Reactivo a los incendios en España, con especial mención a lo ocurrido en el de Los Gallardos, Almería
🗣️ Audio de Mónica Parrilla de Diego, ingeniera forestal y responsable de la campaña de incendios de Greenpeace
Los incendios forestales han evolucionado de un problema ambiental y social a un problema de protección civil. Los avances en las soluciones siguen siendo claramente insuficientes y la realidad la vemos hoy con un dramático balance de víctimas mortales, 11 personas fallecidas, tres más anteriormente, de manera que mandamos un fuerte abrazo a todos los seres queridos.
Nos estamos acostumbrando a hablar constantemente de récords de temperaturas, de olas de calor, de incendios extremos, pero ya no podemos seguir hablando de récords. Esto es una crisis en la que el cambio climático es una clave fundamental.
La prevención es la mejor herramienta para evitar este desastre humano, ambiental, social y económico. Y para ello, es fundamental actuar en dos direcciones reducir la siniestralidad.
Por un lado, los incendios provocados por accidentes y negligencias y por otro lado, reducir la vulnerabilidad del territorio por el que avanzan las llamas. Necesitamos gestionar más superficie forestal, destinar 1000 millones de euros anuales a esta gestión forestal para prevenir el riesgo de propagación de las llamas.
Y, por otro lado, también es imprescindible la planificación urbanística que tenga en cuenta el riesgo de incendio durante los últimos años.
Desde Greenpeace, hemos visto avances en los planes preventivos en las zonas de alto riesgo, así como en los planes de emergencia local, pero todavía queda mucho por hacer. Un plan de emergencia local no puede ser un documento técnico. Debe ser una herramienta que debe trasladarse a la población mediante información, comunicación, simulacros y, por supuesto, dotar a todos los medios y recursos necesarios a los operativos de extinción, que son profesionales que se enfrentan cada vez más a episodios de altísima gravedad en condiciones extremas, que son quienes están en primera línea, protegiendo a la población y salvando vidas y que son testigos que alertan que la extinción únicamente no soluciona el problema.