Reactivo al dictamen de nulidad del Consejo Consultivo de Andalucía
¡Victoria! Greenpeace celebra que la licencia de obras del Algarrobico ha sido declarada nula
- El dictamen del Consejo Consultivo de Andalucía que declara la nulidad de pleno derecho de la licencia de obras del hotel es de obligado cumplimiento
- La anulación de la licencia llega tras más de 20 años y medio centenar de sentencias, e implica que ya no hay obstáculos administrativos para la demolición
- Greenpeace considera esta decisión un paso decisivo para el fin de la impunidad en nuestras costas y exige la restauración del Parque Natural
Tras más de dos décadas de litigios y 12 años desde que Greenpeace iniciara la vía administrativa específica para la revisión de oficio, el Consejo Consultivo de Andalucía ha emitido finalmente el dictamen que declara la nulidad de pleno derecho de la licencia de obras del Algarrobico, con fecha de 21 de mayo. El alto organismo ha dado la razón a quienes han defendido la ilegalidad del hotel construido a pie de playa en Carboneras, Almería, desde hace 20 años.
El dictamen del Consultivo responde a la sentencia del Tribunal Supremo de 2023, que ya instaba al Ayuntamiento de Carboneras a revisar la licencia concedida en 2003. Durante estos últimos cuatro años, el Consistorio ha agotado todos los cauces para evitar este paso, una actitud que Greenpeace califica de «insumisión judicial intolerable».
«Hoy celebramos mucho más que la anulación de un permiso de obras; celebramos el fin de la impunidad en nuestras costas. Sin embargo, esto debe ser un punto de inflexión: ante la gravedad de los retos ambientales y climáticos que enfrentamos, no nos podemos permitir este tipo de funcionamiento institucional agónico y cómplice. Ya no nos queda tiempo que perder en rescatar la legalidad; el futuro nos exige actuar ya, sin más prórrogas ni blindajes ante los intereses económicos y políticos de unos pocos”, ha declarado Eva Saldaña, directora ejecutiva de Greenpeace España.
”Tras años de trampas y desobediencia por parte del Ayuntamiento de Carboneras, ya no quedan más excusas: cada día que el hotel sigue en pie es una afrenta a la justicia y al patrimonio común. Es hora de que entren las máquinas y que el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar recupere lo que nunca debieron arrebatarle. El dictamen no es una sugerencia, es el acta de defunción legal del hotel», ha afirmado Luis Berraquero, coordinador de Greenpeace en Andalucía.
El escrito del Consejo Consultivo andaluz no nace en el vacío, es el final de la hoja de ruta que marcó el Tribunal Supremo en 2016 cuando sentenció que el paraje del Algarrobico era suelo protegido no urbanizable desde 1994, desmontando el argumento del Ayuntamiento de que el suelo era urbanizable. En su sentencia de 2023, el Alto Tribunal ordenó taxativamente al Ayuntamiento de Carboneras que iniciara el procedimiento de revisión de oficio de la licencia de obras. El dictamen actual del Consultivo es el último paso para acabar con la licencia, confirmando que el permiso concedido en 2003 fue ilegal desde el primer minuto por contravenir los planes ambientales del Parque Natural, tal y como denunció Greenpeace.
Con la licencia anulada, ya no hay obstáculos administrativos para la demolición del mamotreto ilegal. Greenpeace va a proceder a pedir la demolición de forma inmediata ante el Ayuntamiento de Carboneras. Gracias al empeño de la organización ecologista por restaurar la zona, existe un protocolo de colaboración firmado en 2011 entre el Gobierno central y la Junta de Andalucía (1) que establece un reparto de tareas: el Estado se encarga de la demolición y el desescombro, mientras que la Junta asume la restauración ambiental y la gestión de los residuos. Greenpeace exige que los presupuestos públicos de 2026/2027 reflejen ya las partidas necesarias para devolver la playa a su estado original. No se trata solo de tirar un edificio, sino de recuperar la biodiversidad de una de las joyas del Mediterráneo andaluz. Según un informe encargado por Greenpeace, el derribo y la restauración tienen un coste estimado que supera los siete millones de euros (2).
Además, la nulidad de la licencia es la “llave maestra” para culminar el proceso de expropiación iniciado en 2025 por el Ministerio para la Transición Ecológica sin tener que hacer frente a una indemnización abusiva.
Greenpeace resalta que, tal y como viene defendiendo en estas dos décadas, la nulidad de la licencia cierra la puerta a que la promotora (Azata del Sol) exija indemnizaciones millonarias basadas en una «licencia válida», ya que esta fue ilegal desde su origen. Esto protege las arcas públicas de las pretensiones de la empresa, que llegó a pedir más de 70 millones de euros en su día. La Justicia ha dejado claro que quien construye en suelo protegido asume su propio riesgo, y la nulidad de la licencia refuerza que el Ayuntamiento nunca debió otorgar ese permiso.
«El Algarrobico pasa hoy de ser un símbolo de la corrupción y el ladrillazo al ejemplo del fin de la impunidad. No podemos normalizar procesos de dos décadas mientras destruyen el planeta: la protección del patrimonio natural tiene que ser ineludible e inmediata. Hoy, por fin, la ley pesa más que el hormigón«, ha concluido Saldaña.
Recursos para medios:
-Imágenes de El Algarrobico para decargar.
Notas
- Resolución de 22 de noviembre de 2011, de la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar, por la que se publica el Protocolo general con la Junta de Andalucía, para la recuperación de la playa de El Algarrobico, en el término municipal de Carboneras, Almería.
- Informe de Greenpeace y n’UNDO Arquitectos 2012 El Algarrobico: la oportunidad bajo los escombros.