Galicia apenas avanza en energías renovables y afianza su enorme dependencia del petróleo y del gas fósil

30-04-2026

  • Greenpeace y el Observatorio Gallego de la Acción Climática analizan el último balance energético de Galicia: mandan los combustibles fósiles
  • Tan sólo la cuarta parte de los recursos energéticos transformados para obtener electricidad, combustibles y calor fueron de origen renovable
  • Galicia sigue exportando muchos más productos petrolíferos y gas fósil (73%) que electricidad (21%)
  • La potencia renovable solo creció un 4% en los últimos cinco años, en los que el principal impulso vino del aumento del autoconsumo solar fotovoltaico

Greenpeace y el Observatorio Galego da Acción Climática (OGACLI) han publicado un análisis del último Balance energético de Galicia (2024) disponible, que acaba de hacer público el Instituto Energético de Galicia (INEGA) de la Xunta, y concluyen que el documento confirma la mala situación de la transición energética en comunidad autónoma. De no ser por el cierre de las centrales de carbón de Meirama y As Pontes, Galicia apenas habría avanzado en la reducción del uso de energía fósil durante los últimos años. El abandono progresivo de los combustibles fósiles es un imperativo cada vez más urgente para mitigar la crisis climática, reducir la contaminación tóxica, asegurar la autonomía energética y garantizar la prosperidad socioeconómica.  

Según el INEGA, el porcentaje de origen renovable de los recursos energéticos (energía primaria) transformados en Galicia para obtener electricidad, combustibles y calor, con destino al consumo interno y a la exportación, no superó el 25% en 2024. Un año más se confirma que en Galicia no existe ningún excedente de energía renovable.  

2024: primer año sin carbón en el mix energético gallego

Debido a los escasos avances en el aprovechamiento de los recursos renovables propios y al mantenimiento en niveles altos de la actividad de la refinería de petróleo de A Coruña y de la regasificadora de Mugardos, el peso de las renovables en el uso de los recursos energéticos en Galicia no llegaría al 25% de no ser por el abandono total del carbón en 2024. Comparando 2024 con 2018, el año previo al inicio del declive del carbón, la aportación de los recursos energéticos renovables apenas varió. La tendencia fue a un aumento en el uso del gas fósil y un descenso similar en el uso de petróleo. Por tanto, el abandono del carbón no fue acompañado de una reducción en el uso de los demás combustibles fósiles.

Productos petrolíferos y gas fósil aportan el 61% del consumo energético

El consumo directo de productos petrolíferos y de gas fósil supuso el 61% del consumo gallego de energía final en 2024. La electricidad y las renovables no eléctricas (biomasa, aerotermia, biocarburantes, etc.) aportaron, respectivamente, el 22% y el 14%. 

El transporte se ha transformado en los últimos años en el sector líder en Galicia en demanda energética y en emisiones de gases causantes del cambio climático. Hace falta reforzar el impulso al transporte colectivo, a la transferencia de mercancías desde la carretera al tren y a la electrificación. 

Paralelamente, las exportaciones energéticas crecieron, pero no están dominadas por la electricidad, sino por los combustibles fósiles de la refinería de A Coruña y de la regasificadora de Mugardos. Productos petrolíferos y gas fósil representaron el 73% de la energía exportada, frente al 21% de electricidad y el 6% de biocarburantes. En realidad, Galicia exporta electricidad que no está usando, perdiendo la oportunidad de emplearla en desfosilizar su consumo energético con el aumento de la electrificación. Aun así, necesitaría producir mucha más electricidad de origen renovable para el abandono del petróleo y del gas fósil.  

Estancamiento de las renovables y retroceso de la electrificación

El fin de la producción eléctrica con carbón posibilitó que el porcentaje de la generación renovable sobre el total de la electricidad saltara del 55% al 82% entre 2018 y 2025. Ocurrió a pesar del pequeño incremento de la potencia renovable eléctrica, especialmente en los últimos cinco años, periodo en el que tan sólo creció el 4%. El principal impulso renovable, en un contexto de parón eólico, vino del aumento del autoconsumo solar fotovoltaico, que tiende a debilitarse después del pico alcanzado en 2022.

Un dato positivo es el importante incremento en la instalación de bombas de calor registrado en 2024, año en el que por primera vez las bombas de calor superaron a la biomasa en nueva potencia renovable térmica instalada. Con todo, productos petrolíferos y gas fósil siguen siendo de lejos la principal fuente de calor en Galicia. 

La cuota de renovables en el consumo energético total alcanzó el 48% en 2024. En los dos últimos años se estancó, tendencia que de mantenerse comprometería el logro del objetivo del 58% para 2030 establecido en la Agenda Energética de la Xunta, aun así poco ambiciosa. 

Más preocupante aún es el panorama en el campo de la electrificación del consumo energético, crucial para avanzar en la descarbonización. El peso de la electricidad en el consumo gallego de energía final bajó en los últimos tres años hasta el 22%, la cifra más baja desde por lo menos 2006. Estamos muy lejos del objetivo del 35% para 2030 establecido por el plan estatal de energía y clima. La Xunta carece de una meta propia.

Galicia, más allá de los combustibles fósiles

En diciembre de 2023 Greenpeace y el Observatorio Gallego de la Acción Climática publicaron el informe Galicia, más allá de los combustibles fósiles. El documento incluye recomendaciones sobre la planificación energética de la Xunta, los combustibles fósiles, el consumo de energía y el desarrollo renovable en Galicia. Los diez objetivos más importantes marcados por Greenpeace y el OGACLI son:

  1. Reducir las emisiones brutas de gases de invernadero desde el -38,3% (2023) al -65% para 2030 respecto a 1990 
  2. Alcanzar un sistema eléctrico 100% renovable en 2030 
  3. Alcanzar un sistema energético en su conjunto 100% renovable en 2040 
  4. Reducir la demanda de energía final a la mitad para 2040 con respecto a 2019 
  5. Alcanzar una cuota de renovables en el consumo final del 70% en 2030 
  6. Abandonar el uso de gas fósil para la generación eléctrica antes de 2030 
  7. Abandonar la quema de gas fósil para todos los usos en 2035 
  8. Planificar el fin de las actividades de refino de petróleo y de regasificación de gas licuado, para acompasarlas al resto de objetivos 
  9. Incrementar la electrificación, que en 2030 debería aproximarse ya al 50% 
  10. Alcanzar un parque de vehículos cero emisiones antes de 2040

Más información:

Documento de análisis completo del balance energético gallego (GAL).


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