Elegir mal la madera puede tener una repercusión negativa para los bosques, en especial para aquellas especies que están amenazadas o que proceden de regiones afectadas por la mala gestión forestal, la tala ilegal, la deforestación, las guerras, las invasiones de territorios indígenas o la violación delos derechos humanos

#1
Consumir madera local es siempre una buena opción

Elige especies producidas cerca de tu región, ya que así estás evitando los efectos que el transporte tiene sobre el clima. Estarás también promoviendo el desarrollo rural y favoreciendo la rentabilidad de la explotación forestal en nuestros montes.

#2
Si además los montes han sido certificados por el FSC, mejor

Existe un gran número de tipos de madera con el sello FSC disponible en el mercado.

#3
Utiliza nuestra guía de la buena madera

Con el objetivo de aconsejar y orientar hacia el consumo de madera, hemos seleccionado algo más de 30 especies muy comunes en el mercado español y las hemos agrupado en cuatro grupos según los diferentes riesgos que se derivan de su uso: maderas recomendadas, maderas aceptables, maderas problemáticas y maderas de alto riesgo.

Puedes descargarla aquí.

#4
La belleza de la madera está también en su “imperfección”

La madera de un mismo árbol no es toda igual, presenta variaciones de color, veteado, restos de nudos, etc. Esta variabilidad ha de valorarse positivamente como algo bello y genuino de cada árbol, por lo que no se puede exigir que todas las piezas (tablones, parquet, chapa, etc.) de una misma madera sean idénticas. Elegir una madera y sus imperfecciones ayuda a los gestores forestales y a los productores de madera.

#5
Huye de las modas y elige en función de tus necesidades

Los avances tecnológicos permiten que hoy en día se pueda mejorar el comportamiento de la madera ante el ataque de hongos, insectos, agentes atmosféricos, etc. Es lo que se conoce como “madera tratada”. Hay maderas que no son aconsejables para determinados usos, pero una vez tratadas son una excelente alternativa para, por ejemplo, suelos y carpintería exterior. Consulta a un experto antes de decidirte.

#6
Si lo que buscas es un color, la madera se puede teñir, no necesitas comprar maderas caras traídas de regiones remotas.

#7
Recicla tus muebles

Si estás pensando en renovar el look de tu casa, la primera opción es buscar un mueble de segunda mano. ¡Lo retro, lo vintage está de moda! Además de los rastros domingueros y tiendas de antigüedades que todos conoceréis no muy lejos de vuestras casas, existen asociaciones que recogen muebles para restaurarlos y ponerlos de nuevo a la venta.

#8
Prolonga la vida de los muebles que no necesitas

Hay asociaciones que recogen muebles usados para su venta de segunda mano, a veces de ayuda a colectivos marginados. No los tires a la basura.