Greenpeace realiza la protesta a mayor profundidad de la historia desde el fondo marino del Ártico
Greenpeace ha desplegado una pancarta a 2.300 metros bajo la superficie del mar, realizando así la protesta a mayor profundidad de la historia para exigir a los líderes mundiales que escuchen a la ciencia. El momento ha tenido lugar en el marco de la expedición que Greenpeace está llevando a cabo para estudiar ecosistemas vulnerables e inexplorados del fondo marino a lo largo de la dorsal mesoceánica del Ártico [1].
“Con esta histórica protesta queremos dar voz a los ecosistemas que no pueden hacerlo por ellos mismos. Los líderes mundiales ya se han comprometido a proteger el 30% de los océanos y ahora deben escuchar a la ciencia. No podemos alcanzar nuestros objetivos globales si también permitimos la explotación de los ecosistemas vulnerables e inexplorados del océano profundo. Ahora es el momento de que los líderes cumplan sus promesas y den a los océanos la oportunidad de recuperarse“, explica la doctora Sandra Schöttner, científica jefa de la Expedición al Ártico profundo de Greenpeace International.
La pancarta de la protesta ha sido desplegada a 2.315 metros de profundidad bajo la superficie del mar por Holly, el vehículo submarino operado a distancia (ROV, por sus siglas en inglés), que la ha sostenido frente al campo de fuentes hidrotermales llamado “Castillo de Loki”, un ecosistema volcánico único donde las fumarolas negras emiten fluido a 300–320 °C desde el fondo de la corteza oceánica. La comunidad científica cree que nuestros antepasados lejanos podrían haber tenido un aspecto muy similar al de los microorganismos que viven en estructuras como éstas, lo que convierte al Castillo de Loki en una “cuna” de vida compleja que podría contener la clave de cómo comenzó la vida en la Tierra.
El Ártico es una de las regiones de la Tierra que más rápido está cambiando debido al cambio climático, y a medida que la frontera industrial se expande hacia las profundidades marinas, a través de amenazas como la minería submarina, Greenpeace advierte que estos únicos “puntos calientes de biodiversidad” corren el riesgo de sufrir una alteración irreversible.
Schöttner señala que “no es demasiado tarde para actuar. La ciencia predice de forma clara los límites que nuestro planeta puede soportar, pero la acción humana determina nuestra supervivencia. Al proteger estos ecosistemas de aguas profundas mediante una red global de santuarios marinos y establecer una moratoria sobre la minería submarina, podemos crear una red de seguridad resiliente para la vida marina y proteger la salud de nuestros océanos globales para las generaciones futuras”.
La Expedición al Ártico profundo reúne a científicos líderes a nivel mundial para explorar montes submarinos y campos de fuentes hidrotermales del Ártico, retransmitiendo en directo las inmersiones al lecho marino Ártico a través del canal de YouTube de Greenpeace Internacional. El gobierno noruego abrió la zona de la expedición a la minería submarina en 2024, pero los planes se detuvieron el año pasado tras las protestas de organizaciones ecologistas, pescadores, comunidad científica y partidos ecologistas de la oposición en Noruega [2]. Según los científicos, la minería submarina causaría daños irreversibles a los vulnerables ecosistemas de aguas profundas, incluyendo la destrucción de hábitats y, posiblemente, la extinción de especies, antes incluso de que sean descubiertas.
Ana Pascual, responsable de la campaña de Océanos y Pesca de Greenpeace España, añade que “el tiempo juega en nuestra contra, por lo que es imprescindible que los gobiernos se tomen en serio la implementación del Tratado Global de los Océanos y trabajen para ser capaces de llevar propuestas concretas de santuarios marinos a la primera Conferencia de las Partes de Océanos que tendrá lugar en enero de 2027, como esta zona del Ártico, pero también el resto que proponemos desde Greenpeace: el mar de los Sargazos, la zona de convergencia de las corrientes de Canarias y Guinea, las cordilleras submarinas de Salas y Gómez y de Nazca, el sur del mar de Tasmania y la colina Lord Howe”.
Greenpeace hace una llamada a los líderes mundiales para que cumplan los objetivos climáticos mundiales, implementen el Tratado Global de los Océanos de Naciones Unidas para proteger el 30% de los océanos del mundo para 2030 y que se establezca una moratoria inmediata sobre la minería submarina.
Notas:[1] Greenpeace Internacional, Greenpeace Alemania y Greenpeace Nórdico lideran la expedición «Deep Artic» desde el 8 de mayo al 5 de junio.
[2] Minería submarina: Noruega suspende esta controvertida práctica hasta 2029 (Euronews, en inglés)