Proteger la biodiversidad es crucial para el equilibrio de los ecosistemas y para el bienestar y la supervivencia del ser humano. Es vital para crear las condiciones necesarias para sostener la vida, y también para poder adaptarnos a los impactos del cambio climático. Sin embargo, la actividad humana la está poniendo en riesgo. Las personas expertas alertan: corremos el riesgo de perder un millón de especies en los próximos 80 años. Dentro de solo tres generaciones, la mitad de las especies animales podrían desaparecer de la faz de la Tierra.

La extinción de especies provoca enormes desequilibrios en los ecosistemas. Altera las cadenas tróficas, reduce la polinización de cultivos, degrada la fertilidad del suelo y limita el acceso a recursos vitales, como medicinas naturales y materias primas. La desaparición de una sola especie puede desatar un efecto dominó con consecuencias globales impredecibles. La supervivencia humana depende directamente de la biodiversidad, especialmente en áreas de alto valor ecológico. Son numerosas las especies animales y vegetales que se verían afectadas por este proyecto.
Se han detectado hasta 85 especies en peligro de extinción o de especial interés en la comarca. Estas son algunas de ellas:










Las libélulas, la planta salicornia y el alga zostera también son muy importantes para el equilibrio de la biodiversidad. El avetoro está relacionada estrechamente con con los juncales, espacios muy importantes para estas aves, porque buscan resguardo y descanso, e incluso, a veces, anidan en ellos.