Conclusiones de la Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles en Santa Marta, Colombia
Greenpeace valora Santa Marta como un hito hacia la estabilidad climática y energética, a la vez que exige acelerar las políticas para abandonar los combustibles fósiles
- Por primera vez, casi 60 gobiernos de todo el mundo se han reunido para discutir sobre políticas específicas que aceleren el abandono de los combustibles fósiles
- En un contexto internacional marcado por el cierre del Estrecho de Ormuz y los crecientes impactos climáticos, esta conferencia ofrece un rayo de esperanza para la acción climática
- A partir de hoy, el Gobierno de España debe pasar de las palabras a los hechos, aprobando nuevas políticas para acelerar el abandono de los fósiles y aumentando la financiación climática internacional
Greenpeace celebra la primera conferencia internacional para la transición más allá de los combustibles fósiles en Santa Marta como un hito histórico parala estabilidad climática y energética a largo plazo. Sin embargo, la organización insiste en que los países desarrollados deben acelerar sus compromisos mediante planes nacionales de abandono de los combustibles fósiles, así como financiación de calidad para que los países en desarrollo también puedan llevar a cabo sus transiciones.
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En esta Conferencia, Greenpeace ha presentado un informe en el que se esbozan los principios fundamentales que deben guiar las políticas para conseguir una transición justa para abandonar los combustibles fósiles, así como las medidas urgentes y prioritarias que deben adoptar los gobiernos nacionales y la cooperación global necesaria para hacerla realidad [1].
“Nos ha gustado lo que hemos oído. Ahora queremos verlo hecho realidad. Necesitamos que Santa Marta se traduzca en acciones, garantizando que la transición sea justa, rápida y cuente con financiación. Los países, con España a la cabeza, deben desarrollar y aplicar sus planes nacionales para el abandono de los combustibles fósiles, y los países desarrollados deben avanzar más rápido y proporcionar financiación de calidad a los países en desarrollo para que estos puedan llevar a cabo sus transiciones, de manera que no se agrave su endeudamiento”, ha señalado Pedro Zorrilla Miras, coordinador de la campaña contra el cambio climático en Greenpeace.
“España ha estado representada al máximo nivel por la vicepresidenta Sara Aagesen, quien ha ejercido un rol activo en las negociaciones, algo especialmente positivo en el marco geopolítico internacional. Sin embargo, para tener un verdadero liderazgo internacional, el Gobierno debe activar el camino para liberarnos de los fósiles con un plan de abandono de los combustibles fósiles que incluya objetivos con fechas, nuevos impuestos permanentes a la industria fósil, el cierre de las subvenciones a los combustibles fósiles, financiación climática adicional, así como el impulso a la reforma de la arquitectura financiera internacional. Tanto el gobierno central como los autonómicos y municipales deben avanzar más rápido en la transición energética y no ceder a las presiones para dar pasos atrás o desviar la ruta hacia falsas soluciones como la nuclear” [2], ha añadido Zorrilla Miras.
Greenpeace destaca que, por primera vez, tras décadas de negociaciones internacionales sobre cambio climático, la comunidad internacional se ha reunido para hablar de lo que causa el cambio climático, los combustibles fósiles, y de la voluntad de impulsar la transición energética que conduzca al abandono de esos combustibles.
“Esta conferencia ha sido importante para situar la transición energética justa en la agenda pública y política de cara a la COP31 del clima (Noviembre 2026, Turquía). Se ha visto que hay voluntad política y un nuevo impulso que hay que celebrar, pero esto es solo el principio: se necesita más tiempo para que este proceso madure y se convierta en una verdadera plataforma de diálogo sobre políticas energéticas en la esfera internacional. Además, no puede convertirse en una excusa para retrasar el cumplimiento de los compromisos nacionales ya asumidos, como los objetivos de reducción de emisiones, protección de los ecosistemas e inclusión de la población”, ha declarado Laura Caicedo, coordinadora de Greenpeace Colombia.
Entre los principales resultados de Santa Marta, Greenpeace también acoge con satisfacción la creación del Panel Científico para la Transición Energética Global, que proporcionará asesoramiento científico a los organismos políticos para hacer posible la transición hacia la energía limpia.
Otra fortaleza del encuentro ha sido la diversidad de voces que han participado activamente en los debates: “La conferencia de Santa Marta ha sido muy importante para escuchar a los países, los gobiernos subnacionales, representantes de la ciencia, la sociedad civil, los pueblos indígenas, las personas de ascendencia africana y las voces de la calle que reclaman una transición para abandonar los combustibles fósiles y presentan soluciones”, ha subrayado Anna Cárcamo, especialista en política climática de Greenpeace Brasil.
“En medio de un contexto geopolítico tan tenso y del agravamiento de los fenómenos climáticos extremos, Santa Marta ha aportado una sensación de energías renovadas, pero ahora los gobiernos deben pasar de las palabras a los hechos. Mientras las familias nos enfrentamos al aumento de los precios por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, ésta impulsa los beneficios de la industria del petróleo y el gas. Las 57 naciones reunidas en Santa Marta han estado buscando formas de financiar una transición justa, para lo que es urgente gravar de forma permanente los beneficios —y no solo las ganancias extraordinarias— de las grandes empresas de combustibles fósiles, y sustituir este sistema por energías renovables”, ha señalado Rodrigo Estrada, asesor de clima de Greenpeace Internacional.
La coalición de países surgida de esta conferencia debe ahora liderar medidas nacionales ambiciosas en sus respectivos territorios e impulsar avances concretos en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y en otros espacios internacionales. Tuvalu e Irlanda organizarán conjuntamente una segunda conferencia en abril de 2027.
“Santa Marta ha sido un soplo de aire fresco, una señal clara de que los vientos por fin están cambiando de dirección. Pero una señal no es la solución: la transición sigue avanzando demasiado lenta para nuestros pueblos del Pacífico y para todas las comunidades del mundo que son vulnerables al cambio climático. Hemos dado un primer paso, muy necesario, pero ahora viene el trabajo duro para romper realmente el dominio que los combustibles fósiles ejercen sobre nuestra seguridad global y para conseguir mantener el calentamiento mundial por debajo del 1,5 °C”, ha destacado Shiva Gounden, coordinador de la delegación de Greenpeace en Santa Marta y director de Greenpeace Australia-Pacífico.
“Cuando lleguemos a Tuvalu el año que viene la conversación tiene qe cambiar. No basta con discursos sobre mayor ambición; hay que aportar pruebas de implementación real. Santa Marta ha dado impulso al movimiento, pero Tuvalu debe ser el lugar donde convirtamos ese impulso en realidades que mantengan nuestros hogares a flote y nuestro futuro a salvo”, ha concluido Gouden.
Notas:
- A Just Transition Away from Fossil Fuels: Policy Briefing
- Informe: Energía para vivir mejor. Hoja de ruta para una energía suficiente, eficiente y 100% renovable para 2040 en la península Ibérica.
https://es.greenpeace.org/es/noticias/hoja-de-ruta-para-una-peninsula-iberica-renovable/