Entrada de blog por Julio Barea Luchena - 24-02-2026


¿Estamos 'cocinando' plástico? Los riesgos ocultos de calentar tus platos preparados

  • ¿Es seguro calentar plástico en microondas? Greenpeace revisa 25 estudios científicos y muestra cómo los envases de plástico de alimentos precocinados liberan microplásicos en la comida, especialmente cuando se calientan en microondas y en sus propios envoltorios o recipientes de plástico.

¿Con qué frecuencia recurres a un plato preparado por falta de tiempo? ¿O calientas en el microondas las sobras de ayer directamente en su envase de plástico? ¿Es seguro calentar plástico en microondas? En la frenética sociedad actual, el plástico se ha convertido en nuestro compañero de cocina inseparable. Sin embargo, tras la etiqueta de «apto para microondas», la ciencia está descubriendo una realidad mucho más inquietante: un cóctel invisible de microplásticos y químicos nocivos que acaba directamente en nuestro organismo.

¿Qué libera el plástico al calentarse?

Un reciente análisis de Greenpeace de 24 estudios científicos de alto impacto, confirma una correlación directa: el calor acelera drásticamente la migración de sustancias del envase a la comida. No hablamos de trazas insignificantes. Los datos son contundentes:

  • Liberación masiva: Algunos estudios han detectado que calentar recipientes de polipropileno o poliestireno (1) durante solo cinco minutos puede liberar entre 326.000 y 534.000 partículas de microplásticos en la comida.
  • Efecto acumulativo: Estas partículas ya no solo están en el mar o en la nieve del Ártico; están en nuestra sangre, pulmones, placenta e incluso en nuestro cerebro.
¿Es seguro calentar comida en plástico en el microondas? Spoiler: no

El plástico no es un material inocuo. Es un complejo compuesto de químicos algunos de ellos demostradamente perjudiciales para la salud. Se estima que existen más de 16.000 sustancias químicas asociadas a su fabricación. De ellas, unas 4.200 ya han sido identificadas como peligrosas para la salud y el medio ambiente, pero lo más preocupante es lo que aún no sabemos.

Además de los químicos añadidos deliberadamente (como el antimonio en el PET), el calor genera lo que la ciencia denomina NIAS (Sustancias Añadidas No Intencionadamente). Son impurezas o subproductos de reacción que se forman al calentar el plástico. En un caso documentado, un estabilizador UV reaccionó con el almidón de la patata en el microondas creando un compuesto químico totalmente desconocido hasta entonces. Estamos convirtiendo nuestras cocinas en laboratorios de química orgánica sin control.

Principio de precaución: informar antes que lamentar

La historia nos ha enseñado, con el tabaco, el amianto o el plomo, que esperar a tener una «prueba perfecta» de daño masivo antes de regular es un error que se paga en vidas. Actualmente, la normativa europea (como el reglamento REACH) permite el uso de sustancias peligrosas siempre que no superen niveles «seguros» de lixiviación.

Sin embargo, para muchos de estos químicos, no existe una dosis baja que sea realmente segura. Por ello, Greenpeace exige la aplicación del Principio de Precaución: no debe ser el consumidor quien demuestre que un producto es tóxico, sino el fabricante quien garantice, con datos transparentes, que es 100% seguro.

Hacia un Tratado Global de Plásticos

El mercado de los platos preparados alcanzará los 71 millones de toneladas en 2030. No podemos solucionar este problema reciclando más; el sistema está roto. Necesitamos un Tratado Global sobre los Plásticos ambicioso que:

  1. Reduzca la producción mundial en al menos un 75% para 2040.
  2. Elimine los químicos tóxicos de raíz.
  3. Fomente sistemas de reutilización y materiales verdaderamente inertes.
¿Qué puedes hacer tú hoy mismo?

Aunque la responsabilidad principal recae en las empresas y los gobiernos, puedes reducir tu exposición con estos tres gestos clave:

  1. Regla de oro: Nunca calientes comida en recipientes de plástico, aunque digan que son «aptos». Pásala siempre a un plato de cerámica o un recipiente de vidrio.
  2. Adiós al film transparente: Evita que el plástico toque la comida caliente. Si usas film para cubrir un plato, asegúrate de que no haya contacto directo.
  3. Renovación: Deshazte de los recipientes de plástico viejos, rayados o desgastados; liberan el doble de microplásticos que los nuevos.
  4. Más consejos.

No permitas que las corporaciones conviertan tu salud en un experimento. Es hora de exigir un futuro libre de tóxicos.

Nota:

(1): Poliestireno Expandido (Corcho blanco o EPS): Es la típica bandeja blanca y acolchada que encuentras debajo del filete de ternera o el pollo en el supermercado. También es el material de los vasos térmicos de café que "rechinan" al tocarlos.

Poliestireno Rígido: Es ese plástico transparente y quebradizo que se rompe con facilidad si lo doblas. Se usa mucho en las tapas de los envases de ensalada o en los vasitos de yogur.

Polipropileno (PP): el favorito de los servicios de comida para llevar modernos.Es un plástico mucho más resistente, flexible y con un aspecto ligeramente satinado (no es tan brillante como el cristal). Suele ser la bandeja negra o traslúcida que te dan con el menú del día o en los restaurantes de comida rápida (los clásicos  recipientes tipo "Tupperware" baratos de comida preparada).

¡ Comparte !


Comentarios

0 comentarios

¡ Comparte !