La sociedad civil exige la denegación de la concesión de agua a la macrogranja de un millón de gallinas de San Clemente en Cuenca
- La Coordinadora Stop Ganadería Industrial y Greenpeace han enviado alegaciones durante el proceso de información pública abierto por la Confederación Hidrográfica del Guadiana respecto a la solicitud de concesión de aguas subterráneas cursada por el Grupo Avícola Rujamar S.L.U.
- El acuífero Rus‑Valdelobos, en el que se localizarían las captaciones objeto del expediente, está declarado en riesgo de no alcanzar el buen estado cuantitativo y químico
- La concentración de nitratos en el agua de Casas de Roldán, la localidad más cercana a la ubicación de la macrogranja, superó el límite legal en el último análisis completo que se efectuó
Greenpeace y la Coordinadora Stop Ganadería Industrial, conformada por más de 100 movimientos vecinales y ocho organizaciones estatales e internacionales, han presentado sendas alegaciones ante la Confederación Hidrográfica del Guadiana (aquí las de Greenpeace) para exigir la denegación de la concesión de agua solicitada por el Grupo Avícola Rujamar S.L. para llevar a cabo su proyecto de una macrogranja de gallinas ponedoras en San Clemente, Cuenca.
El proyecto, que ya ha sido objeto de varias reformulaciones desde que se presentó por primera vez en el año 2021 y que fue paralizado debido al rechazo social, plantea ahora la instalación de una macrogranja con capacidad para explotar 997.500 gallinas (810.000 ponedoras y 187.500 de recría), lo que la convertiría en la explotación de gallinas más grande y contaminante del país.
Las alegaciones dirigidas a la Confederación Hidrográfica del Guadiana ponen en evidencia el mal estado cuantitativo y cualitativo de la masa de agua subterránea Rus‑Valdelobos, sobre la que se localizarían las captaciones de agua para la macrogranja, algo que ya señaló el Instituto Geológico y Minero en 2015. La macrogranja proyectada vendría a agravar la situación de esta masa de agua e impediría alcanzar su buen estado, tal como exige la Directiva Marco del Agua.
Además, hay varias incongruencias en el volumen de agua que necesitará la macrogranja. La solicitud de agua a la Confederación Hidrográfica es para 41.900 m3/año, menos de la mitad de lo que establece el proyecto presentado a la Junta de Castilla-La Mancha (85.000 m3/año). Para compensar esa diferencia, el proyecto contempla el abastecimiento con camiones cisterna desde la red municipal de San Clemente, por lo que competiría con el abastecimiento humano de ese municipio.
Por otro lado, la concentración excesiva de nitratos en el agua de consumo es una clara evidencia del mal estado cualitativo del acuífero. Por ejemplo, en la red de abastecimiento de Casas de Roldán-Casas de los Pinos (la localidad más cercana a donde se ubicaría la macrogranja) se detectó una concentración de 51 mg/l en el último análisis completo efectuado y por ello se tuvo que declarar el agua como NO APTA para consumo humano, según el SINAC-Ministerio de Sanidad. Pero esto no es una excepción, es una constante en los últimos seis años para los cuáles hay datos, incluso se llegó a alcanzar los 57 mg/l. Una explotación de estas dimensiones con una elevada producción de excrementos animales vendría a agravar también este problema.
“La Confederación Hidrográfica del Guadiana está obligada a poner en marcha todas las medidas necesarias para recuperar el buen estado de los acuíferos. Autorizar una nueva instalación como la macrogranja de San Clemente impediría alcanzar este objetivo y además agravaría el maltrecho estado en el que ya se encuentra la masa de agua subterránea Rus-Valdelobos. Por ello, la sociedad civil exigimos que la Confederación deniegue la concesión de agua solicitada por la empresa”, afirman las organizaciones sociales.