El cambio climático constituye la mayor amenaza medioambiental a la que se enfrenta la humanidad.

1,5 grados
Cerca de 200 países acordaron fijar en 1,5 ºC el umbral máximo de aumento de la temperatura del planeta.
0 emisiones
Debemos reducir a cero las emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2040 en toda la UE si no queremos vivir los peores efectos del cambio climático.
81%
Según el Instituto Elcano, el 81% de la ciudadanía piensa que España no hace lo suficiente para luchar contra el cambio climático.
Tierra desertificada en Brasil Una pastora cuida de su rebaño de ovejas que pastan cerca de una central de carbón en Jepara, Java Central. Un edificio inundado cerca de la costa de Nueva Jersey tras el huracán Sandy.

El problema

El cambio climático es el mal de nuestro tiempo y sus consecuencias pueden ser devastadoras si no reducimos drásticamente la dependencia de los combustibles fósiles y las emisiones de gases de efecto invernadero. De hecho, los impactos del cambio climático ya son perceptibles y quedan puestos en evidencia por datos como:

  • La temperatura media mundial ha aumentado ya 1,1°C desde la época preindustrial
  • El período 2015-2019, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), será probablemente el quinquenio más cálido jamás registrado
  • La tasa de subida del nivel del mar ha ascendido a 5 mm al año en el quinquenio 2014 -2019

Pero hoy también estamos viendo los impactos económicos y sociales, que serán cada vez más graves, como:

  • Daños en las cosechas y en la producción alimentaria
  • Las sequías
  • Los riesgos en la salud
  • Los fenómenos meteorológicos extremos, como danas, tormentas y huracanes
  • Mega-incendios

En los peores escenarios probables que los expertos reflejan, el aumento de temperatura podría llegar a los 4,8 ºC para final de siglo. El cambio climático es un problema global que alcanza una perspectiva ambiental, política, económica y social en la que las peores previsiones también implican enormes pérdidas económicas. Y es que cuanto más tardemos en actuar, mucho más elevadas serán las inversiones para la adaptación al aumento de la temperatura.

El 79% de las emisiones de gases de efecto invernadero en la Unión Europea son debidas a la quema de combustibles para usos energéticos o de transporte, según datos de Eurostat.

Todavía en 2017, el 91% de la energía usada en España provenía de fuentes no renovables como combustibles fósiles o energía nuclear. De hecho España, junto con otros cinco países de la Unión Europea, acumulan alrededor del 70% de todos los gases de efecto invernadero del continente.

La solución

El sector energético, debido a su uso de energías sucias —petróleo, carbón y gas—, es uno de los mayores contribuidores al calentamiento global. Unas 90 empresas son responsables de casi las dos terceras partes de las emisiones mundiales. En España, las grandes eléctricas —Endesa, Iberdrola, Naturgy, EDP y Viesgo— siguen generando buena parte de su electricidad usando fuentes no renovables, por eso trabajamos para que este modelo insostenible cambie y se acelere la transición a un sistema energético eficiente, inteligente, 100% renovable y democrático.

La revolución energética en manos de la ciudadanía es el camino: con las energías renovables se conseguirán paliar los efectos del cambio climático y lograr una eficiencia energética que generará puestos de trabajo y reducirá los costes de electricidad. Necesitamos prescindir de los combustibles contaminantes y de la energía nuclear y aumentar la participación de la ciudadanía para que se beneficie de la transición renovable.

«El cambio climático es una realidad que ya va a tener implicaciones inevitables, pero aún podemos minimizar sus consecuencias más severas»

Qué está haciendo Greenpeace

Greenpeace trabaja para impulsar soluciones que consigan frenar el cambio climático, con especial atención en el sector energético (para acabar en primer lugar con el carbón y la energía nuclear y acelerar su sustitución por energías renovables) y el transporte, apoyando políticas que hagan posible un sistema energético democrático y 100% renovable basado en el ahorro y la eficiencia, así como acuerdos y tratados internacionales que logren reducir las emisiones mundiales.

Muchos de los esfuerzos de Greenpeace están enfocados en el sector eléctrico, persiguiendo alcanzar un modelo basado en energías limpias, libre de los gases de efecto invernadero derivados del uso de combustibles fósiles. Solo hace falta voluntad y planificación del Gobierno y las empresas.

Qué puedes hacer tú

¡Actúa con tu consumo! Adoptando unas sencillas medidas de eficiencia energética en tu casa ahorrarás dinero y contribuirás en la lucha contra el cambio climático. Aquí te proponemos algunas.

¡Súmate a Greenpeace! Sé parte de nuestra organización para exigir a gobiernos y empresas que adopten políticas y prácticas sostenibles. Donde una persona no llega, un colectivo sí. ¡Pincha aquí para unirte a Greenpeace!