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Entrada de blog por Beatriz Garde - 24-11-2017


La lucha de las mujeres sigue

El 25 de noviembre se celebra el día internacional contra la violencia hacía las mujeres, sigue siendo necesario que hoy y los otros 364 días del año, las organizaciones de la sociedad civil y las instituciones públicas, tomen medidas para erradicar esa violencia (de género, machista, patriarcal) contra la mitad de la humanidad, y conseguir que la equidad de género sea un realidad.

En el estado español, el 19 de noviembre de 1933 votaban por primera vez las mujeres. Fue durante la Segunda República Española, han pasado 84 años, y aunque tras el fin de la dictadura franquista la mitad de la población recuperó parte de sus derechos lastrados durante casi 40 años: el derecho al voto, el derecho a la educación y a la vida pública, el derecho al matrimonio civil, el derecho al divorcio, etcétera. Aún queda mucho por hacer, también en este país, pues siguen existiendo formas de violencia culturales que tienen como resultado violencias directas como son las diversas violencias machistas actuales.

Hoy 25 de noviembre de 2017 de nuevo el mundo se pinta de naranja y se moviliza para poner fin a la violencia más extendida del mundo: la violencia de género. Naciones Unidas vuelve a lanzar su campaña “Que nadie se quede atrás: pongamos fin a la violencia contra las mujeres y las niñas”. De nuevo, 16 días de activismo que nos animan a seguir pintando el mundo de naranja.

Naranja, activismo, paz. Son algunas de las señas de identidad de Greenpeace, por eso nos unimos nuevamente con una imagen de 16 activistas, para manifestar nuestro más rotundo rechazo a la violencia contra las mujeres y las niñas. Los monos naranjas nos identifican en nuestras acciones, como personas que demandamos, de forma pacífica, un mundo más verde y en paz.

La violencia física o sexual es un problema de salud pública que afecta a más de un tercio de las mujeres a nivel mundial, y en muchos países, la violencia tiene una vinculación clara con los problemas ambientales. De hecho la propia ONU alerta que la violencia contra las mujeres y niñas llega a afectar al 70% de población femenina en países en conflicto y asolados por desastres naturales.

El control de recursos naturales en algunos países, como la R.D. Congo, supone una violación flagrante de los derechos humanos. La violencia sexual se utiliza contra mujeres y niñas como arma de guerra siendo violadas y asesinadas en lo que se considera ya un feminicidio.

Las consecuencias de desastres naturales generan un incremento de violencia con especial vulnerabilidad para mujeres y niñas. Por ejemplo, se ha agravado de la violencia por razón de género en los campamentos de las personas desplazadas, donde muchas mujeres y niñas son explotadas sexualmente por quienes tienen que protegerlas. Y si hablamos de personas desplazadas por el clima, el 80% son mujeres.

También los conflictos armados suponen millones de personas desplazadas, y en ese drama, la violencia sexual constituye uno de los riesgos más alarmantes de las mujeres en todas las fases del desplazamiento forzado.

El número de personas desplazadas en el mundo ha alcanzado ya la cifra récord de 65,6 millones, según ACNUR. En uno de los éxodos más recientes, desde Siria, un 70% son mujeres y niños. Hoy nos vestimos de naranja, como activistas, para pacíficamente decir NO a la violencia contra las mujeres y niñas. #ContralaViolenciadeGénero #NiUnaMás #Orangetheworld #MeToo #YoTambién

Ana Arias, Beatriz Garde y Mónica Parrilla equipo de género de Greenpeace.

Beatriz Garde - autor del blog.
Beatriz Garde
Licenciada en Sociología y especializada en evaluación de políticas públicas, investigación social y género. Coordinadora de Incidencia Política en Greenpeace España. Trabajando para convencer a los/as políticos/as de la necesidad de un cambio de modelo energético y productivo. Twitter: @gardetriz
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