Entrada de blog por Mónica Parrilla de Diego - 03-03-2026


Hoy nace la Alianza para la Restauración de la Naturaleza

En el Día Mundial de la vida silvestre, nace la Alianza por la Restauración de la Naturaleza, formada por más de 20 entidades ambientales con el objetivo de reforzar el papel de la restauración de la naturaleza en las políticas públicas y en el debate social. 

La restauración de ecosistemas es clave para enfrentarnos a la crisis ambiental actual en forma de inundaciones, incendios forestales, DANAS, etc.  Así se reconoce de forma internacional. De hecho, estamos en el Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas desde el año 2021 hasta 2030.

La evidencia científica ha demostrado que proteger ya no es suficiente: gran parte de la naturaleza está degradada y necesita ser recuperada. Más del 80% de los hábitats europeos se encuentran en mal estado y, en España, el 73% de los hábitats de interés comunitario presenta una conservación desfavorable, lo que refleja la urgencia de pasar de la conservación pasiva a la restauración ecológica.

Una oportunidad histórica: el Plan Nacional de Restauración de la Naturaleza en España

Como prioridad inmediata, la Alianza por la Naturaleza se centra en incidir en la elaboración de un Plan Nacional de Restauración ambicioso, así como en fomentar una cultura de la restauración ecológica, mediante procesos de sensibilización, educación ambiental y generación de conocimiento compartido, tanto en las administraciones como en la sociedad en su conjunto.

CONSULTA NUESTRO DECÁLOGO POR LA RESTAURACIÓN DE LA NATURALEZA

Este Plan será el aterrizaje del Reglamento Europeo de Restauración de la Naturaleza, que obliga a los Estados miembros a restaurar, al menos, el 20% del territorio terrestre y marino antes de 2030 y avanzar hacia la recuperación de todos los ecosistemas degradados para 2050. ¡Y es vinculante!, es decir, se establecen objetivos concretos, plazos y obligaciones, superando el enfoque voluntario de estrategias anteriores que no lograron frenar la pérdida de biodiversidad. Además, integra ámbitos diversos como ecosistemas forestales, agrícolas, marinos, urbanos y fluviales, así como la recuperación de polinizadores o la conectividad ecológica. En realidad, no se trata de una normativa completamente nueva, sino de un marco que articula y refuerza directivas existentes (Directiva de Hábitats, Directiva Marco del Agua, Directiva Marco sobre la Estrategia Marina y Directiva de Aves) que, pese a su importancia, no han alcanzado los resultados esperados en términos de recuperación efectiva de los ecosistemas.

¿Qué NO significa restaurar ecosistemas degradados?

Restaurar no significa simplemente “arreglar” un lugar dañado, ni plantar árboles sin planificación. La restauración ecológica implica recuperar procesos naturales, funciones ecológicas y la capacidad de los ecosistemas para sostener la vida y prestar servicios esenciales a la sociedad. En muchos casos, restaurar es reducir presiones ejercidas por el ser humano, permitir la regeneración natural y replantear modelos de uso del territorio. 

No es “sólo” una cuestión ambiental, significa recuperar los servicios ecosistémicos de los que dependemos (agua, suelo fértil, regulación climática o resiliencia frente a riesgos naturales) y avanzar hacia un modelo más justo y sostenible. La alianza surge así como una respuesta colectiva para impulsar cambios estructurales basados en la ciencia y en la acción coordinada.

Alianza por la naturaleza. Parque de Eume
©Greenpeace/Pedro Armestre
Restaurar también es eliminar la presión a los ecosistemas

Restaurar ecosistemas no significa únicamente invertir en actuaciones visibles sobre el terreno, como plantaciones o intervenciones técnicas, sino también reducir o eliminar las presiones que han causado su degradación. La restauración ecológica exige asumir el principio de ‘No Deterioro’ como una premisa irrenunciable: no sólo evitar que las áreas restauradas vuelvan a degradarse, sino también garantizar que los ecosistemas que aún se mantienen en buen estado no sufran impactos adicionales que comprometan su funcionalidad. Esto implica revisar políticas públicas y eliminar subsidios perversos que incentivan actividades dañinas o la sobreexplotación de recursos naturales, reorientando esos fondos hacia modelos productivos compatibles con la conservación y la recuperación ecológica. 

Recordamos que, desde Greenpeace, denunciamos en el informe “Los otros Altri” distintos casos en los que corporaciones amenazan espacios naturales de alto valor con la complicidad de las administraciones. Un ejemplo claro es lo que ha hecho la Xunta de Galicia con los terrenos destinados a acoger la polémica macrocelulosa de la empresa portuguesa Altri. El terreno, con hábitats de interés comunitario y especies endémicas estrictas, engrosaba la Estrategia Gallega da Infraestructura Verde como zona de amortiguación de la ZEC Serra do Careón y, por tanto, era clara candidata a formar parte de las zonas a restaurar. Sin embargo, en la propuesta final la Xunta retiró esta protección para favorecer a la papelera. Ahora el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia ha dictado que el gobierno gallego debe mantener ese nivel de protección.Y siguen surgiendo muchos más casos, como el Proyecto Underwater Gardens en Tenerife, que se vende como un parque “regenerativo” y divulgativo en el que el se va a restaurar la naturaleza, especialmente en el ámbito marino, pero realmente es un ejemplo de greenwashing en torno a la restauración, que pretende modificar hábitats naturales para realizar actividades turísticas. Y así lo denuncia la Plataforma Salvar Punta Blanca, de la que formamos parte.

Restaurar  es invertir en seguridad frente a desastres

Más allá de los beneficios ecológicos, la restauración de ecosistemas representa también una inversión estratégica desde el punto de vista económico y social. Para comprender lo que ganamos con la restauración, basta analizar el enorme coste de no actuar.

Alianza por la naturaleza. Parque de Eume
©Greenpeace/Pedro Armestre

Frente a este escenario, la restauración emerge como una solución eficaz: cada euro invertido puede generar entre 8 y 38 euros de retorno económico, con beneficios estimados en torno a 1,86 billones de euros a escala europea, gracias a la recuperación de humedales, bosques, ríos o agroecosistemas, además del valor añadido de servicios esenciales como la polinización, estimada en unos 5.000 millones de euros anuales. Integrar la financiación de la restauración en los presupuestos nacionales y movilizar entre 6.000 y 8.000 millones de euros anuales no es solo una obligación normativa, sino una apuesta por nuestra propia seguridad. La recuperación de bosques, humedales, riberas y suelos degradados mejora la capacidad natural del territorio para absorber agua, estabilizar el suelo y regular los ciclos ecológicos, contribuyendo así a mitigar inundaciones, reducir la propagación de incendios forestales y prevenir procesos de erosión y desertificación. Integrar la restauración ecológica en la planificación territorial favorece la conservación de la biodiversidad, y protege a la población frente a eventos extremos que estamos sufriendo.

¿Qué puedes hacer tú?
  • Infórmate. Como estás haciendo ahora leyendo este artículo.
  • Movilízate. La mejor restauración es proteger la biodiversidad de las amenazas y la  movilización funciona. Mira el caso de AltriNon o del Guggenheim-Urdaibai
  • Participa. Desde la Alianza, identificamos un reto claro: trasladar esta ambición a la realidad en la que los procesos participativos son fundamentales. En este sentido, el Ministerio ha lanzado una consulta pública que busca recoger la percepción social sobre la restauración de ríos, bosques, costas, agroecosistemas y espacios urbanos, etc.  Te invitamos a participar en esta encuesta para poner en valor la restauración de ecosistemas degradados y, además, hacerlo con urgencia para reforzar nuestra salud, seguridad y resiliencia frente a impactos como incendios e inundaciones. 
Mónica Parrilla de Diego - autor del blog.
Mónica Parrilla de Diego
Ingeniera Técnica Forestal por la Universidad de Valladolid. Máster en Gestión de Residuos (Instituto de Investigaciones Ecológicas). Diploma universitario como Experta en Igualdad por la UNED. Responsable de campañas del Área de Biodiversidad de Greenpeace España Bluesky: @monicaparrill.bsky.social
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