Los peces del Estuario del Guadalquivir presentan concentraciones de cobre y manganeso nunca antes reportadas en ningún pez del mundo

14-07-2026

  • Los datos, incluidos en un informe de la Universidad de Sevilla, advierten de riesgo cancerígeno significativo por ingesta de productos contaminados
  • La afectación podría estar aumentando por el progresivo incremento de temperaturas asociado al cambio climático
  • Una alianza de ayuntamientos y entidades exige un comité de expertos independientes para analizar el caso y una moratoria de nuevos vertidos mineros al Guadalquivir 

MANIFIESTO CONJUNTO:

Una alianza de ayuntamientos y entidades económicas, de salud pública y cívicas abajo firmantes, tras conocer el informe realizado por profesorado de la Universidad de Sevilla, junto con dos antropólogas expertas en sociología del estuario del Guadalquivir, titulado Bioacumulación de Metales en Albures en la Zona del Estuario del Guadalquivir Afectada por el Vertido de Mina de Cobre Las Cruces en junio de 2025, coincidimos en la extrema gravedad de los datos que aporta.

Como han puesto de manifiesto estudios científicos anteriores, y las entidades han denunciado repetidamente, el Estuario del Guadalquivir ya está contaminado con metales pesados que se alojan principalmente en los sedimentos y han venido provocando efecto ecotóxico que afecta a especies con valor comercial que se recolectan en su entorno. A esta contaminación han contribuido de manera importante los vertidos realizados desde 2008 por la empresa Mina de Cobre Las Cruces.

El nuevo estudio analiza el contenido de metales en peces (albures) capturados en el tramo del Estuario del Guadalquivir entre el punto de vertido de Mina de Cobre Las Cruces (a la altura de La Algaba) y el estadio de La Cartuja (Sevilla) en junio de 2025. Se han detectado concentraciones de cobre y manganeso que nunca antes se habían reportado en ningún pez en todo el mundo, y de otros metales que se acercan a los récords mundiales, siendo incluso superiores a los que se registraron tras la rotura de la balsa minera de Aznalcóllar en 1998, siempre muy por encima de los niveles permitidos para la ingesta de pescado. El estudio sugiere que los altísimos niveles de metales encontrados en peces estarían relacionados con una mayor bioacumulación en periodos de altas temperaturas, lo que nos sitúa en el escenario de que la afectación del estuario causada por vertidos mineros podría estar en continuo aumento, en consonancia con el progresivo incremento de temperaturas asociado al cambio climático. Estos datos encienden todas las alarmas porque sugieren una grave afectación de otras especies que viven, crecen o pastan en las inmediaciones del Estuario, comprometiendo su buen estado ecológico y, con ello, la economía basada en el aprovechamiento de sus recursos. También se apunta a un riesgo para la salud pública, estimándose un riesgo cancerígeno significativo por ingesta de productos contaminados con esas concentraciones de metales.

El Estuario del Guadalquivir representa un bien identitario de enorme valor social y cultural en torno al cual se ha forjado un modo de vida propio ligado al aprovechamiento de sus recursos. Los vertidos mineros, con la contaminación y degradación de la vida que provocan, ponen en riesgo todo esto, y en el horizonte la posibilidad de que, como ha ocurrido con otros anteriormente, el Guadalquivir llegue a ser un río muerto sacrificado a la minería. El volumen de vertidos autorizado para las fases extractivas de la Mina Los Frailes de Aznalcóllar y Mina de Cobre las Cruces es, en conjunto, al menos diez veces superior al que ya se ha efectuado, por lo que, de producirse, aumentarían en la misma medida la contaminación por metales ya existente. Por ello, y por las lagunas de conocimiento sobre las que nos alertan los científicos en cuanto a las consecuencias de los vertidos mineros, exigimos que las autoridades responsables decreten una moratoria de nuevos vertidos mineros al Guadalquivir, incluyendo paralizar el que se sigue produciendo por Mina de Cobre las Cruces, incluso antes de comenzar la nueva fase de extracción, y que pongan en marcha un comité de expertos independientes, que analice en profundidad y de manera integrada todos los efectos, tanto ecológicos como socioeconómicos y de seguridad de las poblaciones, de los nuevos vertidos mineros al Estuario.

ENTIDADES FIRMANTES:

Ayuntamientos: Chipiona, Sanlúcar de Barrameda, Coria del Río, Los Palacios y Villafranca

Asociaciones de interés económico y laboral: COAG Andalucía, Asociación de empresarios ACITUR de Chipiona, Comunidad de Regantes del Sector B-XII del Bajo Guadalquivir, Asociación de Agricultores Costa Noroeste de Cádiz, Asociación de Mariscadores de Corrales de Pesca JARIFE

Asociaciones de defensa de los consumidores, la salud pública y culturales: FACUA Andalucía, Marea Blanca Andalucía, Asociación Salvemos el Guadalquivir

Asociaciones ambientalistas: Ecolgistas en Acción Andalucía, Greenpeace, Red Andaluza de la Nueva Cultura del Agua, WWF, Grupo Ecologista CANS Chipiona


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