Si usas papel tienes la capacidad de influir en sus procesos de producción a través de tus hábitos de compra o de las especificaciones técnicas del papel que, por ejemplo, la empresa en la que trabajas, demanda a sus proveedores y vendedores.

#1
Reduce el consumo de papel

Reduce tu consumo siempre, también en el caso del papel. Ahorrarás bosques, agua y energía.

#2
Comparte libros, utiliza las bibliotecas, los libros de segunda mano, el bookcrossing y defiende el préstamos de libros en escuelas e institutos

¡Difunde la cultura! 😉

#3
Cuando imprimas, hazlo siempre por las dos caras

Se talan millones de árboles al año para saciar toda la sed de papel de las oficinas en España. Si todo el mundo pinchase siempre el botón de “Doble cara” en la ventanita de impresión podríamos reducir esa cifra a la mitad. También puedes usar las hojas impresas por una sola cara para imprimir por la otra cosas en sucio, billetes de tren, entradas, etc.

#4
Evita la recepción de correo postal no deseado

Si no te interesa una publicidad o publicación, pide que te den de baja.

#5
Elige papel 100% reciclado y blanqueado sin cloro

Rechaza la utilización de papel y derivados de fibra virgen 100%, incluyendo papel de periódico, embalajes, papel sanitario y de cocina, documentos de oficina y publicaciones. Busca papel y derivados que contengan la mayor proporción posible de fibra reciclada post-consumo. La etiqueta que garantiza estas condiciones es el sello Ángel Azul.

#6
Utiliza el contenedor azul

Ni un solo papel a la basura, por pequeño que sea. El papel y el cartón usado sirve para volver a fabricar papel.

#7
Corre la voz

Ya sabes, haz campaña en tu entorno (empresa, colegio, asociación,…) para reducir el consumo de papel, reciclarlo y mejorar el consumo de papel y sus derivados.