Qué significa para Greenpeace una sentencia de 345 millones de dólares
Un tribunal estadounidense acaba de fallar a favor del gigante de los oleoductos y gasoductos Energy Transfer y ha ordenado a Greenpeace International y a las oficinas de Greenpeace en Estados Unidos pagar 345 millones de dólares.
En resumen: el año pasado, un jurado de nueve miembros del condado de Morton llegó a un veredicto tras una abusiva demanda intimidatoria de Energy Transfer (ET) contra oficinas de Greenpeace en los EE. UU. (Greenpeace Inc, Greenpeace Fund) y Greenpeace International.
La nueva sentencia del tribunal de Dakota del Norte rechaza partes de aquel absurdo veredicto del jurado emitido en marzo de 2025, pero aun así otorga cientos de millones de dólares a ET sin fundamento jurídico sólido y sin resolver las injusticias del caso. Esta sentencia es la mayor indemnización por daños y perjuicios jamás impuesta a oficinas de Greenpeace. Su objetivo es silenciar al movimiento.
«Esta sentencia es la mayor indemnización por daños y perjuicios jamás impuesta a oficinas de Greenpeace. Su objetivo es silenciar al movimiento».
Seamos claros: este tipo de acoso corporativo está diseñado para robarnos nuestros derechos y libertades. Energy Transfer ha interpuesto esta demanda intimidatoria porque Greenpeace Estados Unidos y Greenpeace Internacional se atrevieron a solidarizarse con los defensores ambientales indígenas que se oponen al oleoducto Dakota Access, causa de enormes daños ambientales.
«Energy Transfer ha interpuesto esta demanda intimidatoria porque Greenpeace Estados Unidos y Greenpeace Internacional se atrevieron a solidarizarse con los defensores ambientales indígenas que se oponen al oleoducto Dakota Access»
Nunca se trató de hacer justicia, sino de una SLAPP (Strategic Lawsuit Against Public Participation): una demanda coercitiva de Energy Transfer en un intento flagrante de silenciar la libertad de expresión, borrar el liderazgo indígena del movimiento Standing Rock y castigar la solidaridad con la resistencia pacífica al oleoducto Dakota Access.
¿QUÉ ES UNA SLAPP? Las demandas estratégicas contra la participación pública, conocidas como SLAPP por sus siglas en inglés, son una forma de acoso judicial con la que grandes empresas y poderes públicos tratan de intimidar, hostigar, agotar y arruinar a periodistas, activistas, artistas o académicos para silenciarlos; el objetivo no es ganar el juicio, sino hundir económica y emocionalmente a las víctimas y silenciar así voces críticas y disidentes.
¿Y ahora qué? Greenpeace Internacional y las oficinas de Greenpeace en EE. UU. solicitarán un nuevo juicio y, si este es denegado, apelarán la sentencia ante la Corte Suprema de Dakota del Norte.
Al mismo tiempo, Greenpeace Internacional tiene una demanda pendiente contra Energy Transfer en los Países Bajos bajo la directiva anti-SLAPP de la UE, un caso histórico que por primera vez pone a prueba esta directiva europea contra el acoso corporativo.
La SLAPP de Energy Transfer forma parte de una ola de demandas abusivas interpuestas por grandes petroleras como Shell, Total y ENI contra oficinas de Greenpeace en los últimos años, pero seguiremos resistiendo las tácticas de intimidación. La lucha contra las SLAPP de Energy Transfer continúa, y está lejos de terminar. No nos callarán.
«La SLAPP de Energy Transfer forma parte de una ola de demandas abusivas interpuestas por grandes petroleras como Shell, Total y ENI contra oficinas de Greenpeace en los últimos años»
Solo nos haremos más fuertes, uniendo nuestras voces a las de nuestros aliados en todo el mundo contra empresas contaminantes y contra los oligarcas multimillonarios que priorizan las ganancias sobre las personas y el planeta.
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