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Análisis medioambiental en profundidad de los Presupuestos Generales del Estado

Estos PGE no sirven aún para facilitar la transición ecológica que necesita el país

31-01-2019

  • La Oficina de Cambio Climático ha aumentado un 49% su presupuesto y se dedican 92 millones de euros más que en 2018 a la transición justa y el desarrollo sostenible de las comarcas mineras
  • A pesar del aumento del impuesto al diésel la fiscalidad verde tan solo representa el 5% de los ingresos del Estado 
  • Greenpeace lamenta la reducción de las partidas destinadas a actuaciones ambientales, costas y agua de un 7% pese a la creación del Ministerio de Transición Ecológica 
  • La ONG ecologista y pacifista denuncia que casi la mitad del gasto de inversión del presupuesto total del Estado sea para Defensa

El análisis en detalle de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2019 realizado por Greenpeace reconoce las modificaciones presupuestarias orientadas a la mejora de las políticas sociales tras una década de retroceso en derechos, libertades y aumento de la desigualdad, sin embargo denuncia que estos presupuestos no garantizan la transición ecológica que necesita el país. 

[Todos los gráficos que aparecen en el comunicado y en análisis de los PGE, así como las bases de datos utilizadas pueden descargarse y editarse libremente]

Greenpeace ve algunos gestos para el optimismo, en especial para abordar la transición energética justa, pero pide una profunda reflexión tras comprobar que el interés que ha manifestado el Gobierno por frenar el cambio climático y la creación de un Ministerio para la Transición Ecológica no se ven reflejados realmente en los PGE.

Análisis medioambiental de los Presupuestos Generales 2019

Greenpeace denuncia que las partidas para los programas destinados a actuaciones ambientales, costas y agua gestionados por la Secretaría de Medio Ambiente hayan disminuido en su conjunto un 7% con respecto a la propuesta del anterior Gobierno en 2018. Medio Ambiente pierde peso político al pasar la política forestal y de desarrollo rural a depender del Ministerio de Agricultura. La organización valora positivamente la subida de presupuesto de la Oficina de Cambio Climático con un aumento de los fondos del 49% respecto al año anterior que se dedican a la lucha contra el cambio climático y la transición energética justa. 

 

El Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado de 2019 no garantiza aún la transición  ecológica que necesita el país. Necesitamos mucho más esfuerzo presupuestario  y por eso esperamos que la futura Ley de cambio climático y transición energética sea la guía que articule los próximos PGE”, ha comentado Mario Rodríguez, director de Greenpeace España. 

Costas, aguas y agricultura

La organización también destaca que el presupuesto para actuaciones en la costa  ha experimentado un incremento del 4.71% con respecto a 2018 y aunque ha habido algún avance para asignar más dinero a la protección de la costa, el 81,2% de las inversiones de este programa se destina a paseos marítimos y arena de playas mientras que el restante 18,8% se dirige a la protección costera.

Respecto a la gestión del agua, en 2019 el programa de Gestión e Infraestructuras del Agua ha reducido su presupuesto un  6.58% con respecto al año anterior y el que se dedica a calidad del agua ha aumentado un 19,35%  lo que indica una mayor apuesta por la gestión sostenible del agua, aunque la prioridad del presupuesto sigue siendo para el uso intensivo del agua. 

En la apuesta por la agricultura ecológica ha habido un aumento de 17 millones respecto al de 2018. Sin embargo la apuesta por la agricultura ecológica es insuficiente: solamente se destina el 2,8% del presupuesto total del programa de Competitividad y Calidad Alimentaria a este fin.

Energía y cambio climático

En materia de transición energética ha habido tímidos avances. Las Políticas de gasto para Industria y Energía se centran principalmente en cubrir los costes del sistema eléctrico (65,8%) y se sigue dando ayudas encubiertas al sector industrial para que pueda seguir contaminando. Aspectos como la movilidad sostenible, la promoción de las renovables y la eficiencia energética representan el  7,1 % del total, (un ligero aumento del 1% con respecto a 2018).

El Gobierno, en estos presupuestos sí que se ha apostado por una transición energética justa hacia un sistema energético 100% renovable destinando 173.4 millones en los programas de desarrollo sostenible e inversión en las comarcas mineras y a la transición justa a través de la Oficina de Cambio Climático (un total de 92.2 millones más que en 2018). Además cuenta con 241 millones de euros que se destinan principalmente a ayudas laborales (bajas indemnizadas de carácter voluntario y prejubilaciones) para abordar el cierre de la minería.

“Valoramos la apuesta de los presupuestos por la transición justa, pero para que se lleve a cabo  la transición energética al completo y que esta sea justa y ordenada se necesita un plan detallado que incluya las fechas de cierre de todas las centrales que usen energías sucias y peligrosas y su sustitución por un modelo 100% renovable, inteligente, eficiente y en manos de la ciudadanía. “, ha declarado Cecilia Carballo, directora de Programas de Greenpeace.

Presupuesto para políticas de gasto de Industria y Energía 2019

Partidas presupuestarias para la transición energética
Resto de partidas presupuestarias

 

Movilidad

El análisis de las inversiones de Fomento demuestra un cambio gradual en la política de infraestructuras, incrementando la apuesta por la mejora del ferrocarril convencional y la conservación de carreteras, frente a las políticas anteriores que priorizaron la construcción de nuevas infraestructuras, sin embargo la apuesta por la movilidad eléctrica no ha aumentado su presupuesto. El presupuesto dedicado a inversión en Cercanías es de 1.353 millones de euros, casi el triple que en 2018. Sin embargo, la apuesta por el transporte ferroviario en las grandes ciudades no se ha traducido en una mayor aportación estatal para el transporte urbano, congelándose toda la financiación a entidades de transporte locales y metropolitanas (excepto Barcelona, que sube un 37%) pese al aumento en 2018 de los usuarios del transporte público.

Fiscalidad verde

El principio quien contamina paga está prácticamente ausente de la fiscalidad en los Presupuestos Generales del Estado y en 2019, aunque se ha dado un paso importante con el aumento del impuesto del diésel para igualarlo con el de la gasolina, los impuestos denominados ambientales (incluidos los energéticos) que en 2019 aumentan 106,15 millones con respecto a  2018 tan solo representan un 5% de los ingresos del Estado. España en el tercer país de la U-28  con menos impuestos ambientales.

Privilegios para Defensa

En 2019 el aumento del presupuesto del Ministerio de Defensa ha sido menor que en años anteriores (tan solo un 4.85% superior a 2018) frente al aumento de casi 40% que tuvo en los años 2016 y 2017.

 

En 2019  la prioridad del gasto público continúa estando en Defensa con el 44,9 % del gasto de inversión del presupuesto total del Estado. Estas inversiones del Ministerio de Defensa se cifran en 2.795 millones de euros de los que más de un 75 por ciento se destinan a atender compromisos de pago correspondientes a programas especiales de armamento.

Por último Greenpeace también reclama una mejora en la perspectiva de género y un mayor transparencia Es necesaria una mayor transparencia en los presupuestos que permita un mejor control y seguimiento de las aportaciones concretas de cada Ministerio a la transición ecológica y a la lucha contra el cambio climático ”, ha declarado Alicia Cantero, coordinadora del análisis.


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