Olas de calor, sequías, incendios, danas y olas de frío: esto es lo que tienen en común
Siempre ha habido olas de calor y sequías, los incendios forman parte de nuestros veranos y las fuertes lluvias son típicas del otoño. Esto ha sido así de toda la vida.
Bajo estos argumentos, hay quienes, a pesar de la abundante evidencia científica que indica que el cambio climático es una realidad, siembran la duda y cuestionan si los eventos extremos que estamos experimentando llevan la huella del cambio climático. Y tienen algo de razón, siempre han existido. Pero no así, no con la frecuencia y el poder destructivo actuales. Y ahí está la clave.
¿Cuánto ha influido el cambio climático en que un evento haya sido más intenso o probable? Hoy podemos responder a esta pregunta gracias a la ciencia, mediante los estudios de atribución climática, y eso hemos hecho. Por si no había evidencia suficiente del impacto del cambio climático, ponemos más sobre la mesa un estudio científico de eventos concretos que hemos vivido recientemente.
La conclusión es clara. Los efectos del cambio climático ya son categóricamente medibles en eventos extremos de los últimos años, y tenemos los datos.

10 años, 10 eventos meteorológicos extremos
En los últimos 10 años se han vivido olas de calor asfixiantes, sequías intensas, incendios devastadores e inundaciones catastróficas. Gracias a un estudio elaborado por investigadores del CSIC, hemos podido poner la lupa en 10 de esos eventos y ver cómo el cambio climático los ha agravado en comparación con cómo habrían sido en un pasado con menos calentamiento global. Las conclusiones hablan por sí solas.
- Muchos de los eventos más extremos han sucedido en los últimos cinco años, lo que concuerda con la tendencia observada de su intensificación a causa del cambio climático. También refleja cómo el cambio climático se hace más potente debido al aumento de las emisiones.
- Cada vez es más frecuente que estos fenómenos se den de forma simultánea y estén interrelacionados, amplificando su impacto: olas de calor que agravan sequías e incendios que a su vez dejan un suelo vulnerable a una elevada erosión en lluvias torrenciales.
- El cambio climático hizo que las olas de calor de 2022, 2023 y 2025 registraran temperaturas medias entre 1,3 y 2,2 °C superiores y duplicaran o triplicaran el territorio afectado por calor extremo.
- El cambio climático hizo que las sequías repentinas de 2022 y 2023 afectaran a un 25 % más de territorio, con un déficit hídrico hasta un 25 % mayor.
- El cambio climático propició las condiciones para los incendios de 2022 y 2025 situando a una cuarta parte más del país en riesgo extremo.
- El cambio climático aumentó la intensidad de la DANA de 2024 hasta un 20 %.



Las dramáticas consecuencias de los eventos meteorológicos extremos
Estos eventos pasan una factura muy cara con nombres y apellidos: vidas rotas, casas arrasadas, campos desiertos y sueños perdidos. Son las cifras más dramáticas, las que más preocupan y las que sin duda deberían servir para actuar sin dilación. Se estima que solo en estos 10 eventos analizados han fallecido cerca de 5.000 personas y unas 370.000 se vieron afectadas. Los costes económicos estimados ascienden a 23.000 millones de euros, siendo esta una cifra conservadora, ya que hay muchos costes indirectos que no se cuantifican.

Si no se reducen drásticamente las emisiones, las proyecciones indican que el clima de España continúe hacia un mayor aumento de las temperaturas, mayor aridez, sequías más severas, lluvias extremas más intensas y mayor riesgo de incendios forestales. No podemos permitirnos sumar más muertes y daños.
Si no se actúa con urgencia, con una contundencia a la escala de la magnitud del problema y con mucha mayor ambición que las políticas aplicadas hasta ahora, el cambio climático seguirá incrementándose y las consecuencias serán mucho peores que las que describe este informe. Para ello, es fundamental acelerar la reducción de emisiones, el abandono de los combustibles fósiles y aplicar una fiscalidad justa que grave a la industria fósil: los grandes contaminadores deben pagar de una vez por todas por las pérdidas y los daños que causan para financiar con ello las políticas climáticas.

Estos días se celebra la COP30 en la que los gobiernos de todo el mundo deben acordar un plan de acción para aumentar los objetivos climáticos y abandonar los combustibles fósiles, nuevos impuestos a la industria fósil, y un proceso para acabar con la deforestación antes de 2030 y proteger la Amazonía, donde se celebra este año la COP30, en Belém (Brasil).
Es necesario también avanzar de forma urgente en una adaptación climática que reduzca la exposición al riesgo y la vulnerabilidad, con medidas de adaptación transversales, locales y participadas que protejan a la población más vulnerable, reduzcan el impacto en personas y servicios esenciales y usen la biodiversidad como aliada. Debemos construir una sociedad y un territorio no solo más resilientes, sino también más justos y habitables.
Comentarios
Estamos demorando las posibles soluciones . Mientras se siguen aumentando los daños humanos y materiales . Os suena : vivir sin freno y morir joven . Personalmente es lo que el exceso de consumó (de todo tipo ) nos trae .
El gobierno de Israel con NETANYAHU A LA CABEZA NO CESA EN EL HOSTIGAMIENTO Y ATROCIDADES A PALESTIN@S .
A su vez VLADIMIR PUTIN CONTINUA CON UNA OCUPACIÓN BÉLICA DE UNA TIERRA QUÉ SE RESISTE A LA OCUPACIÓN MILITAR .
GUERRAS Y GENOCIDIOS JAMÁS DEBEN TENER JUSTIFICACIÓN ALGUNA .
Lo más preocupante es que siga habiendo gente negacionista del cambio climático.
Por cierto, para los que dudan pueden leer:
¿Por qué sabemos que el cambio climático es real? en https://www.tutiempo.net/noticias/la-irrefutable-evidencia-del-cambio-climatico-por-que-sabemos-que-es-real.html
No dudo de que el cambio climático es una realidad, como pone de manifiesto la tendencia al crecimiento de la temperatura global en los últimos 50 años. Sin embargo, en 2025 la temperatura global ha bajado, pese a que la concentración de CO2 ha aumentado. Es un dato puntual, ciertamente, pero puede ayudarnos a pensar y es que a nivel mediático hay tres dogmas sobre el cambio climático que no son ciertos: que es antropogénico, que siempre es perjudicial y que nos lleva a una catástrofe. En sentido contrario, muchos científicos firmaron un manifiesto contra la emergencia climática. En cuanto a danas e incendios en España, los records están en el siglo pasado, cuando la con concentración de CO2 y las temperaturas medias eran menores. Hay que tener en cuenta que para estudiar este tema hay que mirar tendencias a muy largo plazo (20 años). Por ultimo comentar que si bien no me creo lo de la emergencia climatica, si que estoy convencido de que hay que sustituir lo no renovable (uranio, petroleo,...) por renovable (eólicoa, solar,..) para ser sostenibles, y aprecio vuestro trabajo en ese sentido, aunque echo de menos más beligerancia con la energía nuclear.
La Temperatura media global del planeta en 2025 ha bajado ligeramente con respecto al año 2024, eso es cierto; sin embargo, está prácticamente empatada con el segundo año más caluroso, 2023; estos tres años han sido los más cálidos de la serie histórica, y junto con los 8 anteriores han sido los 11 más cálidos de la serie histórica.
Lo normal es que la temperatura varíe de unos años a otros, en este caso, una de las influencias que la hacen variar en el corto plazo fue el fenómeno de El Niño y de la Niña, lo que explica en gran medida que el año 2024 fuera más cálido que el 2025. El dato de este año, por tanto, corrobora la tendencia tan preocupante de calentamiento de las últimas décadas. De hecho, en estos 3 últimos años se ha acelerado ese calentamiento, y está por verse si es algo puntual, o si seguirá acelerándonse en los próximos años.
En este enlace puedes comparar diferentes proyectos que miden la temperatura media del planeta, y que con ciertas variaciones, coinciden totalmente en las tendencias: https://berkeleyearth.org/global-temperature-report-for-2025/?mc_cid=1a8bb52f35
Que el cambio climático es antropogénico se sabe desde hace décadas, por el eso en 1992 todos los países del mundo acordaron la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC),porque la ciencia ya había comprobado que existe el cambio climático, que va a tener consecuencias negativas. También se sabía que tiene un origen antropogénico, y por eso se acordó la convención: sólo si todos los países cooperan, se podrá resolver el problema, no basta con que sólo unos dejen de emitir emisiones. La causa principal es el uso de combustibles fósiles, la deforestación, las emisiones de la ganadería, de los residuos, y algunos compuestos fluorados y clorados. Se cuantifican los diferentes tipos de gases, de fuentes, sus emisiones y su concentración en la atmósfera, y tienen una correlación directa con el aumento de la temperatura.
Efectivamente algunos pocos cientos de científicos de muy distintas disciplinas firmaron un manifiesto contra le emergencia climática. No dieron ningún dato que pueda contrarrestrar los millones de estudios sobre el tema, y las decenas de miles de científicos de todo el mundo que siguen investigando el cambio climático siguen avanzando en su conocimiento. Aunque todavía quedan incertidumbres y muchas cosas por conocer, los datos, estudios y conclusiones son concluyentes.
En cuanto a las Danas e Incendios, acabamos de publicar un estudio científico con el CSIC en el que han probado que 10 de los eventos extremos más destructivos en España en los últimos años han sido agravados por el cambio climático. Si por récord de danas e incendios te refieres al siglo xx, estás comparando 100 años frente a 25, por lo que hay 4 veces más probabilidades de que haya fenómenos extremos. Sus casos sirven precisamente para comprobar cómo la intensidad y la frecuencia de estos fenómenos se está intensificando. Además, conviene tener en cuenta que en estos impactos el cambio climático los agrava, pero se suman muchos otros factores, como la gestión del territorio, la preparación, la respuesta que se le de, etc. En la década de 1980 se dieron en España los años con la mayor superficie incendiada; en respuesta a ello, se han creado los servicios de extinción de incendios actuales, que no tienen comparación con los existentes en dicha década, lo que ha conseguido reducir la superficie quemada durante los últimos años. Ahora el cambio climático está creando una condiciones que hacen inmanejables los nuevos incendios. El impacto de la Dana de Valencia también habría tenido menores impactos sociales si las llanuras de inundación y los torrentes no hubieran estado ocupados por edificios.
Nos alegramos de que valores todos los beneficios de las energías renovables. Efectivamente, tienen muchas ventajas frente a los combustibles fósiles, y son imprescindibles para evitar un mayor cambio climático junto con la reducción de la demanda de energía, especialmente en sectores que nos afectan directamente como la vivienda y el transporte, así como la reducción del consumismo y las desigualdades que acarrea el actual modelo socioeconómico. Pero la industria fósil va a seguir peleando por sus privilegios con todos los medios a su alcance, así que queda mucho trabajo por hacer y ahí seguiremos desde Greenpeace proponiendo soluciones que mejoren la calidad de vida de todo el mundo manteniéndonos dentro de los límites planetarios (abono único de transporte, mecanismos para acceder a viviendas dignas y eficientes, renovables respetuosas con las personas y la biodiversidad, ...), parándole los pies a la industria fósil y denunciando que quienes más contaminan (petroleras y ultra ricos) tienen que pagar por los daños sobre las personas y el planeta.
Los informes del IPCC son realmente muy clarificadores, te recomendamos que los leas:
El último informe del grupo 1, sobre las bases físicas puede ser de gran utilidad para entender las causas antrópicas del cambio climático: https://www.ipcc.ch/report/sixth-assessment-report-working-group-i/
y el último informe de síntesis si quieres tener una visión completa de las causas y evolución, los impactos, y las soluciones: https://www.ipcc.ch/report/ar6/syr/