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Entrada de blog por Nanqui Soto - 19-09-2019


La crisis climática es una crisis de derechos humanos

No solo está mal repartida la riqueza. Las crisis afectan más a las personas que menos tienen

En estos días vemos a través de la televisión que no todo el mundo sufre de la misma manera los efectos de la crisis climática. Vemos que las consecuencias de algunos de los fenómenos meteorológicos extremos, que el cambio climático va a agravar, son peores o directamente desastrosos para las personas más vulnerables. Colectivos que no siempre son minorías. 

Según constata el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, los desastres acarrean para mujeres y niñas una carga adicional, puesto que sobre ellas recae la responsabilidad del suministro de agua, cuidados de personas mayores y menores, alimentación, etc., al tiempo que se agudizan las condiciones de pobreza, la falta de acceso a la educación y participación en la comunidad o los casos de violencia sexual.

Desde ayer y hasta hoy, se reúnen en Nueva York más de 200 organizaciones de la sociedad civil bajo la denominada Cumbre de los Pueblos sobre el Clima, los Derechos y la Supervivencia Humana (People’s Summit on Climate, Rights and Human Survival) para poner el acento en este problema. Esta cumbre sobre la población y el cambio climático ha sido organizada por la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Greenpeace, Amnistía Internacional, CIEL, Wallace Global Fund y el Centro de Derechos Humanos y Justicia Global de la University School de Nueva York. Una reunión que precede a la Cumbre de Acción Climática convocada por el Secretario General de las Naciones Unidas y que tendrá lugar la semana que viene.

Esta reunión quiere provocar un movimiento masivo de personas, recursos y energía colectiva que afronte la crisis climática, poniendo a las personas y los derechos humanos en el centro de las soluciones. Por eso, junto con estas 200 organizaciones representantes de movimientos indígenas, sindicales, académicos, ecologistas y de defensa de derechos humanos hemos hecho pública una declaración llamando a los gobiernos y empresas a tomar medidas urgentes encaminadas a proteger a la población afectada por la emergencia climática.

En un contexto de movilizaciones en todo el mundo, incluida la Huelga Mundial por el Clima convocada por organizaciones como Fridays for Future o Extinction Rebellion, las organizaciones reunidas en Nueva York queremos presionar a los gobiernos y el mundo empresarial para aumentar sus compromisos en la lucha contra el cambio climático. Además de otras iniciativas, las organizaciones firmantes demandamos una mayor concreción de los esfuerzos de reducción de emisiones, señalando directamente la responsabilidad del sector financiero que sigue anclado en los combustibles fósiles. Por otro lado, en la declaración se pide un esfuerzo mucho mayor en la medición del impacto sobre los derechos humanos en los mecanismos de rendición de cuentas de las corporaciones. 

El cambio climático afecta a las economías de todas las naciones, al tejido institucional, político, social y cultural de cada estado y los derechos de toda su gente, así como a las generaciones futuras que están por venir. 

Por todo esto, la crisis climática es una crisis de los derechos humanos. Las consecuencias sobre la población de los desastres provocados por los extremos climáticos están mostrando la dura realidad provocada por la inacción de los gobiernos y las empresas. Los fenómenos meteorológicos exacerbados por el aumento de las temperaturas (sequías, huracanes, riadas, olas de calor, etc.) afectan al conjunto de la población, pero de manera especial a las poblaciones más vulnerables. Lo hemos visto tras el Huracán Dorian, que ha devastado las Bahamas poniendo en peligro los derechos al agua y al saneamiento, a la salud, la alimentación, el trabajo y la vivienda adecuada. Lo hemos visto también en las riadas provocadas recientemente por la DANA en el sureste y centro de España.

Este desafío nos obliga a sumar el poder y la diversidad de numerosos movimientos a lo largo del planeta. Es hora de actuar. Vamos a actuar, pero necesitamos que gobiernos y empresas den pasos concretos y decididos, más allá de declaraciones de buenas intenciones. 

Nanqui Soto - autor del blog.
Nanqui Soto
Licenciado en Biología por la Universidad Complutense de Madrid, Post-grado en Ordenación del Territorio por la Universidad Politécnica de Valencia y Diplomado en Educación Ambiental por la UNED. Responsable de las campañas de Bosques y Empresas y DDHH en Greenpeace España. Twitter: @NanquiSoto
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