Entrada de blog por Pedro Zorrilla Miras - 09-02-2026


¿Qué tiene que ver Repsol con el tren de borrascas?

  • Aunque están por llegar los informes de atribución, sí sabemos que fenómenos meteorológicos extremos como el tren de borrascas que nos ha golpeado recientemente son cada vez más frecuentes y dañinos. Ya sea por la posible debilitación de la corriente de chorro del Ártico o por la acumulación de humedad y energía en la atmósfera por el aumento de temperaturas en el mar, el cambio climático ya nos deja impactos con alto coste humano y económico. En nuestro país, el cambio climático tiene un patrocinador destacado: Repsol y sus combustibles fósiles.

Este enero ha llovido casi el doble de la media, y las lluvias torrenciales continúan desbordando ríos, balsas, y la capacidad de la sociedad para hacerle frente. Esta vez la peor parte se la está llevando Andalucía, como en anteriores episodios han sido Catalunya o la Comunitat Valenciana. Pero ¿qué tiene que ver Repsol con que el suelo esté temblando en Grazalema? 

A veces, la ciencia climática puede parecer tremendamente compleja. Pero, en esencia, las cosas son muy sencillas. Al quemar carbón, petróleo y gas, hemos aumentado la capa de gases que retienen el calor en nuestra atmósfera, lo que significa que hoy en día nuestra atmósfera no solo es más cálida, sino también más húmeda, porque el calor aumenta la evaporación, y con más energía.

«Hoy en día nuestra atmósfera no solo es más cálida, sino también más húmeda, porque el calor aumenta la evaporación, y con más energía»

Esto significa que las olas de calor son más intensas, más largas y más frecuentes, las lluvias son más intensas y las temporadas de incendios son más largas y peligrosas. Además, con más energía para alimentar tormentas poderosas y la capacidad de nuestra atmósfera más cálida para absorber más humedad, el cambio de un extremo a otro se ha vuelto más rápido e intenso.

Y esta cadena de borrascas ¿es culpa del cambio climático?

Es pronto para decirlo, todavía no hay estudios que lo hayan atribuido, aunque sí hay pruebas científicas de que el cambio climático está provocando la acumulación de fenómenos meteorológicos extremos. Además hay dos procesos por los que el cambio climático si podría tener parte de la culpa y haber aumentado la gravedad de estas tormentas

  1. Por un lado, la debilitación de la corriente de chorro del ártico, que sería la que ha bloqueado un anticiclón en las Islas Británicas y empujado las borrascas más al sur de lo normal. Los meteorólogos indican que estas tormentas son las que habitualmente llegan al Reino Unido, y que ese bloqueo está haciendo que se queden en la Península. 
  2. Por otro, el calentamiento del océano por el calentamiento global aumenta la carga de humedad de la atmósfera, lo que hace que las lluvias y tormentas sean más abundantes e intensas.
El pasado ya no es una guía para el futuro

El cambio en las condiciones que determinan nuestro clima significa que los patrones climáticos del pasado ya no son una buena guía para el presente. Estamos viendo cómo se producen fenómenos extremos en lugares y momentos en los que nunca antes se habían producido, lo que significa que la población cada vez se ve más sorprendida. Las tormentas cada vez son más violentas, se producen incendios forestales fuera de la temporada habitual y a una escala nueva de destrucción y los cambios en los patrones de precipitaciones están causando estragos en la producción de alimentos.

La gestión del territorio, la adaptación al cambio climático, y la preparación frente a emergencias

La influencia del cambio climático en la intensificación de fenómenos meteorológicos extremos expone y hace más acusados problemas de gestión del territorio que Greenpeace lleva denunciando décadas, como falta de gestión forestal y de restauración hidrológica, mala gestión del agua, mala planificación territorial y falta de aplicación de la normativa ambiental. La necesidad de estas medidas se hace cada vez más patente. La amenaza del cambio climático no hace más que aumentar, y exige ya una actuación real y ambiciosa para mejorar nuestra adaptación frente a estos fenómenos. 

Para ello hay que re-evaluar el riesgo al que nos enfrentamos, tener en cuenta que estudios de riesgos anteriores deben ser re-evaluados. Y adaptar nuestras infraestructuras al aumento de riesgos. 

También hay que mejorar la preparación frente a emergencias, de todo tipo y en todo el territorio. 

Echar más gasolina al fuego

En pocas palabras, el cambio climático por la quema de carbón, petróleo y gas, está catapultando al mundo a una catástrofe tras otra. Afectadas por una sucesión de desastres con poco o ningún tiempo para recuperarse, o ante la tremenda magnitud de los desastres, muchas poblaciones están viendo cómo su resiliencia se ve superada. El impacto en nuestra salud mental está siendo muy grave.

El primer deber de los gobiernos es mantener la seguridad de nuestra población. Pero en este momento, muchos están haciendo exactamente lo contrario. Autócratas como Trump pretenden aumentar una peligrosa expansión de los combustibles fósiles, incluso con el uso de la fuerza. Cada nueva expansión e inversión en combustibles fósiles aumenta los riesgos futuros en todo el mundo.

Repsol es la empresa española que más responsabilidad tiene en el cambio climático: es la que más emisiones acumula de todas las empresas del IBEX 35 (el 62% de sus emisiones), obtiene beneficios de 1.756 millones de euros anuales (2024), y sigue invirtiendo más del 80% de sus fondos en el uso futuro de combustibles fósiles, en lugar de en energías renovables (como nos intenta hacer creer con su machacona publicidad). A comienzos de 2026, Repsol ha dejado clara sus prioridades al aliarse con Trump para aumentar su extracción de petróleo en Venezuela, tras el secuestro violento de su presidente (en el que fueron asesinadas unas 100 personas).

«Repsol ha dejado clara sus prioridades al aliarse con Trump para aumentar su extracción de petróleo en Venezuela»

Es hora de una eliminación justa y rápida de los combustibles fósiles

Greenpeace y muchas activistas climáticas en todo el mundo llevan muchos años reclamando el abandono rápido y justo del carbón, el petróleo y el gas a nivel mundial. En unas pocas semanas, España se sumará a decenas de países que se reunirán en el puerto carbonero de Santa Marta (Colombia) para celebrar la Primera Conferencia Internacional sobre la Transición Justa para Abandonar los Combustibles Fósiles, una nueva y poderosa iniciativa liderada por los Gobiernos de Colombia y Holanda.

Si España quiere liderar la transición hacia un mundo mejor, sin combustibles fósiles, verde, renovable, más sano, justo y con mejor calidad de vida, tiene la responsabilidad de liderar el proceso. Ahora más que nunca.

La ciencia es inequívoca: debemos abandonar los combustibles fósiles con urgencia, al tiempo que hacemos mucho más para ayudar a la población a adaptarse a esta nueva era de cambios climáticos bruscos.

Estas catástrofes, más allá de la destrucción de ecosistemas, edificios e infraestructuras, traen un sufrimiento inmenso a las personas que lo sufren. Las familias de Grazalema y de muchos pueblos andaluces están con el corazón encogido tras haber tenido que abandonar sus hogares sin saber lo que se van a encontrar a su vuelta. Esta semana se esperan de nuevo nuevas lluvias intensas. 

Y mientras, las empresas de combustibles fósiles siguen obteniendo ganancias obscenas cada año, y negociando con autócratas como Putin y Trump, para seguir exprimiendo al planeta hasta la última gota de petróleo, sin importarles el sufrimiento de la población.

Pedro Zorrilla Miras - autor del blog.
Pedro Zorrilla Miras
Doctor en Ecología y Medio Ambiente y Licenciado en Ciencias Ambientales por la Universidad Autónoma de Madrid. Responsable de la campaña de Cambio Climático de Greenpeace España. Bluesky: @pzorrillamiras.bsky.social
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