La oficina de Greenpeace en la región de Oriente Medio y Norte de África exige un alto el fuego inmediato e incondicional ante la invasión israelí y la escalada de atrocidades en el Líbano

18-03-2026

Greenpeace Oriente Medio y Norte de África (MENA) condena enérgicamente la invasión en curso del Líbano por parte de las fuerzas israelíes, y exige el cese inmediato e incondicional de las hostilidades por todas las partes para evitar una mayor pérdida de vidas y eludir una catástrofe ambiental y humanitaria irreversible.

Desde que el alto el fuego entró en vigor en noviembre de 2024, los informes indican que Israel ha violado unilateralmente sus términos en más de 15.000 ocasiones. Esto se ha llevado a cabo mediante ataques tanto aéreos como terrestres, socavando el marco diplomático destinado a proteger a la población civil. El coste humanitario de esta escalada es asombroso: los informes oficiales citan alrededor de un millón de personas desplazadas, con más de 900 víctimas mortales —incluidos más de 100 niños y niñas— y más de 2.200 heridos hasta la fecha. El desplazamiento forzado a gran escala de más de un millón de personas, junto con las órdenes de evacuación masiva ilegales que no garantizan la protección adecuada de los civiles, contravienen el derecho internacional humanitario.

Greenpeace MENA expresa también su profunda preocupación por las amenazas de funcionarios israelíes de una destrucción en el Líbano al nivel de la sufrida en Gaza. Ya están emergiendo patrones similares, que incluyen ataques contra instalaciones y personal médico, ataques a infraestructuras académicas y civiles, amenazas a sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y una destrucción ambiental generalizada. El uso documentado de fósforo blanco sobre zonas civiles en el sur del Líbano viola las prohibiciones internacionales sobre el uso indiscriminado de armas incendiarias en zonas pobladas.

Greenpeace MENA advierte que esta escala masiva de desplazamiento forzado y la amenaza explícita de destrucción generalizada trascienden la estrategia militar y pueden constituir crímenes de guerra, poniendo en peligro el tejido fundamental de la sociedad libanesa.

Mientras las tácticas de tierra quemada y el armamento prohibido devastan núcleos residenciales, la comunidad internacional debe romper su silencio para exigir la protección de todas las vidas civiles, un alto el fuego inmediato y la retirada absoluta de las fuerzas israelíes de la totalidad del territorio libanés.

Pie de foto: BBC. Los equipos de emergencia registran los escombros de un edificio derrumbado tras un ataque aéreo israelí contra una zona residencial en Beirut, mientras se continúa evaluando el alcance de la destrucción y el número de víctimas.


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