Entrada de blog por Francisco del Pozo Campos - 12-03-2026


No se puede bloquear el sol

4 razones por las que las energías renovables son indispensables para un mundo más seguro y en paz

«Estoy viviendo mi cuarta guerra en mis cuatro décadas en este planeta.

Más allá del impacto directo e inmediato que mi familia y yo en el Líbano, y muchos otros, estamos experimentando sobre el terreno, estoy presenciando una crisis más profunda que se está desarrollando a nivel global.

Los titulares están cada vez más dominados por el alza de los precios del petróleo y el gas y la volatilidad del mercado. Cuando la economía global depende de una fuente de energía centralizada que solo está disponible en muy pocos lugares en el mundo, los misiles hacen mucho más que simplemente interrumpir el flujo de esa energía. Sacuden los cimientos mismos de la estabilidad global pues toda en la sociedad depende de que esa energía siga fluyendo.

Renovables para resiliencia, independencia energética y seguridad
Domingo Jimenez Beltrá en su granja autosuficiente y renovable “El Sol”.

La crisis actual es un argumento trágico e innegable de por qué debemos acelerar la transición a un sistema basado en energías renovables.

No se trata solo de emisiones de carbono ni de objetivos climáticos. Se trata de resiliencia, seguridad y supervivencia. He aquí por qué una transición descentralizada, impulsada por las energías renovables, es un camino hacia la paz, la seguridad energética y económica:

  1. Fortalecimiento de la red eléctrica: No se puede destruir el sol. Es increíblemente difícil desactivar una red descentralizada de millones de paneles solares, turbinas, baterías, centrales hidráulicas etc… La energía distribuida es inherentemente más resistente al sabotaje que unas pocas centrales térmicas y nucleares masivas y vulnerables.
  2. Acabar con la dependencia energética: Los conflictos provocan bloqueos y colapsos en la cadena de suministro. Un país que produce su propia energía a partir de su propio sol, viento y agua no puede verse atrapado por la interrupción de las rutas marítimas o la volatilidad de los mercados petroleros y gasistas.
  3. Soberanía económica: Con el aumento de los precios, las naciones que dependen de combustibles importados se enfrentan a una inflación devastadora. La transición a las energías renovables locales actúa como una protección contra las crisis provocadas por la guerra, manteniendo los costos predecibles para las familias cuando son más vulnerables.
  4. Descentralización como defensa: Al eliminar los “Ormuz” de nuestro sistema energético, que pueden fallar o bloquearse a propósito, garantizamos que hospitales, escuelas y hogares puedan mantener el suministro eléctrico incluso si la red nacional se ve comprometida. No es solo un objetivo energético, sino un imperativo de seguridad.

Llevamos mucho tiempo abogando por la soberanía energética, pero la situación actual demuestra que no es un lujo «verde». Es una necesidad estratégica.

La transición a las energías renovables se presenta a menudo como un objetivo climático. Pero en una región donde la estabilidad es frágil, también es un imperativo de seguridad.

Necesitamos construir sistemas energéticos que sean tan resilientes como las personas que dependen de ellos. Las energías renovables son la mejor (y muy necesaria) manera de lograrlo.

Artículo escrito por Julien Jreissati, Director de programas en Greenpeace Oriente Medio y Norte de África, residente en el Líbano.

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