Indignación por la Autorización Ambiental Integrada a la macrogranja de casi un millón de gallinas de Cuenca
- Sería la explotación de gallinas más grande y contaminante de España
- Las macrogranjas incrementan de forma exponencial el riesgo de transmisión de enfermedades de animales a humanos. Solo el año pasado se sacrificaron casi tres millones de aves de corral en España por gripe aviar
- El Grupo Avícola Rujamar S.L., que se presenta como verde y defensor del bienestar animal, pretende producir huevos con código 2 y 3, los dos peores sistemas de cría en España en cuanto a bienestar animal
- Distintas organizaciones presentarán alegaciones a la solicitud de concesión de agua ante la Confederación Hidrográfica del Guadiana y también al Real Decreto que modifica diversos reales decretos de ordenación ganadera
Cuenca, 14 de abril de 2026.– La Plataforma vecinal STOP macrogranja de gallinas de San Clemente, Casas de Los Pinos y Villarrobledo, junto con las organizaciones que conforman la Coordinadora Stop Ganadería Industrial -entre ellas ADDA, Amigas de la Tierra, Ecologistas en Acción y Greenpeace- expresan su máxima indignación y estupefacción ante la resolución, publicada el pasado viernes 10 de abril en el Boletín Oficial de la Junta de Castilla-La Mancha, por la que se concede la Autorización Ambiental Integrada al proyecto del Grupo Avícola Rujamar S.L. en San Clemente (Cuenca). Esta empresa pretende construir allí una macrogranja con capacidad para explotar casi un millón de gallinas (810.000 ponedoras y 187.500 de recría) y producir unos 235 millones de huevos al año.
De llegar a construirse, sería la explotación de gallinas más contaminante de España en cuanto a la emisión de amoniaco, un gas tóxico con graves efectos sobre el medio ambiente y la salud pública. Según datos de la propia promotora, la instalación generará más de 1.000 toneladas de gallinaza al mes. A ello se sumaría su contribución al agravamiento de la ya deficiente calidad del agua del acuífero Rus-Valdelobos, del que dependería la explotación, que se sitúa en una zona en mal estado cuantitativo y químico, con unos recursos hídricos declarados ya sobreexplotados y vulnerable a nitratos. Vecinos/as de las aldeas de Villarrobledo y Ventas de Alcolea, a 3 km de donde está proyectada la macrogranja, ya experimentaron en meses recientes problemas de suministro de agua debido a la alta concentración de sulfatos. Según los últimos datos del Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo, en la red de abastecimiento Casas de Roldán-Casa de los Pinos el agua de consumo se viene superando el límite legal de nitratos desde hace años (en la última medición, de septiembre de 2024, fue declarada no apta para consumo -no hay datos más actuales-).
“Es inadmisible que en un escenario de crisis climática y de agua, y después de un año en que fueron sacrificados millones de aves de corral debido a la gripe aviar, el Gobierno regional de Castilla-La Mancha, que supuestamente apoya la transición ecológica, dé luz verde a un proyecto de dimensiones faraónicas como el que Rujamar pretende llevar a cabo en San Clemente”, afirman las organizaciones sociales. “Pese a que casi todos los límites planetarios están traspasados, las administraciones nos siguen empujando hacia el precipicio promoviendo un modelo agroalimentario totalmente insostenible, destructivo y cruel”.
El año pasado se sacrificaron casi tres millones de aves de corral en España debido a la gripe aviar de alta patogenicidad, lo que constituyó un nuevo y negro récord en España y un mayor riesgo de transmisión a seres humanos. Este escenario supuso un descomunal desembolso de dinero público para sufragar las indemnizaciones por los sacrificios masivos de las aves afectadas y la destrucción de las mismas, así como un riesgo para la salud pública que, en ningún caso, deberíamos asumir. El proyecto se ubicaría a tan solo 700 m de la Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) de San Clemente, con el riesgo de contagio procedente de aves silvestres. Las macrogranjas son una auténtica bomba de relojería e incrementan de forma exponencial el riesgo de transmisión de enfermedades de animales a los seres humanos. Desde el año 2003 se han notificado, en todo el mundo, 993 casos de gripe aviar en humanos (477 muertes), y dos casos en España, habiendo saltado a otros mamíferos, como vacas, visones o lobos marinos.
El Grupo Avícola Rujamar S.L., que se presenta como verde en su página web y cuyo CEO, Rubén Martínez, se proclama gran defensor del bienestar animal, muestra con este proyecto cuál es su verdadero camino, la producción superintensiva de huevos. Los huevos producidos en esta macrogranja tendrían el código 2 y 3, según datos incluidos en la propuesta de la propia promotora, que representan los peores métodos de cría permitidos en España (0 para la producción ecológica, 1 para gallinas camperas, 2 para las de suelo y 3 en jaula).
“Rujamar y su CEO Rubén Martínez deben dejar ya de hacer un lavado verde de su empresa: ni es verde ni garantiza el bienestar animal. Lo único que busca es explotar a los animales para alcanzar su máximo rendimiento económico. Las gallinas no son objetos ni existen para estar encerradas desde que nacen hasta que mueren”, concluyen las organizaciones denunciantes.
Las organizaciones presentarán alegaciones a la solicitud de concesión de agua, actualmente en proceso de participación pública, abierto por la Confederación Hidrográfica del Guadiana, y al proyecto de Real Decreto “por el que se modifican diversos reales decretos que establecen las normas básicas de ordenación de determinadas explotaciones ganaderas”, entre ellos el Real Decreto 637/2021, de ordenación de granjas avícolas que, al no tener una limitación de tamaño, permite que proyectos como éste se pongan sobre la mesa.