Entrada de blog por Luís Ferreirim - 30-11-2021


Los siete mitos de la publicidad de la carne

¿Has visto alguna vez un anuncio publicitario de productos cárnicos con una macrogranja de fondo? ¿A que no? Sin embargo, la inmensa mayoría de la carne, leche y huevos que se produce en España proviene de la ganadería industrial, de macrogranjas como esta de El Pozo.

La publicidad de la carne nos muestra un mundo feliz en el que domina el color verde y está poblado de animales criados en libertad en exuberantes pastos y granjas idílicas. En este mundo, los niños y niñas se mueren por las salchichas de los perritos calientes, los hombres «de verdad» devoran la carne roja mientras que las mujeres comen finas lonchas de pollo o pavo para mantenerse sanas. En este mundo, comer carne es lo que une a la gente. Sin embargo, tras este sueño que la industria cárnica nos vende y ha construido cuidadosamente se esconde una realidad bien distinta.

Nuevo informe de Greenpeace

En el informe “Los siete mitos del marketing de la carne”, que lanzamos hoy desvelamos las tácticas con las que la industria cárnica busca aumentar el consumo de carne y otros alimentos de origen animal, a pesar de su enorme contribución a la crisis climática y muchos otros impactos ambientales, como la deforestación o el elevado consumo de agua y su contaminación o de que su consumo excesivo tiene graves repercusiones para la salud. Esto es aún más preocupante en España, ya que encabezamos el consumo de carne en Europa, con unos 275 gramos de carne por persona al día, cuando las recomendaciones científicas para una dieta sana y sostenible establecen un máximo de unos 300 gramos a la semana. ¡En un día consumimos casi tanto como lo recomendado para toda una semana!

En este informe analizamos más de medio centenar de marcas de carne de seis países europeos, entre ellos España, para destripar cómo la industria cárnica nos manipula hacia el consumo excesivo de sus productos. Analizamos, entre otras, la publicidad de El Pozo, Campofrío, Grupo Coren, pero también la campaña Hazte Vaquero, promocionada por Provacuno (la interprofesional de la carne de vacuno) y la campaña Let’s Talk about Pork, promocionada por Interporc (la interprofesional de la carne de cerdo). 

¿Quieres ver algunos ejemplos?

Te dejamos aquí varios ejemplos de algunos anuncios que representan cada uno de los siete mitos y de lo que nos pretenden convencer:


– El mito verde: la carne industrial no es parte del problema de la crisis ambiental

Este tipo de imágenes, como esta del Grupo Coren, España, muestra paisajes bucólicos para asociar sus productos a la naturaleza. Este caso, además, apela también a la identidad territorial.


– El mito de la salud: la carne es imprescindible por su aporte de proteínas.

Estos ejemplos de Casa Tarradellas y El Pozo, tratan de transmitir la idea de que la carne industrial es sinónimo de salud, a pesar de que la ciencia indica lo contrario.


– El mito de la masculinidad: comer carne (roja) te hace más un hombre

¿Qué hay más ‘macho‘ que un auténtico vaquero? Este ejemplo de Provacuno, la asociación de productores de carne de vacuno, muestra (con financiación de la UE) que la carne es sinónimo de masculinidad  y, en este caso, además, de salud.


– El mito de la buena mujer: las buenas mujeres preparan y sirven carne a su familia

Estos ejemplos de algunas marcas europeas, como Indykpol, Polonia, muestran a la mujer como ‘buena madre’ y ama de casa por servir a la familia diferentes productos de carne industrial.


– El mito de la identidad nacional: comer carne es un acto patriótico

Estos ejemplos de Francia y Suiza apelan al sentimiento patriótico como enganche para defender y promover el consumod e carne con el prestexto de que es un producto autóctono.


– El mito de la camaradería: comer carne une a las personas

Estos anuncios de Casa Tarradellas o Campofrío son buenos ejemplos de cómo el marketing cárnico quiere trasladar la idea de que el consumo de carne es sinónimo de unión familiar o amistad.

 

– El mito de la libertad: comer carne es libertad de elección

Este ejemplo de McDonalds Francia puede ejemplificar bien la idea de que el consumo de carne es sinónimo de libertad e independencia.

De la infancia a la identidad sexual

Para empeorar las cosas mucha de la publicidad de la industria cárnica está dirigida a algunos de los grupos más vulnerables de la sociedad: a los niños y niñas, cuyos cerebros aún se están desarrollando y por lo tanto no son completamente capaces de procesar la información que tienen delante, a los adolescentes y personas adultas jóvenes que podrían estar luchando con su identidad sexual y a padres y madres que quieren lo mejor para su prole.

Es urgente que reduzcamos nuestra ingesta de alimentos de origen animal, pero es responsabilidad de las autoridades públicas asegurarse de que nuestros esfuerzos no se ven frustrados por el bombardeo engañoso de la publicidad de la carne.

El manual de estrategias de marketing utilizado por la industria de la carne no es diferente del implementado por las industrias del tabaco o el alcohol. Si la publicidad de tabaco y alcohol ha sido altamente regulada para el bienestar de la sociedad, ¿no deberían aplicarse restricciones similares a la publicidad de la carne?

Este informe llega un día después de que Greenpeace España haya lanzado una campaña en marquesinas, autobuses y otros soportes de mobiliario urbano para recordar al gobierno de Pedro Sánchez que la verdadera recuperación económica verde y justa necesita de transformaciones sistémicas, incluido el actual sistema agroalimentario

  

Si tu también piensas que Menos carne es más futuro, firma nuestra petición para acabar con el destructivo modelo de ganadería industrial. Más de 265.000 personas ya lo han hecho… pero ¡nos faltas tú!

INFORME COMPLETO AQUÍ

 

Luís Ferreirim - autor del blog.
Luís Ferreirim
Licenciado en Filosofía por la Universidade Nova de Lisboa. Post-grado en Filosofía de la Naturaleza y del Medio Ambiente por la Universidade de Lisboa. Responsable de la Campaña de Agricultura en Greenpeace España. Twitter: @LFerreirim
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Comentarios

15 comentarios
Carmen 30/11/2021

Totalmente de acuerdo. Fuera las granjas de producción masiva.
Cuidemos el ganado libre y consumados mínimos de carne.

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Greenpeace España 01/12/2021

👏

Josep 30/11/2021

Si comemos menos carne, mejoraremos la calidad de la misma.

Responder
Greenpeace España 01/12/2021

¡Menos carne es más futuro!

Arantxa Arrospide Arrospide 30/11/2021

Lo más lamentable es que la Unión Europea siga dándoles millones de euros a estos productores.

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Greenpeace España 01/12/2021

😔

Francisco 01/12/2021

Mejor eso a que se lo den a los etarras como tu para poner bombas, aunque según tus apellidos es normal que pongas estas tonterias, ya que tus padres aparte de etarras serán hermanos y habrás salido monguer.

Juan Carlos Otazu Pipaòn 02/12/2021

Lo tuyo es un esforzarte tras el VIENTO , Francisco .

Gual 03/01/2022

Al igual que el significado general del artículo, no juzgar por la portada de la publicidad cárnica , creo que si fueses listo tampoco juzgarías a una persona por sus apellidos.

Jose 01/12/2021

Estoy totalmente en contra de las macro granjas, no sientan poblacion en el medio rural sino al contrario lo q aquí vivimos nos vamos a tener q ir por no poder soportar los excesivos olores q producen al concentrar tanto animal.

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Greenpeace España 01/12/2021

😔

Francisco 01/12/2021

Que os den por el culo. Voy a seguir comiendo la carne que me salga de los cojones putos perroflautas progres de mierda. ¿Por que no en vez de estar todo el puto rato tocando los huevos os duchais y le hacéis un favor verdadero al planeta? Porque si las macrogranjas produce el 15% del efecto invernadero vosotros producis el resto del 85% con vuestro olor corporal, y eso que sois cuatro gordas lesbianas sin depilar y dos frikis virgenes que creen que van a follar por hacerse rastas con mierda de caballo y usar bolsas de tela para maricones.
VIVA EL FARY, LA CARNE HORMONADA Y EL REGGAETON.

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Arne 02/12/2021

Apuesto un millón a que este comentario de "Francisco" viene de una fábrica de trolls en Rusia. Nadie, absolutamente nadie opina chorradas tan caricaturescas, ni habiendo bebido. No permitamos que nos polaricen. Una sociedad polarizada no puede solucionar ningún problema. Zdrastvuyte Frank! Otvali.

Rogelio 01/12/2021

Durante el cierre del 2020 por la pandemia, en el que los medios de transporte y la industria paró por completo, los niveles de contaminación bajaron drásticamente y la calidad del aire mejoró en casi todo el mundo, incluidas grandes urbes. Lo único que siguió funcionando fue el sector primario (granjas, supermercados, agricultura, etc) Esto no os dice nada? Lo curioso es que no os metáis con industrias realmente contaminantes (aeronautica, automoción, eléctricas del carbón, moda, construcción...). Imagino que los intereses económicos de Greenpeace priman a la hora de elegir los objetivos... una lástima.

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Greenpeace España 03/01/2022

Buenas Rogelio! Te animo a que visites nuestra web y veas todo lo que se ha conseguido con respecto a otros sectores. Te dejamos por aquí un link que puede que te interese: https://es.greenpeace.org/es/trabajamos-en/cambio-climatico/carbon/el-fin-de-la-era-del-carbon/

De nuevo, gracias por tu comentario y por ser tan exigente con Greenpeace.

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