Nuevo informe sobre aviación VIP
Greenpeace señala que Davos es una bomba climática: 1 de cada 4 participantes llega en jet privado
- Un nuevo análisis revela que los vuelos en jet privado asociados al Foro Económico Mundial se han disparado, convirtiendo los Alpes en un centro tóxico de estas operaciones y sus emisiones
- Greenpeace calcula que alrededor del 70 % de las rutas realizadas en este tipo de aviones podrían haberse recorrido en tren
- La organización exige la prohibición de los jets privados y un impuesto global a la aviación VIP y a la riqueza extrema
Greenpeace publica un nuevo análisis sobre el tráfico de aviones privados relacionado con el Foro Económico Mundial (FEM) que se celebrará la próxima semana en Davos (Suiza). El informe, Davos in the Sky [1] , analiza la actividad de jets privados en los aeropuertos cercanos a Davos durante las reuniones anuales del Foro Económico Mundial (FEM) celebradas entre 2023 y 2025. El análisis demuestra que la actividad de estos aparatos ha seguido aumentando drásticamente en este intervalo de fechas, alcanzando una proporción de un vuelo privado por cada cuatro participantes en el evento.
A pesar de que la asistencia general al foro se ha mantenido estable, el tráfico de aviones de lujo no ha dejado de crecer. Durante la semana del Foro de 2025, se contabilizaron 709 vuelos de jets privados vinculados directamente al evento en los aeropuertos cercanos, lo que equivale aproximadamente a que casi uno de cada cuatro participantes del FEM usa este medio de transporte altamente contaminante.
Según los datos del análisis, hay un aumento del 10 % con respecto a 2024, cuando se registraron 628 vuelos, y un aumento del triple en comparación con 2023, cuando se registraron 227 vuelos [2]. El aumento no se debió a una mayor participación, sino a las repetidas llegadas y salidas. En 2024 y 2025, muchos jets privados volaron hacia y desde Davos varias veces durante la misma semana, convirtiendo efectivamente la zona en un centro de transporte en jet privado para los participantes en Davos.
“En un contexto de daños crecientes por causa del cambio climático, es pura hipocresía que la élite más poderosa y rica del mundo debata en Davos sobre los retos y avances globales, mientras literalmente intoxican el planeta con las emisiones de sus jets privados, que son verdaderas bombas climáticas. Es hora de actuar. Los gobiernos deben tomar medidas para frenar la contaminación de los vuelos de lujo y hacer responsables a los superricos por el daño que causan mediante nuevos impuestos”, ha declarado Cristina Arjona, coordinadora de la campaña de movilidad de Greenpeace.
El informe destaca casos extremos de ineficiencia, como el uso de jets a modo de «taxis aéreos» que realizan múltiples trayectos cortos de ida y vuelta para dejar y recoger pasajeros. Greenpeace calcula que alrededor del 70 % de las rutas privadas en jet podrían haberse recorrido en tren en un día (o con un tren nocturno y un tren de conexión) [3].
Este informe se suma a las recientes denuncias de Greenpeace sobre la aviación VIP. Al igual que los billetes de clase business y primera clase (que emiten entre cuatro y cinco veces más CO2 por pasajero y kilómetro que los vuelos en clase turista), los jets privados gozan de una regulación laxa y una fiscalidad insuficiente.
A pesar del impacto perjudicial sobre el clima de ambos, actualmente no existe ninguna limitación ni impuesto a nivel de la UE o de España sobre los viajes aéreos de vuelos selectos practicados por una minoría. Sin embargo, la introducción de tasas globales a este tipo de billetes contó con el respaldo político de un conjunto de países, entre ellos, España, en la Cumbre de Sevilla y en la COP30, aún no se han efectuado compromisos claros para llevarlo a cabo. Greenpeace pide a la Unión Europea (UE) y a todos los países miembros que establezcan medidas concretas e introduzcan impuestos efectivos para los vuelos en primera clase y clase business.
Greenpeace propone que estos ingresos se utilicen para revertir la actual desigualdad e incrementar la acción climática. En el caso español, por ejemplo, una figura fiscal de este tipo podría financiar el transporte público y hacerlo más asequible, reforzando y mejorando, por ejemplo, el abono único de transporte que se acaba de poner en marcha y reforzar programas de justicia climática global.
Greenpeace además, apoya las negociaciones del Convenio Fiscal de las Naciones Unidas (UNFCITC) para establecer nuevas normas fiscales globales hasta 2027 e insta a los gobiernos a aplicar nuevas normas fiscales globales sobre la riqueza extrema, incluido un impuesto sobre la aviación de lujo, como los jets privados y los vuelos en primera clase y clase business.
Notas
[1] El informe Davos in the Sky fue elaborado por el grupo de expertos T3 Think Tank, con sede en Berlín. Las conclusiones principales fueron seleccionadas por Greenpeace CEE a partir de los datos del informe.
[2] En 2023, una huelga de controladores aéreos franceses durante la semana del Foro Económico Mundial (WEF) podría haber afectado a los vuelos con destino y origen en Suiza.
[3] El cálculo de Greenpeace CEE se basa en los países de origen a destino (estación ferroviaria de Davos Dorf) y se basa en los datos del informe T3 al que se hace referencia en este comunicado de prensa.