16-03-2026

Necesitamos un escudo social verde

En cada guerra, la dependencia del poder fósil nos hace más frágiles. La crisis inflacionaria actual tiene un origen claro: nuestra dependencia de los combustibles fósiles que nos obliga a tomar medidas coherentes pensando en el presente y el futuro. La realidad es que no existe una crisis de abastecimiento de rayos solares o de viento que desafíe nuestro bienestar o soberanía energética. Si algo hemos aprendido de las ayudas otorgadas desde 2022 es que, en contextos de incremento del coste de la vida, debemos mantener cuatro claves básicas: 

  • Poner el foco en la eficiencia y en el derroche energético o consumo superfluo: la energía más barata es la que no se consume [1]. 
  • Evitar las ayudas indiscriminadas e ineficientes y proteger eficazmente a quien realmente más lo necesita. 
  • Impedir que los oportunistas se aprovechen y distribuir costes de manera justa
  • Reducir nuestra dependencia del poder fósil y avanzar en la transición. 

En la anterior crisis, una buena parte de las ayudas supuso un chute de subvenciones tóxicas en la economía que ralentizaron la transición ecológica, fueron un lastre para las cuentas públicas, no contribuyeron eficazmente a la justicia social y engordaron los beneficios de las corporaciones contaminantes, especialmente en el sector del gas [2], los carburantes y agroquímicos [3]. El Banco de España alertó de la dudosa eficacia social de muchas de las medidas adoptadas contra la inflación derivada de la crisis energética entre 2021 y 2025, especialmente las más indiscriminadas y costosas como los descuentos de los carburantes [4] y las reducciones del IVA [5]. Es fundamental aprender de ello, diseñar ayudas enfocadas en hogares y pymes y corregir los fallos de mercado con visión de presente y futuro para evitar medidas que refuercen más todavía nuestra dependencia fósil y profundicen en el coste ambiental [6].

 MEDIDAS A CORTO PLAZO 

PROTEGER DE ABUSOS A LAS PERSONAS EN SITUACIÓN DE VULNERABILIDAD

  • Proteger los hogares más vulnerables [7]
    Renovar medidas para proteger los hogares vulnerables: prohibición de desahucios sin alternativa habitacional, prohibición de cortes de energía y agua y prórroga del bono social eléctrico y térmico, simplificando y agilizando su tramitación. 
  • Poner topes de precios en situaciones de emergencia
    Establecer mecanismos temporales para limitar precios de bienes y servicios esenciales cuando crisis excepcionales alteren gravemente la oferta y la demanda. Esto incluye medidas excepcionales en el mercado del gas.
  • Regular alquiler de temporada y pisos turísticos
    Establecer límites y regulación efectiva del alquiler turístico y de temporada en zonas tensionadas para proteger el acceso a la vivienda y la calidad de vida en ciudades y destinos turísticos.
  • Gravar beneficios extraordinarios
    Recuperar impuestos temporales a beneficios extraordinarios a las empresas energéticas [8], extenderlo a las empresas armamentísticas e impulsar este tipo de iniciativas en el marco de discusión del nuevo presupuesto de la UE 2028-2034.

HOGARES MÁS RESILIENTES FRENTE A SHOCKS EN LA FACTURA ENERGÉTICA 

  • Recuperar la fiscalidad favorable a la rehabilitación energética [9]
    Recuperar ayudas a la inversión en rehabilitación energética de viviendas y reforzarlas con deducciones en IRPF, bonificaciones en el IBI y un marco estable hasta 2035. Son un claro ejemplo de inversiones reducen emisiones, abaratan la factura energética y disminuyen la dependencia energética exterior, reduciendo la pobreza energética.
  • Reducir la factura energética de los hogares gracias a las renovables [10] Tener un precio de la luz para hogares vulnerables basado en contratos a largo plazo de energías renovables y desvincularlo del gas, permitiendo que también quienes no pueden invertir en autoconsumo o eficiencia se beneficien de las renovables. En general, revisar las políticas de formación de los precios de la electricidad para desvincularlos del precio del gas. 
  • Rebajar los impuestos de la electricidad
    Establecer un IVA progresivo según niveles de consumo y renta: 0% para consumos básicos y autoconsumo, aumentando gradualmente para consumos y rentas elevadas. De manera complementaria, rebajar el impuesto especial a la electricidad. 

MOVERSE EN VERDE AHORRANDO Y FAVORECIENDO LA CONCILIACIÓN

  • Favorecer un transporte público más asequible y disponible para la ciudadanía Rebajar el precio del abono único aprobado por el Gobierno a principios de año y ampliar las bonificaciones al transporte público. Además, cuando sea posible, aumentar la oferta aumentando el número de servicios y conexiones.
  • Reducir el límite de velocidad Rebajar límites de velocidad para disminuir el consumo de combustible, las emisiones contaminantes y mejorar la seguridad vial.
  • Impulsar planes de transporte en empresas Acelerar la aplicación de la Ley de Movilidad Sostenible en relación a los planes de movilidad en empresas para reducir el uso del coche y fomentar transporte público, bicicleta y movilidad compartida.
  • Fomentar el teletrabajo y reducir desplazamientos Promover medidas que faciliten el teletrabajo cuando sea posible, reduciendo el gasto en transporte y el consumo energético asociado a la movilidad diaria. 
  • Reforzar la fiscalidad favorable a la movilidad eléctrica con foco en las pymes Recuperar las deducciones en el IRPF para la compra de un vehículo eléctrico y la instalación de puntos de carga y definir ayudas complementarias para las pymes del sector del transporte y la agricultura.  
  • Reducir vuelos innecesarios Limitar vuelos de negocios y eliminar vuelos de corta distancia cuando exista alternativa ferroviaria eficiente, reduciendo emisiones y consumo energético. 

COMER SANO Y DE MANERA ASEQUIBLE

  • Fomentar menús escolares verdes y de proximidad Impulsar menús escolares basados en productos frescos, ecológicos y de proximidad mediante compras públicas responsables, mejorando la alimentación infantil y apoyando a los productores locales.
  • Aprobar cheques comedor y cheques universidad Garantizar el acceso a una alimentación saludable y sostenible (productos frescos, ecológicos y de proximidad) para estudiantes mediante ayudas directas como cheques comedor y cheques universitarios, reduciendo desigualdades y apoyando a jóvenes con menos recursos.
  • Reducir la pérdida y desperdicio y apoyar redes de alimentación solidaria Asegurar el cumplimiento de la ley contra el desperdicio alimentario, incluir la medición de pérdidas en explotaciones agrarias y apoyar a bancos de alimentos y economatos para garantizar el acceso a productos básicos a personas en situación de vulnerabilidad.
  • Reducir el IVA de alimentos ecológicos y de proximidad
    Aplicar una fiscalidad favorable a los alimentos saludables, ecológicos y de proximidad para facilitar dietas sostenibles, mejorar la salud pública y apoyar a la agricultura local.

MEDIDAS A MEDIO PLAZO (2026)

  • Duplicar la inversión climática [11] Incrementar la inversión en acción climática hasta unos 50.000 millones de euros anuales en movilidad, vivienda, agricultura, adaptación climática y restauración y protección de ecosistemas, reduciendo dependencia fósil y riesgos económicos futuros.
  • Realizar una reforma profunda del mercado eléctrico [12] Adaptar el sistema eléctrico para desligar el precio de la electricidad del gas fósil, remunerar adecuadamente las renovables y el almacenamiento, y facilitar la inversión en un sistema eléctrico eficiente, resiliente, inteligente y 100% renovable. Al mismo tiempo, impulsar el ahorro energético, la electrificación de los hogares y el autoconsumo, en especial el compartido, reduciendo el poder del oligopolio y la dependencia del gas.
  • Establecer un Fondo de Vivienda Digna Rehabilitada [13] Crear un fondo que combine recursos europeos y nacionales para impulsar la rehabilitación energética de viviendas, situándola en el centro de la política de vivienda.
  • Avanzar decisivamente en la movilidad sostenible Impulsar una movilidad sostenible que priorice el transporte público frente al coche, mediante carriles BUS-VAO y refuerzo de flotas; fomentar alternativas limpias como la bicicleta, el coche compartido y la electrificación del transporte ampliando la red de puntos de recarga también en zonas rurales y rutas interurbanas.
  • Abono único estatal de transporte público (T-Lleva) [14] Promover, en colaboración con las CC.AA., la extensión del abono único que permita utilizar todos los modos de transporte público en todo el país con una tarifa plana asequible, facilitando la intermodalidad y reduciendo emisiones y congestión.
  • Fomentar el transporte de mercancías sostenible Favorecer el trasvase modal del transporte por carretera hacia el transporte ferroviario a través de incentivos financieros para que el tren sea más competitivo. 
  • Impulsar un Fondo de Transición Agroecológica y el acceso a la compra pública Apoyar a 250.000 agricultores familiares en su transición hacia la agroecología mediante asesoramiento y acompañamiento técnico, acceso a mercados diferenciados y a la compra pública y mejora de sus condiciones económicas.
  • Establecer un dividendo climático Crear un dividendo climático complementario al Fondo Social por el Clima que redistribuya ingresos de los mercados de derechos de emisiones en el 80% de la población, especialmente en rentas bajas y territorios rurales.
  • Reforzar los recursos públicos para una transición ecológica justa [15] Eliminando ventajas fiscales al gas frente a la electricidad, aplicando impuestos progresivos a billetes de vuelos premium [16], viviendas vacías y pisos turísticos, acabando con privilegios fiscales de las sociedades inmobiliarias e introduciendo un impuesto a los multimillonarios (tasa Zucman).

En definitiva, existen soluciones que benefician al mismo tiempo al bolsillo de las personas y al planeta, capaces de responder a las vulnerabilidades del presente mientras se invierte en resiliencia a futuro. Para ello se necesita una inversión pública responsable y eficaz, dirigida a quienes más lo necesitan y acompañada de medidas para controlar los mercados especulativos, a la vez que se reduce de forma estructural nuestra dependencia de los combustibles fósiles importados y se acelera la transición.Tenemos excelentes alternativas para salir de la trampa del petróleo, del gas y los agroquímicos. El Gobierno debe proponer medidas equitativas a corto y medio plazo con visión de futuro, garantizando la transparencia y la rendición de cuentas [17] para asegurar el bien común y evitar capturas corporativas.

La transición ecológica es una oportunidad de modernizar la economía y reforzar la autonomía estratégica en sectores clave como la agricultura, la vivienda, el transporte o la energía. Un escudo social verde debe proteger de manera justa a las personas con medidas que extiendan los beneficios de la transición de manera más justa e inclusiva y sin agregar más costes ambientales y climáticos. A su vez, debe reforzar una economía centrada en las personas, impulsora de procesos de modernización, más eficiente en energía y recursos y con menos dependencia fósil. Esta apuesta con visión de presente y futuro tiene la virtud de mejorar de forma sostenible la calidad de vida, reducir los riesgos económicos y fortalecer la resiliencia en un mundo cada vez más inestable.

Notas

[1] Frente al chantaje de Trump, eficiencia energética y renovables «made in Spain» – ES | Greenpeace España

[2] 5 razones por las que el gas «natural» (fósil) sale caro – ES | Greenpeace España

[3] De subvenciones tóxicas a inversiones responsables 

[4] Greenpeace denunció la ayuda extraordinaria de 0,20 céntimos por litro de carburante que estuvo operativa en 2022 es un claro ejemplo de medida regresiva ya que no depende de la renta sino de la cantidad consumida del producto. Además, cuanto mayor es la renta del hogar mayor es la probabilidad de tener un coche (o varios) y de realizar un uso más intensivo del vehículo privado. Según la AIReF, las medidas que actúan sobre los precios de la energía no presentan especial focalización en los individuos de menor renta. Además, el sobreprecio aplicado por las empresas generó un reparto poco equitativo, ya que las empresas ganaron 730 millones de euros frente a los 925 millones que perdieron los consumidores. 

[5]  Medidas de apoyo frente a la crisis energética y al repunte de la inflación: un análisis del coste y de los efectos distribución

[6]  Entre 2021 y 2023, los desastres climáticos costaron 162.000 millones de euros a la Unión Europea; y en España, la DANA de Valencia dejó 227 víctimas y 18.000 millones en daños.

[7] Reactivo a la votación en contra del escudo social – ES | Greenpeace España 

[8]  Las empresas energéticas deben pagar por sus beneficios y daños extraordinarios 

[9] En concreto las inversiones en aislamiento térmico y sustitución de calderas fósiles por calefacción renovable.

[10] Greenpeace ya demostró en 2014 que los colectivos más vulnerables estarían entre los más beneficiados por un modelo eléctrico eficiente basado en renovables (sin carbón ni nucleares), porque supondría un ahorro medio de un 34% en la factura energética de los hogares. 

[11]  https://institut-rousseau.fr/wp-content/uploads/2024/05/RTNZ-Annexes-Spain-V4PAO-1-1.pdf 

[12] Greenpeace propone al Gobierno un paquete de 10 medidas para un sistema eléctrico seguro, resiliente y sostenible

[13]  Tu llave de la vivienda digna (resumen ejecutivo) – ES | Greenpeace España

[14]  El 75 % de la ciudadanía considera útil un abono único de transporte, según una encuesta de Greenpeace

[15] Una reforma fiscal justa y verde 10 medidas básicas

[16] AVANZAR EN LA FISCALIDAD VERDE Y JUSTA DE LA AVIACIÓN: El impuesto progresivo y solidario

[17] Está pendiente de ejecución el compromiso de elaborar un inventario público de subvenciones ambientalmente dañinas en 2025 y de un compromiso con un plan de revisión justa y progresiva de los subsidios dañinos con el clima y el medio ambiente

Cambio climático, energías renovables
Descargar