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Patricia Conde pone voz a un bebé orangután en un vídeo de Greenpeace que denuncia la destrucción de las selvas de Indonesia

07-11-2018

  • El vídeo de animación muestra a un pequeño orangután que ha huido de su hogar por culpa de la expansión del cultivo de palma aceitera
  • La población de orangutanes se ha reducido en 100.000 individuos en los últimos 16 años y se calcula que cada día mueren 25 ejemplares
  • Los proveedores de aceite de palma de las principales marcas del mundo, incluidas Unilever, Nestlé, Colgate-Palmolive y Mondelez, han destruido una zona de selva tropical de casi el doble del tamaño de Singapur en menos de tres años

Orangután de mi cuarto, te lo puedo prometer: el bosque es vuestro derecho y allí podréis volver”. La presentadora de televisión Patricia Conde ha puesto voz a un vídeo de animación elaborado por Greenpeace que aborda el problema de la extinción de los orangutanes, sumándose así a la campaña que demanda el fin de la deforestación provocada por la expansión de los cultivos de palma aceitera en las selvas tropicales de Indonesia.   

En este vídeo, Patricia Conde pone voz a un pequeño orangután que se introduce en el dormitorio de una niña haciendo travesuras. La niña, enfadada, le pregunta por qué se ha ido tan lejos de su hogar. Los recuerdos del bebé orangután son angustiosos: le explica que la selva donde vivía está siendo destruida por enormes máquinas que derriban árboles y le cuenta que hubo un gran incendio y que su madre está herida.  

La animación pone el dedo en la llaga de la deforestación en Indonesia y sus consecuencias, entre ellas la extinción de la población de orangutanes. Sólo en Borneo se han destruido en la pasada década siete millones de hectáreas de selvas para cultivar plantaciones de aceite de palma. La población de orangutanes se ha reducido en 100.000 individuos en tan solo 16 años y se calcula que cada día mueren 25 ejemplares. Además, muchas de estas poblaciones son tan pequeñas y sus condiciones de vida tan deficientes que su viabilidad es incierta.

“Cuando Greenpeace me pidió que le pusiera voz a su nuevo cortometraje, una animación preciosa que evidencia la crítica situación en la que se encuentran los orangutanes por culpa de la deforestación por aceite de palma, no lo dudé. Es necesario visibilizar lo que está ocurriendo, hacer ruido colectivo, exigir respuestas y forzar el cambio. No podemos quedarnos de brazos cruzados ante la destrucción de nuestro planeta”, ha asegurado Patricia Conde.

El vídeo original, en inglés, lleva la voz de la actriz británica Emma Thompson, que ha colaborado con Greenpeace en numerosas ocasiones para denunciar la destrucción de las selvas tropicales. “Si queremos salvar a los orangutanes de su completa extinción, tenemos que salvar su hogar”, ha señalado Thompson.

Como recuerda el pequeño orangután del vídeo, el aceite de palma es un ingrediente habitual en numerosos alimentos (galletas, sopas, chocolates, etc.) y cosméticos (jabones, champús, etc.). Además, el aceite de palma se usa, mezclado con diesel, para elaborar un mal llamado “biocombustible” muy utilizado en Europa, pese a que existen evidencias que demuestran que esta mezcla no reduce la emisión de gases de efecto invernadero, sino que los aumenta.

El pasado mes de septiembre, Greenpeace hizo pública una investigación que señalaba a 25 empresas productoras de aceite de palma como las responsables de haber deforestado más de 130.000 hectáreas de selva tropical desde 2015.

El informe revelaba que 12 grandes marcas se han estado suministrando de, al menos, 20 de estos productores de aceite de palma: Colgate-Palmolive, General Mills, Hershey, Kellogg’s, Kraft Heinz, L’Oreal, Mars, Mondelez, Nestlé, PepsiCo, Reckitt Benckiser y Unilever. Además, Wilmar International, el mayor comerciante de aceite de palma del mundo, ha estado comprando a 18 de las empresas productoras de aceite de palma.

El 40% de la deforestación (51.600 hectáreas) se produjo en Papúa (Indonesia), una de las regiones con mayor biodiversidad del mundo y, hasta hace poco, intacta por la industria del aceite de palma.

El aceite de palma se puede producir sin acabar con las selvas tropicales, pero el que comercializa Wilmar está directamente vinculado con la destrucción de la selva. Marcas como Unilever, Nestlé, Colgate-Palmolive y Mondelez prometieron a sus clientes que solo usarían aceite de palma sostenible, pero no han cumplido esta promesa. Estas grandes empresas deben solucionar el problema de una vez por todas rompiendo su relación con Wilmar hasta que pueda probar que su aceite de palma está limpio. No solo los orangutanes, sino también las comunidades que habitan en esos bosques y el planeta están en serio peligro“, ha declarado Miguel Ángel Soto, responsable de la campaña de bosques de Greenpeace en España.


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