Un tribunal de Países Bajos escucha los argumentos de Greenpeace Internacional contra el último intento de Energy Transfer de eludir su responsabilidad
La histórica demanda anti-SLAPP de Greenpeace Internacional contra Energy Transfer ha dado hoy un nuevo paso adelante en el Tribunal de Distrito de Ámsterdam. En la vista se ha examinado el último intento de la empresa de oleoductos de eludir su responsabilidad, en virtud de la legislación holandesa y de la Directiva anti-SLAPP de la Unión Europea, por las demandas abusivas presentadas sucesivamente en Estados Unidos [1]. Greenpeace Internacional, con sede en los Países Bajos, solicita que se reconozca legalmente que Energy Transfer ha actuado de forma ilegal, así como una indemnización por los daños y perjuicios ocasionados. El tribunal ha indicado que tomará una decisión antes del 3 de junio de 2026 sobre la solicitud de Energy Transfer de desestimación o suspensión de la demanda anti-SLAPP [2].
Mads Christensen, director ejecutivo de Greenpeace Internacional, ha declarado: “Energy Transfer no puede eludir la justicia, por mucho que lo intente. Greenpeace Internacional está haciendo que esta gran empresa petrolera rinda cuentas, en virtud de la legislación holandesa y de la UE, por sus repetidos intentos de silenciar nuestra libertad de expresión. Seguiremos resistiendo toda forma de intimidación y creemos que Energy Transfer tendrá que responder por sus acciones aquí, en los Países Bajos”.
“Dado que la continua dependencia mundial de los combustibles fósiles está causando estragos en todo el planeta, el caso histórico contra Energy Transfer de Greenpeace Internacional, en el marco de la legislación anti-SLAPP, va más allá de nuestra organización: se trata de impedir que las empresas utilicen los tribunales como arma contra cualquiera que se atreva a alzar la voz en defensa del bien público”.
Las sucesivas demandas de Energy Transfer contra Greenpeace Internacional y las organizaciones de Greenpeace en Estados Unidos (Greenpeace Inc. y Greenpeace Fund) siguen siendo intentos descarados de silenciar la libertad de expresión, borrar el liderazgo indígena del movimiento de Standing Rock y castigar la solidaridad con la resistencia pacífica que se mantiene contra el oleoducto Dakota Access [3]. Se trata de ejemplos claros de SLAPP, demandas que intentan ahogar a organizaciones sin ánimo de lucro y a activistas en gastos legales y, en última instancia, silenciar la disidencia.
Daniel Simons, asesor jurídico sénior de Defensa Estratégica de Greenpeace Internacional, ha afirmado: “Energy Transfer sigue intentando eludir su responsabilidad porque sabe que no puede justificar sus repetidas demandas abusivas. Estamos seguros de que el tribunal permitirá que el caso anti-SLAPP de Greenpeace Internacional siga adelante en cuanto al fondo y de que Energy Transfer se enfrentará a la justicia. Llevamos adelante esta lucha legal para reparar los daños sufridos como resultado de las tácticas de intimidación de Energy Transfer y para garantizar que las empresas acosadoras sepan que ahora hay un precio que pagar si interponen demandas SLAPP”.
Paralelamente al caso anti-SLAPP en los Países Bajos, Greenpeace Internacional y las organizaciones de Greenpeace en EE.UU. continúan la lucha legal contra la demanda SLAPP más reciente de Energy Transfer en Dakota del Norte. Tras una sentencia del Tribunal de Distrito que concedió 345 millones de dólares a Energy Transfer en febrero de 2026, las oficinas demandadas de Greenpeace solicitan un nuevo juicio y, si es necesario, apelarán la decisión ante el Tribunal Supremo de Dakota del Norte.
La vista judicial del 16 de abril en el histórico caso contra la ley SLAPP que Greenpeace Internacional ha interpuesto contra la empresa petrolera Energy Transfer, conocida por sus prácticas intimidatorias, marca el inicio de una serie de movilizaciones, marchas y actividades en todo el mundo que se denominan colectivamente “Facing Down Bullies” (Hagamos frente a los acosadores).
Fotos y videos para medios disponibles AQUÍ.
Notas
[1] En julio de 2025, Energy Transfer solicitó al Tribunal de Distrito de Dakota del Norte una orden de prohibición de demanda con el fin de obtener protección frente a la demanda anti-SLAPP interpuesta por Greenpeace International en los Países Bajos. En septiembre de 2025, el Tribunal de Distrito de Dakota del Norte denegó la solicitud. Posteriormente, Energy Transfer recurrió dicha resolución ante el Tribunal Supremo de Dakota del Norte, que aún no se ha pronunciado al respecto.
[2] Energy Transfer ha comparecido en el caso anti-SLAPP, representada por un abogado neerlandés, y ha presentado un escrito preliminar en el que solicita la desestimación del caso alegando que el Tribunal de Distrito de Ámsterdam carece de jurisdicción y, subsidiariamente, pide la suspensión del procedimiento hasta que se dicte la resolución definitiva del caso en Dakota del Norte. Greenpeace International ha presentado su réplica.
[3] La primera demanda de Energy Transfer se presentó ante un tribunal federal en 2017 en virtud de la Ley RICO (Ley contra las Organizaciones Corruptas e Influenciadas por el Crimen Organizado), una ley federal de EE.UU. diseñada para perseguir la actividad mafiosa. El caso fue desestimado en 2019, y el juez declaró que las pruebas estaban «muy lejos» de lo necesario para establecer una empresa RICO. El tribunal federal no se pronunció sobre las reclamaciones de Energy Transfer basadas en la legislación estatal, por lo que Energy Transfer presentó rápidamente una nueva demanda ante un tribunal estatal de Dakota del Norte con estas y otras reclamaciones basadas en la legislación estatal.
[4] Los demandados de Greenpeace presentan una moción para un nuevo juicio ante el tribunal de Dakota del Norte.