Reactivo: Bruselas da luz verde al mercado de capacidad eléctrico español sin frenar los subsidios al gas fósil
- La Comisión Europea ha aprobado un mecanismo que destinará 900 millones de euros anuales durante 10 años a plantas eléctricas gestionables, sin exigir objetivos de descarbonización ni excluir las centrales de gas fósil de las subastas
- El nuevo mercado de capacidad eléctrico español abre la puerta a una década de subsidios encubiertos al gas a costa de la factura de la luz de los consumidores
- España tendrá un mercado de capacidad eléctrico antes de haber fijado sus propios objetivos de flexibilidad no fósil, en un mecanismo que las organizaciones ecologistas advierten que podría canalizar 9.000 millones de euros hacia las centrales de gas en la próxima década
El pasado 29 de mayo la Comisión Europea anunció la luz verde al mecanismo de capacidad para el sistema eléctrico de España (1). Este mecanismo es un instrumento que tiene el objetivo de mantener la estabilidad de la red e implica la autorización de una serie de ayudas de estado a plantas de generación eléctrica gestionables o flexibles para que estén disponibles en las horas más críticas del sistema (mayor demanda y menos disponibilidad de energía renovable).
El mecanismo de capacidad supone unos 900 millones de euros anuales los próximos 10 años que serán incluidos en la factura de la luz a todos los usuarios. Este subsidio irá destinado a plantas tanto existentes como futuras: centrales de gas, baterías y bombeos hidráulicos pero también usuarios que puedan dejar de consumir en momentos críticos competirán en diferentes subastas por participar en este mercado.
Desde la Red Gas no es Solución -a la que pertenece Greenpeace- junto con Beyond Fossil Fuels se han criticado algunos aspectos fundamentales de la actual propuesta de mecanismo por el riesgo que supone a un subsidio permanente al gas fósil. Las razones principales son:
- Sin objetivos de descarbonización: La actual propuesta limita las emisiones de las tecnologías elegibles en 550 gCO2/kWh.(2) Esto traducido a la realidad del sistema eléctrico español supone permitir que las plantas de ciclo combinado y cogeneración que funcionan con gas fósil entren en las subastas y partan con una ventaja estructural frente a la nueva flexibilidad renovable por instalar. Para que la propuesta tenga coherencia con la estrategia de descarbonización pedimos introducir una bajada gradual del umbral anual de CO2 y otras GEI en cada subasta anual con la obligación legal no otorgar contratos de capacidad a activos de combustibles fósiles como muy tarde, en 2030. (3)
- Energía sucia transfronteriza: La propuesta de mercado de capacidad ha sido aceptada por la comisión con la condición de ser abierta a activos de otros Estados miembros vecinos. Esto, aunque tiene sentido dado que estamos en un sistema interconectado, abre una vía para que las plantas de gas francesas o portuguesas participen en el mercado de capacidad español. Además podría permitir que las plantas nucleares francesas pudieran ser elegibles como mecanismo de capacidad El parque nuclear español está excluido por su falta de flexibilidad, pero las diferentes características del sistema francés puede permitir que se “cuele” como mecanismo de flexibilidad. Perdimos que se limiten específicamente activos tresforterizos que quemen fósiles y uranio del mismo modo que se limitan estas tecnologías en España.
- Incoherencia regulatoria: España está aprobando un mercado de capacidad antes de haber fijado sus objetivos oficiales de flexibilidad no fósil y, lo que es más grave, adelantándose al Flexibility Need Assessment (Evaluación de las Necesidades de Flexibilidad)(4) y sin valorar su utilidad, costes sobre el sistema y complementariedad con otros mecanismos con finalidades similares, como el SRAD -Servicio de respuesta activa de la demanda(5), las restricciones técnicas (6)y los servicios de ajustes (7), donde ahora las renovables han sido habilitadas para prestar y cobrar por diferentes servicios (Real Decreto-ley 7/2025)(8). Este informe estratégico, que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) debe entregar a la UE este próximo mes de julio, es la herramienta legal y técnica indispensable para dictaminar cuánta capacidad y qué tecnologías necesita realmente el sistema.
- Riesgo de aumentar subsidios fósiles Los pagos por capacidad son un controvertido sistema de subvenciones que tradicionalmente se han concedido en España como Polonia , Irlanda, Reino Unido y Alemania a centrales de carbón, gas o nucleares (9). Más recientemente los mercados de capacidad han canalizado 50.000 Millones de Euros a plantas de gas en países de nuestro entorno, tres veces más que sistemas de flexibilidad renovables (10). En España solo en 2024, se destinaron 23.330 millones de euros a subvenciones fósiles y tóxicas (11), no podemos permitirnos más subvenciones dañinas.
“Detrás de términos como ‘neutralidad tecnológica’ y ‘procesos de licitación competitivos’, se esconde un riesgo sistémico: la perpetuación de subsidios encubiertos a las centrales de ciclo combinado de gas fósil”, ha declarado Francisco del Pozo de Greenpeace: “La seguridad del suministro eléctrico no puede seguir utilizándose como un cheque en blanco para el oligopolio fósil. Exigimos al Ministerio para la Transición Ecológica que congele la aplicación de este mercado de capacidad hasta que la CNMC publique el Flexibility Need Assessment en julio y se establezcan legalmente los objetivos de flexibilidad no fósil”. Por último ha añadido, Del Pozo ha añadido: “Las subastas deben diseñarse con criterios de exclusión progresivos a los combustibles fósiles. El dinero de los consumidores debe financiar el futuro renovable y el almacenamiento, no prolongar la agonía de la era del gas ni los riesgos de la nuclear transfronteriza”.