Por el 20º aniversario de la paralización cautelar de las obras, este 21 de febrero

Greenpeace entrega al alcalde de Carboneras una tarta con la forma del Algarrobico y un escrito en el que insta al TSJA a que lo denuncie por un presunto delito de desobediencia

18-02-2026

  • Con la tarta, una reproducción del edificio con su cartel de “hotel ilegal”, la organización le recuerda al alcalde que debe cumplir con las sentencias que lo obligan a anular la licencia de obras
  • Greenpeace ha entregado al alcalde también una copia del escrito que ha remitido al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía solicitando que le interpongan una multa y que traslade a Fiscalía una denuncia por el presunto delito de desobediencia
  • El alcalde de Carboneras ha dejado extinguir el expediente de revisión de la licencia que inició en julio de 2025, demostrando una vez más su enorme capacidad para dilatar el cumplimiento de las sentencias

Cuando se cumplen 20 años de la paralización cautelar de las obras del Hotel Algarrobico, este 21 de febrero, Greenpeace ha entregado esta mañana una tarta con la forma del hotel y su cartel “hotel ilegal” al alcalde de Carboneras, Salvador Hernández, para recordarle que debe cumplir con las sentencias que lo obligan a revisar y anular la licencia de obras del hotel. 

«No queríamos dejar pasar la oportunidad de celebrar este aniversario dulce y amargo. Dulce, porque celebramos que hace 20 años se paralizó esta monstruosidad, símbolo de la destrucción costera y el urbanismo depredador. Amargo, porque llevamos 20 años intentando derribarlo y aún sigue en pie, ha declarado Luis Berraquero, coordinador de Greenpeace en Andalucía.

Además de la tarta, la organización ecologista le ha trasladado también al alcalde una copia del escrito escrito remitido hoy mismo al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, en el que se solicita que el Tribunal interponga una multa personal al alcalde por su contumaz actitud a la hora de cumplir con las sentencias. En el escrito remitido al TSJA Greenpeace da un paso que hasta ahora no había realizado: solicita al Alto Tribunal andaluz que denuncie al alcalde de Carboneras por la comisión de un presunto delito de desobediencia. La organización ecologista solicita que se abra la vía penal por considerarse en completo desamparo ante las constantes maniobras dilatorias que el Consistorio ha realizado a lo largo de estos años. 

Greenpeace considera que el Ayuntamiento utiliza una serie de estudiadas argucias que demoran los procesos administrativos que obligan al Consistorio a cumplir las sentencias del Alto Tribunal andaluz. Cabe recordar que el hotel acumula 14 sentencias del Tribunal Supremo, otras tantas del TSJA, y que la sentencia del Tribunal Supremo que obliga  explícitamente al Ayuntamiento a revisar la licencia de obras del hotel es de hace cuatro años. 

“Hay mucha gente que nos pregunta cómo es posible que un ayuntamiento o una persona pueda saltarse el cumplimiento de una sentencia del Tribunal Supremo durante cuatro años. El Ayuntamiento de Carboneras lleva ya demasiados años mareando la perdiz para una serie de actos administrativos que podrían realizarse en menos de 15 días. No caben más excusas. Tienen que cumplir y no lo hacen. Por este motivo nos vemos obligados a trasladar este escrito al TSJA, porque ya en otras ocasiones el Tribunal ha apercibido con multas al alcalde y las han eludido haciendo como quien mueve papeles. Veinte años son más que suficientes. Es hora de que el hotel se derribe y se renaturalice esta playa”, ha reclamado Luis Berraquero.

La intrincada historia de la demolición del Algarrobico tiene una vía alternativa que no depende de la voluntad del alcalde de Carboneras. Tras el anuncio de la intención de expropiación por parte del Estado del 40% del hotel que se encuentra dentro de la franja de los 100 metros de servidumbre de dominio público marítimo-terrestre que establece la Ley de Costas, se abre una nueva vía. De confirmarse que esta opción es posible, la Junta de Andalucía tendría  en su mano aplicar la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (LISTA), que le permite ejercer la facultad de expropiación en edificios manifiestamente ilegales, o bien culminar el derecho de retracto, puesto que el hotel ilegal se encuentra ubicado en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. 

Después de que el Ejecutivo andaluz haya incluido en varios presupuestos una partida específica para el derribo del hotel, si se ejecutase la expropiación por parte del Estado, podrían hacerse efectivas las intenciones anunciadas a bombo y platillo en varias ocasiones por el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla. 

“Es el momento de que la Junta ratifique su decisión de derribar de una vez por todas esta ruina ilegal. Necesitamos que se den los pasos necesarios, con valentía, que acaben con este icono de la destrucción costera para que se pueda recuperar la salud de estos terrenos protegidos del Parque Natural, que nunca deberían haber sido urbanizados”, ha concluido Berraquero.

FOTOS DE LA ACTIVIDAD, AQUÍ.

VÍDEO DE LA ACTIVIDAD Y DECLARACIONES DE LUIS BERRAQUERO, AQUÍ.


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