¿Es negativa la corta de árboles?

Greenpeace apoya una correcta gestión sostenible de los recursos forestales por lo que no demonizamos la explotación forestal ni la corta de árboles, de la misma manera que no condenamos de manera genérica la pesca, o la explotación de los recursos minerales. Todo depende de cómo se haga, del estado del recurso, del impacto ambiental que tenga la actividad sobre la especie o sobre el funcionamiento del ecosistema, etc.

Las selvicultura es la ciencia que estudia el tratamiento del monte. En función de las características del mismo será más aconsejable unos tratamientos u otros. Los tratamientos se identifican por la manera de proceder en la corta que da lugar a la regeneración por lo que también se llaman tipos de corta. Porque cortar árboles es parte de las prácticas que hay que realizar en un tratamiento forestal.

Desde Greenpeace apoyamos las prácticas forestales en el monte para la conservación y aprovechamiento de nuestros bosques. Pero siempre desde el respeto al funcionamiento interno de un bosque, es decir, la gestión forestal más próxima a la naturaleza que implica complejidad, diversidad, estabilidad e irregularidad en las edades de los árboles que lo forman. Por eso, una plantación uniforme de eucaliptos, chopos, pinos o de cualquiera de las especies de crecimiento rápido no lo consideramos un bosque.

Aunque en ocasiones algunas prácticas son condenables, y así lo decimos cuando lo consideramos, muchas otras veces cortar árboles es necesario. Y es importante que la población, en especial la población urbana, no vea como una agresión cualquier acción que conlleve cortar árboles.

La mayoría de las veces las fotografías que muestras árboles cortados no dan suficiente información como para hacer una valoración sobre la actuación que se está realizando. Desde Greenpeace no podemos dar una opinión sobre una actuación en base a fotografías o denuncias que sólo informan sobre la presencia de árboles cortados en el suelo.