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Greenpeace denuncia que el acuerdo comercial UE-Mercosur agravará la destrucción ambiental

28-06-2019

Greenpeace denuncia que el acuerdo comercial que podría acordarse este fin de semana entre la UE y los países del Mercosur es devastador para el medio ambiente a ambos lados del Atlántico. [1]

Sin embargo, el futuro del acuerdo está en el aire, ya que el presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró que no lo firmará si el presidente Jair Bolsanaro saca a Brasil del acuerdo climático de París.

Lejos de las posiciones del presidente francés, el Gobierno de Pedro Sánchez ha apoyado incondicionalmente la firma de este acuerdo, a pesar de que en mayo de 2018 aprobó unos Principios para los Acuerdos Comerciales en los que expresamente condicionaba estos tratados a la firma del Acuerdo de París y a la inclusión de salvaguardas en materia de derechos laborales, de género, de lucha contra la corrupción y el blanqueo de capitales, etc. Sin embargo, esta es la cuarta vez que los principios del PSOE se convierten en papel mojado. Desde que Pedro Sánchez accedió al Gobierno, tras la moción de censura, ha concedido su apoyo a los acuerdos comerciales entre la UE y Japón, la UE y Singapur y entre la UE y EEUU, más conocido como TTIP 2.0.

El Gobierno de Pedro Sánchez ha pasado por alto la larga lista de criterios y condicionantes que su partido estableció el pasado 28 de mayo de 2018 cuando el Comité Federal del PSOE aprobó los Principios para los Tratados Comerciales donde establecía su ‘nueva’ política sobre comercio y globalización”, ha declarado Miguel Ángel Soto, portavoz de Greenpeace España. “En dicho documento, los responsables del PSOE afirman que el mandato que tienen es utilizar estos elementos de sus resoluciones como guía y filtro para construir sus posiciones respecto a los tratados comerciales. Por lo que vemos, no es así”.

Bajo la presidencia de Jair Bolsanaro, Brasil ha experimentado un aumento en las violaciones de los derechos humanos, incluidos ataques contra minorías, pueblos indígenas, personas LGTBI y otras comunidades vulnerables. Al mismo tiempo, el Gobierno ha debilitado la protección de los ecosistemas más sensibles e importantes de Brasil, incluida la Amazonía, y ha seguido atacándolas. El presidente Bolsonaro también ha amenazado con retirar a Brasil del Acuerdo de París.

La UE y los países del Mercosur quieren maximizar el acceso al mercado de la otra parte y aumentar las exportaciones. El enfoque de la UE es obtener acceso al mercado para automóviles, accesorios para automóviles, empresas energéticas, bebidas y servicios financieros, entre otros. La UE quiere que se eliminen los impuestos a la exportación y que las empresas europeas tengan acceso a contratación pública, incluidos los contratos con grandes municipios o estados federales.

A cambio, la UE está ofreciendo a los países del Mercosur más acceso al mercado europeo para la carne de vacuno y pollo, azúcar y etanol para biocombustibles, entre otros productos. El ganado es el mayor impulsor de la deforestación en el Amazonas, con el 63% de las áreas deforestadas ocupadas por pastizales. Casi ocho mil kilómetros cuadrados de la Amazonia brasileña fueron destruidos en 2018.

Cambiar coches por carne de vacuno no es aceptable cuando las consecuencias son más deforestación, ataques a los pueblos indígenas y una creciente hostilidad hacia la sociedad civil. El acuerdo EU-Mercosur también aumentaría las emisiones de gases de efecto invernadero y socavaría la forma de vida de los agricultores en ambos lados del Atlántico”, ha señalado Soto. “La UE debe abandonar la senda de seguir firmando acuerdos comerciales que benefician solo a las grandes corporaciones mientras hace la vista gorda ante el daño social y ambiental que ocasionan. La UE tiene la responsabilidad de abordar estas injusticias, no allanar el camino para ellas a cambio del beneficio corporativo a corto plazo”.

La etapa final de las negociaciones ha llevado a un grupo de países con un fuerte sector agrícola (liderado por Francia e incluyendo Irlanda, Polonia y Bélgica) a enfrentarse con países más orientados a la exportación, como Alemania, España, Portugal, Países Bajos, Suecia, República Checa y Letonia. El grupo liderado por Francia dice que la agricultura europea está amenazada por importaciones adicionales de productos agrícolas con estándares más bajos, mientras que el grupo liderado por Alemania quiere que se complete el acuerdo comercial para abrir oportunidades de exportación para sus industrias de automóviles y piezas de automóviles.

Próximos pasos

El acuerdo comercial podría cerrarse en la reunión del G20 que tendrá lugar en Osaka del 28 al 29 de junio, a la que han asistido los presidentes de Brasil, Argentina y la Comisión Europea, institución esta última que negocia los acuerdos comerciales en nombre de los gobiernos de la UE. Una vez que haya un acuerdo, los gobiernos europeos, el Parlamento Europeo y los parlamentos nacionales todavía tienen que aprobar el acuerdo.

 


Notas

[1] El Mercado Común del Sur (Mercosur) fue fundado en 1991 por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Venezuela se adhirió al tratado constitutivo en 2006, y se unió formalmente a Mercosur en 2012. La membresía de Venezuela se suspendió indefinidamente el 5 de agosto de 2017. Bolivia firmó un protocolo de adhesión en 2012, que todos los países del Mercosur firmaron en 2015, pero aún necesita la ratificación de los parlamentos. 


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