¿Es verdad que la energía nuclear es barata?

Falso. Es una energía muy cara. Además de las elevadas inversiones iniciales que necesitan de apoyo estatal, tal y como se demuestra recientemente en el caso del proyecto del Reino Unido, no se incluyen todos los costes de la gestión de los residuos y del desmantelamiento, tampoco están incluidos todos los costes de los seguros de responsabilidad en caso de accidente, los costes de actualización de las medidas de seguridad pueden motivar su cierre por falta de rentabilidad, a pesar incluso de tener amortizada completamente la instalación; y por último en caso de accidente nuclear los costes son incalculables.

Buena prueba de ello es el caso de Garoña, una central nuclear que con sus instalaciones amortizadas, y sin haber tenido que realizar inversiones en seguridad, cerró en 2012 por motivos económicos.

No hay que confundir que la energía nuclear oferta a precio cero en el mercado mayorista, por cuestiones técnicas, pero sus costes no tienen nada que ver con este precio de oferta. El precio final que realmente recibe es el mismo que cualquier otra fuente de energía.