Avanzar con coraje en un año de luces y sombras

El 2025 que dejamos atrás no nos ha dado tregua, pero nos ha demostrado el poder de la interconexión. Ha sido un periodo de consolidación y aprendizaje para la Junta Directiva.

Este año se entrelazaron de forma muy profunda los debates internos sobre justicia climática, paz y coherencia ética internacional. Hemos vivido momentos de inmensa alegría, como la ratificación definitiva del Tratado de los Océanos tras alcanzar las 60 firmas de países necesarias; el freno judicial definitivo a la macrogranja de Noviercas; el freno social y político al monstruoso proyecto de Altri o la retirada del proyecto del Museo Guggenheim en la reserva de Urdaibai. También celebramos que la oficina de Portugal ya ruede de forma más independiente y que el inicio de la puesta en marcha del nuevo barco icónico de Greenpeace en los astilleros Freire de Vigo sea una realidad a la vanguardia de la construcción naval ecológica.

Sin embargo, también ha sido un año de profundas sombras. Sufrimos las consecuencias colectivas de un apagón eléctrico masivo en la península que reactivó los lobbies nucleares. También enfrentamos el durísimo golpe del veredicto contra GPUSA por la demanda SLAPP de la petrolera Energy Transfer, que pretende imponer una multa de 660 millones de dólares para silenciar el derecho a la protesta. Además, lloramos la pérdida de uno de nuestros compañeros activistas por accidente en uno de nuestros barcos.

Internamente, seguimos mejorando. Hemos ampliado un año más nuestro marco estratégico habitual para evaluar adecuadamente los resultados. Cerramos el año con la firme convicción de que los datos científicos son solo el inicio de nuestras propuestas de transición y que la movilización ciudadana es el motor definitivo.

Gracias por no soltar la cuerda y seguir caminando con nosotros.

El Consejo, la Junta Directiva y la Dirección Ejecutiva de Greenpeace España