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Entrada de blog por Mariajo Caballero - 19-02-2018


La ministra García Tejerina sigue haciendo uso de las puertas giratorias

La ministra Isabel García Tejerina es un ejemplo de libro de la extendida política de puertas giratorias que permiten entrar y salir de los ministerios a las grandes multinacionales y viceversa. En su caso, su paso por la empresa Fertiberia, el mayor productor nacional de fertilizantes y responsable de uno de los mayores atentados ambientales de nuestro país, las cancerígenas balsas de fosfoyesos que asfixian cada día la ciudad de Huelva, y que Greenpeace lleva años denunciando.

La ministra de Medio Ambiente no ha tenido reparo en oponerse a la regulación de los límites de cadmio, un mineral tóxico, en los fertilizantes y defender una cantidad casi cuatro veces superior a la propuesta europea de 20 microgramos/Kg y todo, según los informes a los que ha tenido acceso Eldiario.es, para que “España siga en el mercado de fertilizantes fosfatados”.

Es que la ministra Tejerina no ha disimulado ni un poquito. Fertiberia, la empresa del imputado Villar Mir y donde la ahora ministra fue directora de Planificación Estratégica y consejera de Fertial (su filial argelina) justo hasta su entrada como titular en el ministerio, produce el 75% de los fertilizantes con cadmio que se fabrican en España.

Una ministra de Medio Ambiente apostando por un producto tóxico con efectos nocivos para la salud. Una noticia de autentica #MarcaEspaña.

El cambio climático y el medio ambiente exigen medidas valientes y decisivas. La Ministra Tejerina no puede seguir apoyando a la agroindustria. Estos son los efectos de las puertas giratorias.

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