08-11-2022

Cronología del desastre

A las 15:15 horas, el barco Prestige, un petrolero monocasco con bandera de Bahamas, lanza un SOS a 28 millas (50 kilómetros) de Finisterre. El barco presenta una vía de agua, debido probablemente a un golpe de mar en dos tanques vacíos de estribor, que le ha hecho escorar 45 grados.

A las cinco de la tarde, los primeros litros de crudo – fuel oil residual pesado – empiezan a contaminar el Atlántico. Se consigue equilibrar el barco con agua y recuperar su horizontalidad para evitar que salga más fuel. Según los técnicos, el barco presenta entonces una «severa sobrecarga», razón por la cual Capitanía Marítima niega su entrada en el Puerto de A Coruña. Sin embargo, el calado del barco, una vez equilibrado al llenar los tanques de agua (14,3 metros), era más que suficiente para entrar en el Puerto de A Coruña (18 metros) y vaciar sus tanques sin provocar una marea negra.

Al finalizar el día el barco ya ha perdido 6.000 toneladas de fuel oil formando una mancha de 10 km de largo y 300 m de ancho.

Primer error: se niega la entrada del buque petrolero Prestige en el Puerto de A Coruña y se envía a alta mar.
Segundo error: Reino Unido ofrece ayuda para extraer el fuel pero esta no se acepta hasta casi 10 días después.

Los intentos por amarrar el petrolero a los remolcadores han resultado infructuosos y, como resultado, el buque se avista desde la costa de Touriñán. La mancha de fuel supera las 5 millas de longitud. No es hasta medio día cuando los remolcadores se hacen con las riendas del viejo petrolero.

Esa misma mañana, la Administración central (por decisión del Ministerio de Fomento, como se sabrá meses después) afirma que el Prestige no recalará en ningún puerto español y que será alejado de las costas.

A última hora del día la mancha tiene una extensión de 37 kilómetros y está frente a las costas de Finisterre. Anuncian que España dispone de 12 km de barreras anticontaminación.

Tercer error: el barco remolcado no se lleva a ningún puerto español sino que se aleja de las costas en medio de un gran temporal de componente Sur.

El dispositivo para luchar contra la marea negra todavía no se ha desplegado, se espera al «momento oportuno». En los puertos más cercanos, hay un desconcierto total por la falta de medidas para luchar contra la contaminación.

Cuarto error: no se despliegan las medidas anticontaminación con celeridad a pesar de la inminente llegada del fuel a las costas.

Los peores temores se hacen realidad: 190 kilómetros de costa se ven anegados por la marea negra.

Comienzan a llegar barreras de contención del Cantábrico y del Reino Unido: 10 kilómetros más para intentar proteger los 1.195 kilómetros de costa gallega. El temporal hace saltar las primeras barreras colocadas, cuando no sobrepasa las mismas.

El Prestige sigue su peregrinaje avanzando hacia el sur, a una velocidad de un nudo. Se declara la primera prohibición de pesca y marisqueo entre cabo Fisterra y Punta Seixo Blanco.

 

El Prestige sufre una rotura en un tercer tanque mientras se encuentra parado frente a Corrubedo, casi a la entrada de las Rías Baixas. Una segunda mancha de fuel es detectada a dos millas de la costa.

Las labores de limpieza comienzan en tierra, según informa el Ministerio de Fomento, con 350 personas; sin medidas de protección adecuadas para evitar los efectos tóxicos del hidrocarburo. Ante la falta de medios comienza a organizarse la población con personas voluntarias.

 

El Prestige sigue rumbo al sur, derramando fuel oil a lo largo de todo su recorrido. Una grieta en otro tanque causa un nuevo derrame de combustible, una nueva mancha de tres millas de largo y una de ancho rodea al barco.

Portugal envía una fragata a la zona para hacer virar el barco nuevamente hacia el norte. Pasado el fin de semana, el Gobierno central decide crear un gabinete de crisis. Quizá ahora comienzan a darse cuenta de la gravedad del desastre social, económico y ecológico.

Quinto error: el gabinete de crisis no se crea hasta cinco días después del SOS del Prestige, cuando ya lleva varios días derramando fuel y la primera marea negra ya ha anegado las costas.

El Prestige se parte en dos a 260 kilómetros de las Islas Cíes. Los científicos dicen que el fueloil no se solidificará a profundidad, ya que debido a su mezcla con gasoil requiere de unas temperaturas bajo cero. Sin embargo el Gobierno da por hecho la solidificación. Se afirma que se han colocado 18 km de barreras anticontaminación, cifra que tendrá que ser rebajada a la mitad por Mariano Rajoy al día siguiente.

Sexto error: el barco ha sido remolcado 6 días de un lado para otro, durante los cuales ha recorrido 243 millas – 450 kilómetros – derramando fuel-oil a su paso, para finalmente hundirse.

En el punto donde se hundió el Prestige sigue aflorando fuel. La prensa saca a la luz un informe “secreto” del Gobierno donde se reconoce que se vertieron 20.000 toneladas.

Tras un análisis del centro francés Le Cedre, se confirma la presencia de hidrocarburos aromáticos, unos compuestos extremadamente tóxicos y, algunos de ellos, potencialmente cancerígenos.

 

En Santiago, convocados por la plataforma Nunca Máis, se celebra la manifestación más grande nunca vista con entre 250.000 y 300.000 personas en las calles.

 

La marea negra llega a las puertas de las Rías Baixas, alcanza las islas Cíes y se extiende por Asturias, Cantabria y Portugal. La Armada francesa retira sus barcos de Galicia al descubrir 200 manchas en el Cantábrico y los envía a proteger las costas galas. El vicepresidente Rajoy declara en una rueda de prensa en A Coruña que el fuel no ha penetrado en las Rías Baixas.

La indignación de los cerca de 6.000 marineros que se afanan en luchar contra la marea negra alcanza su cota máxima.

Séptimo error: la información ofrecida por las distintas administraciones a la población fue escasa, insuficiente y, en ocasiones, falsa.

El ministro de Medio Ambiente, Jaume Matas, pide que no vayan más voluntarios a Galicia durante el puente de la Constitución. El ministro de Defensa decide enviar 500 militares a limpiar las playas. El batiscafo Nautile, que lleva varios días en la zona del hundimiento, muestra las imágenes de la fuga de fueloil de los tanques del buque.

Rajoy se ve obligado a reconocer que sale fuel. La prohibición de pesca afecta a 913 de los 1.121 kilómetros de costa gallega.

 

La marea negra sigue extendiéndose por el Cantábrico y se acerca a tan sólo 10 kilómetros de la costa francesa. Asturias tiene ya la práctica totalidad de su costa afectada por los restos de la carga vertida por el Prestige. Frente a las costas de Ribadesella, Llanes y Ribadedeva se mueve una mancha de 300 metros de diámetro. Hay 75 playas afectadas en mayor o menor medida. En Cantabria, la marea negra ha superado las barreras y ha penetrado en la ría de San Vicente de la Barquera hasta llegar al casco urbano. 150 kilómetros de su litoral está ya contaminado por el fuel, 31 playas sufren los efectos de la marea negra.

 

El vicepresidente Rajoy se ve obligado a admitir que los “pequeños hilitos como de plastilina” se han transformado en 125 toneladas de fueloil expulsado cada día por el Prestige.

El Rainbow Warrior visita las islas Cíes y se confirma que el 95% del Parque Nacional de las islas Atlánticas se ha visto afectado por la marea negra.

 

100 días después del desastre, el movimiento Nunca Máis culmina sus movilizaciones con una multitudinaria protesta en Madrid a la que acuden cientos de miles de personas.

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