transbordo de la pesca al el buque frigorífico Skyfrost, cerca de la isla Greenwich en el estrecho de Bransfield. El Skyfrost es de bandera panameña pero propiedad griega. El transbordo se llevó a cabo cerca de un área especialmente protegida, a pesar del impacto potencial sobre la vida silvestre.

La expansión de la pesquería de kril está creciendo en parte por una mayor demanda del aceite de kril que se encuentra en algunos suplementos para la salud, incluidas los complementos de Omega-3. Pero una reciente investigación de Greenpeace ha revelado que la pesca intensiva, en las proximidades de áreas protegidas, crea una competencia por la comida entre pesquerías y pingüinos o ballenas, y amenaza las aguas antárticas prístinas con devastadores derrames de combustible e incendios. No vale la pena amenazar ningún ecosistema por un negocio

En la actualidad la pesca de kril en varias partes del océano antártico está permitida, pero la creación de una red bien gestionada de reservas marinas, incluido un Santuario del Océano Antártico de 1,8 millones de kilómetros cuadrados, ayudaría a proteger la zona. La propuesta será considerada por la Comisión del Océano Antártico en octubre de 2018.

Súmate al esfuerzo por pedir un Santuario en la Antártida, ¡firma la petición!

Pilar Marcos - autor del blog.
Pilar Marcos
Bióloga ambiental por la UAM y postgrado en Gestión de Recursos Naturales y Pesquerías por la Universidad de Columbia. Coordino el Área de Biodiversidad de Greenpeace España, que trabaja en océanos, polos, bosques y sus especies.
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