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Entrada de blog por Mónica Parrilla - 06-03-2019


Incendios en el norte: de la cultura del fuego a la intencionalidad

En estos días de calor inusual seguimos con incendios en el norte de España. Como recordábamos en otros artículos, hablar de piromanía y de terrorismo ambiental nos aleja de las verdaderas causas y de las soluciones. ¿Cuál es la motivación o intención en quemar?

En 2007, en Greenpeace presentábamos el informe “Incendiarios” que buscaba responder a las preguntas: ¿Quién quema el monte? ¿Cuál es el perfil del incendiario? En él se establecían ocho perfiles de personas que estarían detrás de los incendios. Ese mismo año se creaba la Fiscalía de Medio Ambiente en 2007. Durante 2015-2016, esta Fiscalía elaboró un estudio del Perfil Psicosocial del Incendiario Forestal con la propuesta de cinco motivaciones principales que explicarían los incendios forestales: tres grandes (beneficio, sin sentido e imprudentes leves) y otros dos todavía con poca representación (venganza e imprudentes graves). En ambos estudios, el resultado estaba claro: el principal incendiario es aquella persona que busca el beneficio en el fuego.

Cuando se habla de beneficio e intencionalidad, en la sociedad percibimos criminalidad, pero en realidad se trata de usar el fuego como herramienta para eliminar rastrojos o eliminar matorral para ampliar pasto o zonas de caza. De manera que las motivaciones están muy alejadas del terrorismo o a la especulación y se deben a un uso “cultural” del fuego que se ha realizado de forma tradicional (la estadística del Ministerio para el decenio 2001-2010 confirma que el 68,4% de los incendios intencionados se deben a fuegos realizados originalmente para quemas agrícolas o de regeneración de pastos).

También se confirma en cualquiera de las memorias de la Fiscalía de Medioambiente. Por ejemplo, la memoria de 2013 dice: “Las quemas con motivaciones ganaderas preponderan en determinadas zonas del norte país (norte de León, Zamora, etc.). Sin embargo es posiblemente Asturias una de las comunidades en las que ese tipo de problemas acaba siendo más acuciante. Son incendios que se provocan generalmente en marzo, con 970 casos y que vienen a suponer el 43,1 por 100 de los incendios de todo el año.”

Y dando respuesta a la visión de algunos sindicatos agrarios, el hecho de que siempre se haya quemado, no significa que siempre esté bien. En un contexto de cambio climático, los incendios han evolucionado a episodios de altísima gravedad. No se puede quemar cuando hay un índice extremo de riesgo de incendio forestal.

Mapa de niveles de riesgo de incendio previstos 6 de marzo de 2019
Mapa de niveles de riesgo de incendio previstos 6 de marzo de 2019. Fuente AEMET.

Es fundamental emprender campañas de concienciación y diálogo con el medio rural. Las quemas siempre tienen que estar controladas y autorizadas, respetar las temporadas de prohibición, las alternativas al uso del fuego, así como prevenir al máximo adoptando las recomendaciones y prohibiciones oportunas. Si las quemas no están autorizadas constituyen un delito que, si deriva en un incendio, conlleva penas de hasta 20 años de prisión.

Por otro lado, destacar que necesitamos de la ganadería y del pastoreo para reducir el combustible acumulado, es decir la vegetación seca que es el alimento para el fuego.

Las soluciones ante los grandes incendios forestales son complejas, como sus causas. No se trata de demonizar a los ganaderos como terroristas sino de trabajar conjuntamente. Las personas que trabajan en el campo y viven de él son fundamentales para dinamizar el medio rural y por tanto, proteger nuestros bosques.

Mónica Parrilla - autor del blog.
Mónica Parrilla
Ingeniera Técnica Forestal por ETS Ingenierías Agrarias de Palencia (Universidad de Valladolid). Máster en Gestión de Residuos (Instituto de Investigaciones Ecológicas). Responsable de la campaña de Incendios Forestales y coordinadora del Equipo de Género de Greenpeace España. Twitter: @MonicaParrill
16 posts

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Comentarios

Alberto
06/03/2019

En absoluto desacuerdo: los incendios o las quemas no son necesarios para retirar combistible forestal

Vicente
06/03/2019

No del todo. Para meter en la cárcel al criminal, pq no tiene otro nombre, basta esperar la llegada de quién se beneficia post-incendio.

Jimena
07/03/2019

Y muchas otras cosas que omitis que generan beneficios de los incendios..... empresas de material, plantillas y movilización de recursos con sus respectivos incentivos económicos, empresas de replantación... y un largo etc....
no tiene sentido pagar mas o dar incentivos economicos si hay mas fuegos, si son mas grandes, si se deben de movilizar en la noche.... es como si a un medico le pagan por pacientes muertos o por la cantidad de gasto que haga en el hospital... un sin sentido todo... se debería beneficiar a las comunidad que no tienen incendios, invertir en vigilancia y bonificar las buenas praxis; no esto.

Manu
09/03/2019

Tienes bastante razón y se agradece que no demonices a la gente que vive delcampo y propongas soluciones conciliadoras.

Lo único que veo es que te dejas muchos motivos sin mencionar. Hay toda una industria detrás del fin de un incendio desde las medioambientales hasta las especuladoras inmobiliarias. Estaría genial que hablarás de ello en próximo artículos

Lucas
09/03/2019

Totalmente de acuerdo contigo Jimena!! Espero que Greenpeace lo tenga en cuenta. Yo vivo en Sayago (Zamora) y siempre habíamos quemado leña seca y algunos zarzales (en invierno por supuesto, en época estival a nadie se le ocurre) pero ahora está prohibido y tenemos miedo que el exceso de maleza provoque incendios graves

Xavier Xorto
12/03/2019

De la misma manera que se ha creado una economía interesada, (como si de una carrera armamentistica se tratara) respecto a la extinción de los incendios forestales; hay que crear una economía ruaral para dinamizar intereses en la prevención de los incendios forestales. Prevenir es infinitamente mas barato que extinguir en terminos de costes. Hay que invertir la tendencia actual en la que se destinan el 80% de los recursos en salvar los bosques en extinción y solamente el 20% en prevención.

Alvaro
21/03/2019

Creo que las causas están bastante claras, la creación de pastos. Eso no significa demonizar a los ganaderos, sólo a los que queman el monte. Creo que la solución pasa por crear un diálogo con los ganaderos de forma local, determinar que superficie pastable es necesaria y donde, elaborar un plan de pastos para desbrozar donde sea necesario y mantener, a base de pastoreo manejado, esta superfecie pastable, al mismo tiempo hacer un esfuerzo, totalmente necesario, de concienciación ambiental en todos los ambitos, urbano y rural, mucho más difícil este ultimo, al que pertenezco.

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