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#PlanetaEnCarneViva

La macroexplotación de vacuno de Caparroso (Navarra) ya acumula once procedimientos sancionadores por infracciones medioambientales

26-06-2019

 

  • Entre otras cosas, la explotación supera el número de animales autorizados y supone una amenaza por la contaminación del agua que conlleva sus vertidos
  • A pesar de estas deficiencias de gestión, la empresa propietaria, Valle de Odieta, S.C.L., sigue pretendiendo construir en Soria la mayor explotación de Europa
  • Las explotaciones industriales de vacuno son auténticas fábricas de cambio climático y no están obligadas a declarar sus emisiones
  • La de Caparroso es una de las explotaciones elegidas por Greenpeace internacional para mostrar, en un proyecto fotográfico, el impacto de la ganadería industrial en el medioambiente

 

 

El Gobierno de Navarra ha vuelto a desestimar la solicitud de ampliación de la macrogranja industrial de Caparroso. 

La empresa Valle de Odieta, S.C.L. había interpuesto recurso contra la primera prohibición de ampliar la explotación pero el gobierno foral lo ha desestimado de nuevo, según la  Orden Foral 25E/2019 de la Consejera de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local del Gobierno de Navarra, a la que han tenido acceso el colectivo ambientalista navarro ‘La Compañía de las 3 Rs’ y Greenpeace.

Según esta Orden, desde el año 2014, la macroexplotación acumula nada menos que 19 denuncias de diversos organismos públicos del Gobierno de Navarra, que han supuesto 11 procedimientos sancionadores por diversas infracciones a la normativa medioambiental y que han dado incluso lugar a sanciones con multa.

En el documento se justifica la desestimación diciendo explícitamente que “(…) no hay garantías de que se pueda ampliar la actividad sin riesgo de daños para el medioambientey que “de acuerdo con los antecedentes expuestos, se concluye que las irregularidades en el funcionamiento de la actividad no son hechos puntuales, meramente anecdóticos, irrelevantes o no demostrados, sino que son una constante acreditada al menos desde el año 2014 “.

Entre las 19 denuncias listadas en la Orden Foral ahora desvelada, que han dado lugar a los procedimientos sancionadores, se encuentran irregularidades como la ejecución de diversas instalaciones no previstas en la Autorización Ambiental Integrada (AAI), un número superior de animales respecto a lo que consta en ella, tránsito excesivo de camiones, vertido de purines en varios puntos sin impermeabilización, superación de la dosis de vertido de purines en zona vulnerable a la contaminación por nitratos, muerte de vegetación y contaminación de las aguas debido al vertido de purines, escorrentía de lixiviados al exterior de la instalación, aplicación de purines sin respetar las distancias establecidas reglamentariamente respecto a núcleos urbanos, caminos públicos y a cauce de agua, entre otras. 

“La violación recurrente de lo establecido en la Autorización Ambiental Integrada así como otros incumplimientos de la legislación ambiental deberían ser motivos más que suficientes para paralizar de forma automática la actividad de la macro explotación de vacuno de leche que la cooperativa Valle de Odieta tiene en Caparroso” ha declarado Jesús Arbizu, portavoz de la Compañía de las 3Rs.

Macrogranjas, responsables directas de cambio climático

Las macro explotaciones de ganado vacuno tienen serios impactos sobre el clima. De acuerdo con varios estudios científicos, el promedio de emisiones de metano, un gas de efecto invernadero 25 veces más potente que el CO2, por vaca lechera puede variar de 272 gramos a 614 gramos por día, dependiendo de varias circunstancias, lo que las convierte en auténticas fábricas de cambio climático. Incluso calculando a la baja, estas cifras ubican a la macro explotación de Caparroso, con sus 5.531 vacas lecheras adultas, entre las 100 principales contaminadoras de metano en España y se dispararían de forma astronómica en la de Noviercas, con sus más de 23.000 vacas, si se llegara a permitir. De autorizarse, sería la más grande de Europa y estaría entre las cinco más grandes del mundo. Sin embargo, inexplicablemente las explotaciones de rumiantes no están obligadas a declarar sus emisiones en el Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes.

“La macro explotación de Valle de Odieta en Caparroso es un atentado contra el medio ambiente y aún así pretenden construir otra explotación casi siete veces más grande en Noviercas” ha declarado Luís Ferreirim, responsable de Agricultura de Greenpeace España. “La nefasta gestión ambiental de esta explotación ha sido uno de los motivos para que el Gobierno de Navarra denegara su ampliación y debería ser más que suficiente para paralizar el proyecto de Noviercas. La cooperativa Valle de Odieta no es trigo limpio y no ofrece ninguna garantía de que vaya a cumplir nada de lo que pone en los papeles”, ha concluido Ferreirim

La explotación de Caparroso es una de las macrogranjas elegidas por Greenpeace Internacional para mostrar, en un proyecto fotográfico europeo, el impacto de la ganadería industrial en el medioambiente. 

 


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