Usamos cookies para mejorar tu experiencia.
Entendemos que estás de acuerdo si sigues navegando.

Reactivo ante el anuncio de Endesa de cerrar sus térmicas de carbón

El cierre de la central de carbón de As Pontes será un enorme avance en la lucha ante la emergencia climática

01-10-2019

  • Si se confirma el cierre de las centrales de Meirama y As Pontes Galicia habrá dado un primer paso decisivo y muy eficaz en la reducción de emisiones causantes del cambio climático
  • Endesa debe anunciar lo antes posible la fecha de cierre y responsabilizarse en la generación de alternativas de empleo sostenible para la comarca
  • Es una irresponsabilidad que no exista aún una negociación entre Endesa, el Gobierno del Estado, la Xunta de Galicia y los agentes sociales para acordar un calendario de cierre rápido y una transición justa para los trabajadores y trabajadoras

(Aquí en gallego)

La plataforma “Galiza, Un futuro sin carbón”, de la que Greenpeace es parte, celebra el anuncio del posible cierre de la central de carbón de Endesa en As Pontes, una de las 20 mayores fábricas europeas de cambio climático. El cese de la producción eléctrica con carbón en esta central provocará una caída drástica de las emisiones gallegas de gases de efecto invernadero (GEI). Endesa debe confirmar lo antes posible el calendario de cierre definitivo, desestimar la reconversión de la central de carbón en una macroincineradora igualmente insostenible e implicarse en la generación de alternativas de empleo sostenible en las comarcas afectadas por la clausura de la central.

El 27 de septiembre fue un día histórico para la defensa del clima desde Galicia. Por las multitudinarias manifestaciones con motivo de la Huelga Mundial por el Clima y por la decisión inesperada de Endesa de cerrar enseguida la central de carbón de As Pontes. 2019 será seguramente el año con menores emisiones de dióxido de carbono (CO2) y otros  GEI en Galicia, por lo menos desde 1990. El cierre de las centrales de carbón de Meirama y As Pontes, responsables del 35% de nuestras emisiones (1), es la medida más eficaz en estos momentos para recortar las emisiones de GEI de Galicia, muy elevadas en términos  per cápita (2). Sobre todo en la medida en que su electricidad sea sustituida por el ahorro energético y las renovables y no por el gas natural.

Un cierre abrupto propiciado por la irresponsabilidad de Endesa y las instituciones

El negacionismo de la necesidad de cerrar lo antes posible las centrales de carbón y la ilusión en la posibilidad de alargar hasta bien entrado este siglo la vida de la central de As Pontes, compartidos por Endesa, instituciones, partidos políticos y sindicatos (3), se saldó con más crisis climática y con una decisión súbita de cierre que complica la transición justa.  

Los que, desde hace 20 años y hasta ayer mismo, a pesar de las alertas climáticas, hicieron todo lo posible para mantener indefinidamente la actividad de las centrales de carbón, y no quisieron ni supieron prepararse para el escenario actual, deberían hacer hoy todo lo posible para minimizar y compensar lo que de negativo tenga el cierre repentino de la central de carbón. Y comenzar a tomar en serio de una vez a lucha contra la crisis climática.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, culpa al Gobierno central del cierre de la térmica de carbón de As Pontes, pero lo cierto es que España es el único estado de Europa occidental sin calendario oficial de cierre de las centrales de carbón (4). El Plan de Energía y Clima del Gobierno de España solo es superado en falta de ambición climática por la Estrategia de Cambio Climático y Energía 2050 de la Xunta de Galicia. Como la propia ENDESA reconoce, en el cierre de la central de As Pontes resultó decisivo el aumento del precio de la tonelada de CO2 en el mercado europeo de emisiones. A cuya creación en 2005 se opusieron en su día la Xunta y todos los partidos políticos de aquella altura, precisamente por su temor a que perjudicara la actividad de las centrales de carbón de Meirama y As Pontes, que tanto han defendido irresponsablemente (5).

Desde su misma creación, a finales de 2018, la plataforma “Galiza, un futuro sin carbónha propuesto una negociación entre Endesa, instituciones y agentes sociales para acordar un calendario de cierre rápido y planificado, acompañado con medidas de transición justa para los trabajadores y trabajadoras (incluidos los camioneros) y de generación de alternativas económicas ecológicamente sostenibles en las comarcas afectadas. El marco para hacerlo sería un Convenio de Transición Justa, figura prevista ya en el Marco Estratégico de Energía y Clima del Gobierno estatal.

La alternativa no es la quema de biomasa forestal y residuos orgánicos

Desde la plataforma nos oponemos a la reconversión de la central de carbón en una  macroincineradora de residuos orgánicos y/o de biomasa forestal. No sería en absoluto una alternativa sostenible, pues generaría más crisis climática y contaminación atmosférica y favorecería aún más la eucaliptización y la pérdida de biodiversidad. Después de querernos vender una “central eficiente y de bajas emisiones”, ahora quieren hacernos creer que la combustión a gran escala de residuos orgánicos, posiblemente en parte importados (como el carbón desde la década de 1990) sería un ejemplo magnífico de economía circular, el más reciente  eslogan sostenibilista. Economía circular de verdad es reciclar los residuos orgánicos restituyendo los nutrientes a los suelos. 

Por otro lado, es necesario recordar que, al lado de la central de carbón de As Pontes, opera desde hace más de 10 años una central de ciclo combinado a gas natural, también propiedad de Endesa. Menos contaminante y presentada en su día como “la alternativa” a la central de carbón de As Pontes, su producción en los últimos meses ha crecido paralelamente a la caída de la producción con carbón. En el horizonte de 2030, o antes si fuese posible, está central también debería desconectarse, en el marco de la  descarbonización total del sector eléctrico y hacia un sistema 100% renovable.


Notas

Notas

  1. Dato referido a 2017, último año con datos oficiales para las emisións totales de Galicia. De las 30.260.130 toneladas de GEI emitidas en Galicia, 10.498.200 procederon de las centrales de carbón de As Pontes y Meirama.
  2. En 2017, las emisiones gallegas de GEI ascendieron a 11,2 toneladas por habitante. Son superiores a las emisiones medias de la UE (8,8) y del Estado español (7,7).
  3. Hasta el año pasado, Xunta, Parlamento de Galicia (sin votos en contra) o la Diputación de A Coruña (por unanimidad) reivindicaban el alargamiento de la vida de las centrales térmicas de carbón gallegas incluso hasta 2045. 
  4. https://beyond-coal.eu/share/.

Ningunha institución o fuerza política ha reivindicado en los últimos años la necesidad y la urgencia de un cierre rápido y planificado de las centrales de carbón gallegas. Por ejemplo, en las pasadas elecciones generales a las Cortes del Estado, nin una sola candidatura defendió un calendario de cierre planificado y a corto plazo de estas centrales.


¡ Comparte !