Entrada de blog por Alba García - 15-03-2021


Puedes consumir responsable con estas 7 claves

¡Hoy es el Día del Consumo Responsable! ¿Te has parado a pensar que el consumo es parte de nuestro día a día desde que nos levantamos incluso aunque sigamos encerrados en casa por la pandemia? Consumimos electricidad, alimentos, productos por internet, gasolina o billetes para el transporte público, y sin querer, también consumimos miles de envases. Lo que elegimos consumir es importante, porque podemos favorecer a personas que están cuidando el medio ambiente con su trabajo para acercarnos esos productos o servicios, o podemos elegir entre apoyar el comercio de barrio y proximidad con nuestras compras en lugar de grandes empresas.

Sin embargo tenemos que tener muy presente que ni la ciudad ni el pueblo en el que vivas, ni el sistema hiperconsumista en el que nos movemos, ni la publicidad que nos hacen engullir cada día te están ayudando a conseguirlo. La responsabilidad de consumir menos, sostenible, de proximidad, residuo cero, sin generar emisiones, y apoyando a personas particulares o pequeños comercios en vez de a grandes empresas no puede ser solo nuestra responsabilidad, sino que también depende mucho de las políticas de tu zona. 

Consumo responsable, una carrera de obstáculos

Esto del consumo responsable sigue siendo una carrera de obstáculos, pero tu Ayuntamiento puede facilitarte la vida y ayudar al planeta si fomenta los productos de proximidad y sostenibles, canales cortos de comercialización y compra pública agroecológica, la reducción de plásticos, la venta a granel, la energía limpia, la movilidad sostenible, y mucho más. Si has identificado cómo necesita mejorar tu barrio, ciudad, o pueblo, no lo dudes y házselo llegar a tus responsables políticos (tienes ideas en este documento). De hecho, lo puedes hacer junto con los movimientos, vecindario u ONG que estén trabajando para mejorar tu zona si no te ves haciéndolo solo o sola. Las personas con responsabilidad política deben escucharnos y podemos hacerles llegar nuestras demandas por correo, carta, en persona (con todas las medidas de seguridad necesarias) o incluso por redes sociales al mismo tiempo que generamos presión social para conseguirlas. 

Además de exigir, ¿qué puedo hacer?

Además de exigir reinventar el lugar en que vivimos para mejorar su sostenibilidad y nuestra calidad de vida, podemos seguir estas 7 claves para un consumo responsable: 

1. Para comprar alimentos: apoya a las personas productoras de tu ciudad o entorno rural más cercano.

Búscalos en grupos de consumo, puestos de mercados, tiendas de barrio que vendan con canales cortos, e incluso en tiendas online donde puedes hacer tus pedidos de sus huertas/campo/mar a tu mesa. Existen todo tipo de productos: frutas, verduras, quesos, miel, bebidas, etc que están cultivando y fabricando cerca de tí con prácticas sostenibles. Apoya su trabajo y sus riquísimos productos en lugar de elegir automáticamente lo que haya en tu supermercado, aunque eso signifique ir a tres tiendas en tu barrio en vez de tenerlo todo en una. 

2. Para comprar ropa, tecnología, otros bienes: compra nuevo solo lo estrictamente necesario.

Piensa bien en si te hace falta o no, y si antes de comprar algo nuevo lo puedes comprar de segunda mano, llevar a reparar en tu barrio, pueblo o ciudad, o incluso intercambiar. Por ejemplo, ¿te has planteado que lo que a los peques de tu familia ya no les queda bien (ropa, juguetes, otros) puede servir a otros niños o niñas de tu barrio y viceversa? Comprar objetos nuevos significa muchas más emisiones y recursos que reparar, intercambiar o elegir segunda mano. Si no queda más remedio que comprar algo nuevo, intenta que tu dinero alimente el comercio local de barrio en lugar de grandes empresas. 

3. Para comprar por internet: reduce tu consumo y elige pequeñas empresas en lugar de gigantes del consumo electrónico.

Además, compra por internet sólo cuando la tienda física donde tienen el producto está a más de 15 km y no puedas ir andando o en bici. Es importante que no elijas un envío rápido para no triplicar las emisiones del envío con tu compra. Puedes encontrar más detalles sobre cuándo no y cuándo sí hacer uso del comercio electrónico.

4. Para tu consumo general: ten presente al mundo rural.

Apoya a las personas productoras y artesanas del mundo rural. Seguro que puedes encontrar el objeto que buscas en tu zona rural cercana, y con mucho más significado y alma que cualquier otro objeto que pudieses encontrar en una gran superficie.

5. Para usar energía limpia: cambia el chip y sé consciente de todas tus alternativas al contrato clásico de la luz.

Ahora mismo generar tu propia energía vivas donde vivas, en solitario o con tus vecinos, ya es posible tanto legal como técnicamente: puedes usar el autoconsumo para consumir energía limpia. Pero además de esta fórmula hay otras muchas iniciativas ciudadanas, grandes y pequeñas, para que te pases a las energías renovables y contribuyas al cambio de sistema para reducir las emisiones y mejorar el planeta. Busca cuál podría ser más adecuada para ti y llévala a cabo o extiende esa demanda a tu Ayuntamiento.

6. Para generar menos residuos: compra todo lo que puedas a granel, en envases reutilizables, retornables, o que no sean de un solo uso.

Ya sean envases de papel, cartón, biodegradable, plástico, o aluminio, el usar y tirar sale muy caro en forma de basura que tenemos que gestionar, vertederos, emisiones y contaminación del medio natural. Si lo intentas en un supermercado seguramente no lo consigas, pero en las tiendas de barrio puedes encontrar frutas, verduras, carne, pescado, harinas, pastas, especias, frutos secos, y muchos otros productos a granel donde podrás llevar tus propios envases.

7. Para desplazarte sin emisiones: ve andando o en bicicleta a todos los sitios que puedas.

Explora tu barrio para descubrir qué tiendas, parques o servicios tienes a menos de 15 minutos y así evitarás hacer grandes desplazamientos. Cuando tengas que ir más lejos, elige el transporte público, te costará menos y no tendrás que buscar aparcamiento.

Todas tenemos derecho a acceder a productos y servicios que no contribuyan a seguir destruyendo nuestro clima, nuestro planeta. Si en tu barrio, ciudad o pueblo no tienes estas posibilidades exige a tu Ayuntamiento que se hagan realidad e ¡involucra a tus vecinos y vecinas para conseguirlo! Contribuye con tu consumo responsable a la sostenibilidad de tu ciudad, barrio o pueblo y exige a tus responsables políticos que reinventen sus políticas para que el consumo responsable no siga siendo una carrera de obstáculos. ¡Pasa a la acción!

Alba García - autor del blog.
Alba García
Licenciada en Biología por la Universidad de Granada y Máster en Gestión Marina por la Universidad de Dalhousie. Responsable de la campaña de ciudades en Greenpeace España. Twitter: @albagrod
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Comentarios

5 comentarios
Victoria 25/03/2021

Todo el mundo debería echar un vistazo a este post y dedicarle unos minutos para su lectura y compresión. El estilo de vida que propone no es para nada inaccesible, pero si requiere un cambio de hábitos. Para ello, es mejor comenzar con pequeñas cosas y luego abarcar un poco más. Por ejemplo, para tu cuidado personal, higiene y demás necesidades personales, comenzar por comprar productos naturales y ecológicos es un buen paso. daretodiy.com es una muy buena alternativa.

Responder
Greenpeace España 05/04/2021

Muchas gracias Victoria :) De poco a poco se puede lograr un verdadero y necesario cambio de hábitos. Un saludo !!

Naomi Kim Netzell 01/04/2021

Cómo no está en esta lista el consumo de pescado y carne?

Responder
Ivan 04/04/2021

Opino lo mismo Naomi, no logro entender porqué Greenpeace no hace frente a ciertos temas como el consumo de leche y carne.

Greenpeace España 05/04/2021

Hola Naomi,

Como también comenta Iván, Greenpeace publicó ya en 2018 la necesidad de reducir drásticamente el consumo de leche y de carne:

https://es.greenpeace.org/es/sala-de-prensa/comunicados/5669-2/

Se ha podido constatar que la producción y el consumo mundial de carne y lácteos debe reducirse a la mitad para 2050. Si no se controla se producirán efectos drásticos y peligrosos para cambio climático, impedirá cumplir el Acuerdo de París y se llegará a un escenario en el que el sector agrícola producirá el 52% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero en las próximas décadas, de las que el 70% provendrá de la producción de la carne y los lácteos.

Greenpeace también insta a los Gobiernos a incrementar la disponibilidad de alimentos saludables de origen vegetal y ecológicos, y hace un llamamiento a las personas de todo el mundo para que se unan al movimiento para reducir el consumo de carne y lácteos para un planeta más sano.

Un saludo Naomi !!

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