Greenpeace denuncia que la estrategia ganadera de la UE ignora los peligros derivados de los nitratos y el metano

09-07-2026

La nueva estrategia ganadera presentada esta semana por la Comisión Europea no aborda los problemas causados ​​por el modelo dominante de ganadería industrial de la UE, responsable de la devastación de las comunidades rurales europeas y del medio ambiente, además de socavar drásticamente los objetivos climáticos. 

La estrategia no menciona la creciente evidencia científica que demuestra que los nitratos representan un peligro para la salud humana en concentraciones muy inferiores al límite europeo actual, obsoleto, de 50 mg/L para el agua potable, y solo alude indirectamente al papel de la ganadería industrial como principal causa de la contaminación por nitratos. 

También sugiere, en un lenguaje muy ambiguo, que la Comisión podría modificar la forma en que se contabiliza el metano agrícola, utilizando un truco contable que simplemente presupone que el nivel actual de emisiones de metano es sostenible, eliminando así la necesidad de reducciones importantes. Este truco, conocido como «no calentamiento adicional» o «neutralidad de la temperatura», no es compatible con la metodología del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU para calcular los impactos climáticos.

Para Marco Contiero, director de política agraria de Greenpeace UE: «La estrategia ganadera de la Comisión parece empeñada en eludir las cuestiones difíciles y en abordar la urgente necesidad de revertir el proceso destructivo de intensificación en el sector ganadero de la UE. La contaminación por nitratos —que investigaciones recientes vinculan con el cáncer incluso a concentraciones mucho menores que las actualmente permitidas en la UE— apenas se menciona, salvo para decir que la Directiva de Nitratos está en el punto de mira para su desregulación. Esto, junto con vagas promesas de innovación futura, no representa un intento serio de abordar los complejos problemas del sector ganadero. La ganadería industrial es devastadora para las regiones donde está altamente concentrada y no puede hacerse sostenible. Cuando se hacinan demasiados animales en explotaciones industriales cada vez más grandes, el resultado es la contaminación del suelo, el agua y el aire, y la liberación de enormes cantidades de metano que calientan rápidamente el planeta».

Ignorar la ciencia

Según la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), la producción ganadera representa más del 65% de las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes del sector agrario en la UE y este sector fue responsable de alrededor del 94% de las emisiones de amoníaco de la UE en 2023, casi todas procedentes de la ganadería.

Al abrir la puerta al enfoque de «no calentamiento adicional», la estrategia pondría, en particular, la responsabilidad de alcanzar la neutralidad climática de Europa para 2050 en manos de todos los sectores de la economía de la UE, excepto en el sector agrario.

El metano es un gas con un elevado poder de calentamiento global que retiene 80 veces más calor que el dióxido de carbono en un periodo de veinte años. Reducir las emisiones de metano tendría un impacto enorme en la contención del aumento de la temperatura global. Según la Organización Meteorológica Mundial, las emisiones de metano en 2021 fueron un 262% superiores a los niveles preindustriales. 

El enfoque de «no calentamiento adicional» para calcular los impactos climáticos del metano es profundamente injusto e inapropiado, ya que puede considerar que países con emisiones de metano idénticas tienen impactos climáticos diferentes debido a sus distintas historias de desarrollo. Un país industrializado que ha tenido durante mucho tiempo una enorme cabaña ganadera, por ejemplo, podría mantenerla y ser considerado climáticamente neutro según este enfoque, mientras que un país en desarrollo que comienza con una cabaña mucho más pequeña sería considerado causante de contaminación climática si su número aumentara. 

«La ganadería es responsable del 65 % de las emisiones de gases de efecto invernadero del sector agrario en la UE, y éstas solo se han reducido un 7 % desde 2005. La reducción equivalente para los edificios, por ejemplo, es del 43% . El sector ganadero está rezagado, así que ¿por qué la Comisión se muestra tan reservada sobre cómo piensa abordar este problema? La estrategia es preocupantemente vaga, lo que sugiere que la Comisión podría estar planeando adoptar el truco contable de la «neutralidad térmica», promovido por países como Irlanda y Nueva Zelanda, para declarar que el metano procedente de los animales de granja es «natural» y que, en realidad, no se necesitan recortes profundos y sostenidos. Este tipo de trucos por parte de la Comisión serían un escándalo», concluye Contiero.


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