Europa rechaza el glifosato

09-11-2017

La nueva propuesta de la Comisión Europea para reautorizar el glifosato no recibe el apoyo necesario de los estados

• Greenpeace pide al gobierno español que cese su apoyo a la renovación y proteja a las personas y al medio ambiente en lugar de los intereses de las corporaciones

• A pesar de que la OMS lo clasificó como “probablemente cancerígeno”, es el herbicida más usado en Europa y España

Con 14 votos a favor, pero 9 en contra y 5 abstenciones (1), la Comisión Europea no ha contado hoy en Bruselas con el respaldo suficiente de los estados miembro para otorgar una nueva autorización al uso del glifosato sin restricciones.

Ahora se espera que la Comisión lleve la misma propuesta a votación en el llamado comité de apelación, donde también se espera que fracase. A partir de entonces, tiene el poder de adoptar su propia propuesta, aunque sin contar con el respaldo suficiente de los gobiernos europeos.

“La Comisión y los países que votan a favor de su propuesta, como es el caso de España, están tratando de obtener una nueva autorización, aunque sea más corta, a pesar de los escándalos masivos que rodean a su principal fabricante y la propia evaluación de riesgos de la UE. Si la Comisión, y los países que la respaldan, siguen permitiendo que este peligroso herbicida contamine nuestros suelos, agua, alimentos y personas, estarán recompensando a Monsanto por ocultar los peligros vinculados a su herbicida. La UE necesita prohibirlo ahora, no dentro de tres, cinco o diez años y España debe apoyar su prohibición”  ha afirmado Luís Ferreirim, responsable de agricultura de Greenpeace España.

Desde principios de 2016, la Comisión ha respaldado una autorización sin restricciones para el glifosato y en seis ocasiones no logró reunir el apoyo suficiente por parte de los gobiernos europeos (el 8 de marzo de 2016, el 19 de mayo de 2016, el 6 de junio de 2016, el 24 de junio de 2016, el 25 de octubre de 2017 y ahora).

Se han expresado serias preocupaciones sobre la influencia que los fabricantes del glifosato pueden haber tenido en la evaluación de riesgos de la UE de esta sustancia. No en vano, se reveló que partes importantes de la evaluación que la EFSA (Autoridad de Seguridad Alimentaria Europea) hacía del glifosato se habían copiado de la solicitud presentada por la multinacional Monsanto. Y también el inspector general de la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA) inició una investigación sobre una posible colusión entre un antiguo miembro del personal directivo y Monsanto.

El Parlamento Europeo ha pedido una prohibición total del glifosato para dentro de cinco años, comenzando con restricciones inmediatas, como por ejemplo para usos no profesionales y para la fumigación previa a la cosecha de los cultivos. Los gobiernos de Francia, Bélgica, Luxemburgo, Eslovenia y Malta también pidieron una prohibición en los próximos años, pero aún no han propuesto restricciones inmediatas que otorguen credibilidad a este posicionamiento.

A pesar de su daño al medio ambiente y de que la OMS lo considera “posiblemente cancerígeno” por la fuerte evidencia en pruebas con animales, el glifosato es el herbicida más utilizado en Europa, donde la venta de los productos que lo contienen supone alrededor de mil millones de euros anuales, y también en España, donde sólo en 2013 se utilizaron cerca de 3.000 toneladas para agricultura.

Más de un millón de personas han firmado ya una Iniciativa Ciudadana Europeaque pide la prohibición del glifosato, mientras que las encuestas en Alemania, Francia, Italia, Portugal y Grecia muestran una creciente preocupación y un abrumador apoyo popular a la prohibición.

Expertos, incluido el Instituto Julius Kühn de Alemania, han argumentado que la agricultura sin glifosato no tiene que tener un coste adicional. Las asociaciones progresistas de agricultores, como Confédération Paysanne en Francia y AbL en Alemania, apoyan la prohibición del glifosato y la transición a una agricultura sin plaguicidas peligrosos. En España, más de 130 organizaciones pidieron al gobierno que se opusiera a la reautorización del glifosato.

Greenpeace proyectó esta semana el mensaje #StopGlifosato en la fachada del Ministerio de Agricultura, para pedir al gobierno su rechazo a la propuesta de la Comisión. “Greenpeace considera una vergüenza que España siga apoyando la renovación del glifosato, poniendo por delante los intereses de las corporaciones en lugar de la salud pública, las personas y el medio ambiente” ha concluido Ferreirim.

 

  1. NOTAS. Resultado de la votación:

 

A favor 14 países 36,95%: CZ, DK, EE, IE, ES, LV, LT, HU, NL, SV, SK, FI,SE, UK,

En contra  9 países 32,26 % : BE, , EL, FR, HR, IT, CY, LU, MT, AT

Abstención 5 países, 30,79 %: BG, DE, PL, PT, RO


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