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La comunidad científica muestra su alarma ante el avance de la minería de fondos marinos

24-07-2019

  • Greenpeace despliega una pancarta en la reunión anual de la Autoridad Internacional de Fondos Marinos
  • La minería en aguas profundas podría empeorar la crisis climática al alterar las reservas de “carbono azul” en los sedimentos del fondo marino
  • El barco ‘Esperanza’ de Greenpeace llega a Jamaica procedente de la Ciudad Perdida de la Atlántida, en el Atlántico, uno de los principales reclamos de la industria minera
  • La aprobación de un Tratado Global de los Océanos es vital para la protección de las aguas internacionales

 

 

Varios científicos marinos de todo el mundo han hecho pública una dura advertencia sobre la emergente industria de la minería de fondos marinos: afirman que su desarrollo “pone en peligro la salud de los ecosistemas oceánicos” y podría contribuir a la degradación del clima. Por este mismo motivo, varios activistas de Greenpeace acudieron ayer a la reunión anual de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA) en Kingston (Jamaica), junto con los miembros del Jamaica Environment Trust y representantes de otras organizaciones de la sociedad civil del país, para entregar una carta escrita por 28 científicos de ocho países en la que expresan su preocupación por la salud de los océanos. Greenpeace, además, desplegó una pancarta en la que se leía “No a la minería de fondos marinos”, ya que la organización ecologista exige la protección del lecho marino y los océanos globales. La minería de aguas profundas podría empeorar la crisis climática al alterar las reservas de “carbono azul” en los sedimentos del fondo marino. 

El barco ‘Esperanza’ de Greenpeace ha llegado a Jamaica procedente de la Ciudad Perdida de la Atlántida, en pleno océano Atlántico, el más importante campo de batalla para la industria minera marina, en riesgo después que la ISA haya concedido licencias de prospección en la región. El ‘Esperanza’ se encuentra en mitad de la expedición más ambiciosa de Greenpeace, del Ártico a la Antártida, para documentar las principales amenazas a las que se enfrentan los océanos y exigir la aprobación de un Tratado Global de los Océanos que proteja las aguas internacionales. 

“Actualmente los océanos se enfrentan a más amenazas que en cualquier otro momento de la historia, pero la peligrosa industria minera en los  fondos marinos quiere ejercer aún más presión sobre los ecosistemas frágiles”, señala Louisa Casson, responsable de la campaña ‘Protege los Océanos’ de Greenpeace: “La Autoridad Internacional de los Fondos Marinos es responsable de regular la minería, pero en lugar de salvaguardar las profundidades oceánicas, está sirviendo a los intereses de la industria y ‘vendiendo’ el lecho marino para la exploración minera. La ISA nunca ha rechazado una solicitud de licencia, incluso aquellas que pretende realizar prospecciones en lugares únicos como la Ciudad Perdida de la Atlántida que podría albergar indicios sobre los orígenes de la vida en la Tierra. En vez de permitir esto, los gobiernos deberían concentrar sus esfuerzos en aprobar un Tratado Global de los Océanos lo suficientemente sólido como para allanar el camino para la creación de una red de santuarios marinos que estén fuera del alcance de todas las formas de explotación industrial, incluida la minería de fondos marinos”. 

La carta firmada por científicos marinos, entregada a los gobiernos en la reunión de ISA, ha sido liderada por la profesora Gretchen Früh-Green, que formó parte del equipo que descubrió el único ecosistema hidrotermal de la Ciudad Perdida hace menos de 20 años. La comunidad científica asegura que “el desarrollo de la industria minera de fondos marinos puede provocar daños irreversibles a los ecosistemas de aguas profundas” y pide a la ISA “considerar el aporte de la comunidad científica internacional a la hora de evaluar las solicitudes futuras de exploración de minerales en fondos marinos”. Los firmantes incluyen a profesores/as e investigadores/as de la Institución Oceanográfica Woods Hole y École Normale Supérieure en París.

“Los impactos ambientales de esta industria minera no se limitarían solo a los fondos marinos”, destaca la profesora Früh-Green. “Necesitamos un debate público mucho mayor sobre si, colectivamente, podemos asumir el daño que este tipo de minería provocaría en nuestros océanos, incluida la posible pérdida de descubrimientos científicos que aún están por hacerse”

Un informe reciente de Greenpeace, In Deep Water (En Aguas Profundas), detalla las limitaciones de la ISA para proteger los entornos marinos profundos del daño acumulativo de actividades como la pesca industrial, el cambio climático o la contaminación por plásticos, destacando la importancia de las negociaciones en curso para un Tratado Mundial de los Océanos que podría salvaguardar los mares. 

“No solo las empresas han comenzado a hablar en nombre de los gobiernos en las reuniones de la ISA, sino que la cumbre de este mes está discutiendo propuestas altamente restrictivas que podrían excluir a las organizaciones civiles que advierten sobre la minería en las profundidades marinas de futuras discusiones”, advierte Louisa Casson. “El futuro de las profundidades oceánicas nos importa a todos y todas. Más de 1,5 millones de personas en todo el mundo están pidiendo a los gobiernos que protejan nuestros océanos y a los tesoros escondidos de las profundidades marinas de la explotación industrial”.


Notas

Fotos de la protesta pacífica de Greenpeace en la ISA aquí

Fotos de los océanos y sus profundidades aquí

 


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