La energía nuclear es una tecnología de generación de electricidad basada en la fisión de átomos de uranio. Durante la generación eléctrica produce bajas emisiones directas de CO₂, aunque su ciclo de vida también genera emisiones y plantea retos relacionados con los residuos radiactivos, los costes, la seguridad y la transición energética.

La energía nuclear desempeña un papel relevante en el sistema eléctrico español y su futuro genera un intenso debate sobre seguridad, costes, cambio climático y transición energética.

Greenpeace considera que estos retos pueden abordarse mediante un sistema basado en energías renovables, almacenamiento y eficiencia energética.

 ¿Qué es la energía nuclear?  Es una tecnología que genera electricidad mediante la fisión de átomos de uranio en un reactor nuclear.
 ¿Es renovable?  No. La energía nuclear utiliza uranio como combustible, un recurso mineral finito que no se regenera de forma natural a escala humana.
 ¿Emite CO₂?  Sí. La energía nuclear genera emisiones de CO₂ a lo largo de todo su ciclo de vida.
 ¿Produce residuos?  Sí, incluidos residuos radiactivos de alta actividad y elevada peligrosidad.
 ¿Hay centrales en España?  Sí. España cuenta actualmente con 7 reactores distribuidos en 5 centrales nucleares.
 ¿Qué defiende Greenpeace?  Greenpeace defiende el cierre progresivo de las centrales nucleares y su sustitución por un sistema energético basado en energías renovables, almacenamiento y eficiencia energética.
7 reactores
operativos en el parque nuclear español de los 442 que hay en el mundo
Cada
11 días de media
se registra un incidente. España tiene un parque nuclear envejecido
46,5 años al cierra
es la edad media que alcanzarán las centrales nucleares españolas, versus la media mundial de 43,2 años.
¿Cuántas centrales hay en España?

España tiene 7 reactores operativos distribuidos en 5 centrales nucleares. Todos fueron construidos entre 1969 y 1988 y fueron diseñados originalmente para operar 40 años.

El calendario para su cierre progresivo, acordado en 2019 por el Gobierno y las empresas propietarias, prevé que el primero deje de funcionar en 2027 (Almaraz I) y el último en 2035 (Trillo).

El calendario de cierre de las centrales nucleares forma parte de la planificación de la transición energética en España y es coherente con los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). Este plan apuesta por un sistema eléctrico con mayor presencia de energías renovables, almacenamiento y redes más flexibles para reducir las emisiones y avanzar hacia un modelo energético más limpio, resiliente y descentralizado. Greenpeace sostiene que mantener este calendario también favorecerá una mejor integración de las energías renovables y reducirá el desperdicio de electricidad limpia.

 

Parque nuclear español
Central Provincia Reactores Año de inicio Cierre acordado Años de operación al cierre
Almaraz (I y II) Cáceres 2 1983-1985 2027/2028 46/45
Ascó (I y II) Tarragona 2 1983-1985 2030/2032 47/47
Cofrentes Valencia 1 1984 2030 46
Trillo Guadalajara 1 1988 2035 47
Vandellós II Tarragona 1 1987 2035 47

*Fuente: Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), diciembre 2025.

Los 7 reactores nucleares operativos en España generaron alrededor del 18,1 % de la electricidad nacional (incluido el autoconsumo), lo que situó a la energía nuclear como la tercera tecnología de generación eléctrica, por detrás del conjunto de las energías renovables, según el Informe del Sistema Eléctrico 2025 de REE (Red Eléctrica de España).

¿Las centrales nucleares dificultan la entrada de las energías renovables?

Sí, las centrales nucleares pueden dificultar la entrada de energías renovables en determinados momentos porque están diseñadas para funcionar de forma continua y ofrecen poca flexibilidad para adaptarse a las variaciones de la demanda eléctrica. Esto puede aumentar los vertidos de energía renovable cuando la producción de energía solar o eólica es elevada.

¿Por qué ocurre?

Las centrales nucleares están diseñadas para producir electricidad de forma prácticamente constante. Cuando coincide una elevada producción renovable con una demanda eléctrica baja, el operador del sistema puede verse obligado a limitar parte de la generación renovable para mantener el equilibrio de la red. Este tipo de situaciones son cada vez más frecuentes durante los periodos de elevada producción solar o en episodios de fuerte generación eólica e hidráulica.

Greenpeace considera que un sistema eléctrico basado principalmente en energías renovables requiere tecnologías más flexibles, capaces de adaptarse rápidamente a las variaciones de producción y demanda.

¿Qué impacto tendría prolongar la vida útil de Almaraz?

Según el estudio de Greenpeace:

  • Coste estimado: 3.800 millones €.
  • Inversión renovable desplazada: 26.129 millones €.

Conclusión: mantener la central abierta supondría un coste de oportunidad para la transición energética.

Pero, además, según este estudio:

  • Reduciría los vertidos de energía renovable en un 30 %.
  • Las energías renovables podrían sustituir el 96,4 % de la electricidad generada por esta central.
  • El 3,6 % restante podría cubrirse con otras tecnologías durante la transición.
Ventajas y riesgos de la energía nuclear

La energía nuclear presenta ventajas e inconvenientes que son objeto de debate. Entre sus principales ventajas destacan la generación continua de electricidad y sus bajas emisiones directas de CO₂ durante la producción eléctrica. Entre sus principales inconvenientes se encuentran la generación de residuos radiactivos, los elevados costes de inversión, los largos plazos de construcción y la gestión del riesgo asociado a las instalaciones nucleares. A continuación se resumen las principales características.

 

Aspecto Ventajas Riesgos
 Emisiones  Bajas emisiones durante la generación  Emisiones asociadas al ciclo de vida
 Producción  Continua  Poca flexibilidad
 Costes  Larga vida útil  Elevada inversión inicial
 Residuos Bajo volumen de residuos de alta actividad  Muy peligrosos y radiactivos durante muchos años
 Seguridad  Estricta regulación  Consecuencias graves en accidentes
¿Cuánto cuesta prolongar la vida útil de una central nuclear?

Prolongar tres años la operación de la central nuclear de Almaraz supondría un coste estimado de 3.800 millones de euros y podría desplazar 26.129 millones de euros de inversión en energías renovables.

En Greenpeace consideramos que estos recursos tendrían un mayor impacto si se destinaran a acelerar la transición energética.

¿Está creciendo o disminuyendo la energía nuclear en el mundo?

La energía nuclear sigue formando parte del sistema eléctrico de numerosos países, aunque su peso en la generación mundial de electricidad se mantiene alrededor del 10 %. El sector afronta retos relacionados con el envejecimiento del parque nuclear, los elevados costes de construcción y los retrasos en nuevos proyectos.

En Greenpeace hemos detectado varias tendencias:

  • En muchos países el parque nuclear envejece.
  • Numerosos proyectos presentan retrasos y sobrecostes.
  • Los reactores modulares pequeños (SMR) aún no han demostrado su viabilidad comercial a gran escala.

¿Qué propone Greenpeace sobre la energía nuclear?

Greenpeace defiende el cierre progresivo de las centrales nucleares en España conforme al calendario acordado para 2027-2035. Considera que esta medida debe ir acompañada de un mayor despliegue de energías renovables, una gestión segura de los residuos radiactivos existentes y un modelo energético más eficiente, flexible y descentralizado.

En resumen, Greenpeace propone:

  • Mantener el calendario de cierre de las centrales nucleares.
  • Sustituir progresivamente la generación nuclear por energías renovables.
  • Gestionar de forma segura los residuos radiactivos ya existentes.
  • Impulsar un sistema energético basado en energías renovables, almacenamiento y eficiencia energética.
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Conceptos clave sobre energía nuclear

Residuos radiactivos
Los residuos radiactivos son materiales que contienen sustancias radiactivas y requieren una gestión específica para proteger la salud y el medio ambiente. Según su nivel de radiactividad se clasifican en residuos de baja, media y alta actividad, siendo estos últimos los que requieren medidas de almacenamiento durante más tiempo.

Vertidos de energía renovable
Los vertidos de energía renovable son la electricidad generada por instalaciones eólicas, solares o hidráulicas que no puede incorporarse a la red eléctrica porque la oferta supera a la demanda o el sistema no dispone de suficiente capacidad para absorberla. En esos casos, parte de la producción renovable debe reducirse temporalmente.

Ciclo de vida
El ciclo de vida de una central nuclear comprende todas las etapas desde la extracción y el enriquecimiento del uranio hasta la construcción, el funcionamiento, el desmantelamiento de la instalación y la gestión de los residuos radiactivos. Analizar el ciclo de vida permite evaluar el impacto ambiental y las emisiones asociadas a toda la tecnología, no solo durante la generación de electricidad.

Residuos de alta actividad
Son los residuos radiactivos que presentan los niveles más elevados de radiactividad, principalmente el combustible nuclear gastado. Requieren sistemas específicos de almacenamiento y gestión durante largos periodos para garantizar la protección de las personas y del medio ambiente.

Preguntas frecuentes

No. La energía nuclear utiliza combustibles minerales finitos, como el uranio, por lo que no se considera una fuente de energía renovable. Aunque genera bajas emisiones directas de CO₂ durante la producción de electricidad, depende de recursos no renovables y produce residuos radiactivos que requieren gestión a largo plazo.

Durante la generación de electricidad, las centrales nucleares emiten muy poco CO₂ de forma directa. Sin embargo, sí existen emisiones asociadas a otras fases de su ciclo de vida, como la minería y el enriquecimiento del uranio, la construcción de las instalaciones, el transporte del combustible y el desmantelamiento de las centrales.

Es el acuerdo alcanzado en 2019 para el cierre progresivo del parque nuclear español entre 2027 y 2035. Greenpeace considera que respetar este calendario facilitará la transición hacia un sistema energético basado en fuentes renovables.

Actualmente, España cuenta con siete reactores nucleares operativos distribuidos en cinco emplazamientos. Según el calendario acordado en 2019, todas las centrales cerrarán progresivamente entre 2027 y 2035.

Las centrales nucleares generan residuos radiactivos de distinta actividad. Los de alta actividad contienen combustible gastado y requieren una gestión segura durante largos periodos debido a su radiactividad. Greenpeace defiende minimizar la generación de nuevos residuos mediante el cierre progresivo de las centrales.

La seguridad de las instalaciones nucleares está supervisada por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), organismo responsable de evaluar la seguridad de las centrales y vigilar el cumplimiento de la normativa vigente.

Greenpeace considera que la energía nuclear no es la mejor opción para afrontar la transición energética debido a la generación de residuos radiactivos, los elevados costes de inversión, los largos plazos de construcción, el envejecimiento del parque nuclear y la disponibilidad de alternativas renovables.

Greenpeace defiende un sistema energético basado principalmente en energías renovables, almacenamiento, eficiencia energética, electrificación y una red eléctrica más flexible, capaz de integrar una mayor proporción de energía eólica y solar.

Greenpeace sostiene que sí. Sus estudios concluyen que el despliegue de energías renovables, almacenamiento y medidas de eficiencia energética puede sustituir progresivamente la generación nuclear manteniendo la seguridad del suministro.

La fisión es el proceso utilizado actualmente en las centrales nucleares para producir electricidad mediante la división de átomos de uranio. La fusión busca obtener energía uniendo núcleos ligeros, pero todavía no se utiliza para generar electricidad a escala comercial.

Tras el cierre comienza un proceso de desmantelamiento que puede prolongarse durante años. Además, el combustible gastado y otros residuos radiactivos deben gestionarse y almacenarse siguiendo estrictos criterios de seguridad.