ADENEX, Greenpeace y Ecologistas en Acción de Extremadura consideran que el voto particular de un consejero del CSN refuerza la necesidad de cerrar Almaraz conforme al calendario previsto

03-08-2026

ADENEX, Greenpeace y Ecologistas en Acción de Extremadura consideran de gran relevancia el voto particular emitido por el consejero del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) Francisco Castejón durante la tramitación de la renovación de la autorización de explotación de la central nuclear de Almaraz.

Aunque el consejero optó por abstenerse, el documento incorpora una extensa relación de observaciones técnicas sobre el procedimiento seguido y sobre distintos aspectos de la evaluación de seguridad que, en su opinión, introducen incertidumbres y deben resolverse cuanto antes.

Entre las cuestiones más relevantes, el voto señala que la renovación se ha tramitado sin una nueva Revisión Periódica de Seguridad que analice de forma sistemática la evolución de la central desde julio de 2018. El consejero recuerda que la revisión utilizada como referencia se elaboró con datos cuyo periodo de análisis concluyó hace años y afirma expresamente que la renovación se ha realizado «sin una revisión sistemática de lo ocurrido desde julio de 2018 hasta la fecha».

El documento también describe diversas incidencias detectadas durante la evaluación. Entre ellas, el consejero cuestiona que se hayan dado por cumplidos determinados compromisos asumidos en la autorización anterior, cita la falta de separación entre las áreas de Seguridad y Licenciamiento pese a que el titular manifestó su oposición a implantarla, señala mejoras incompletas en la iluminación de emergencia, deficiencias en la revisión de válvulas importantes para la seguridad y discrepa de que algunos compromisos puedan considerarse cumplidos simplemente porque se hayan incorporado a un programa de actuaciones futuras.

Asimismo, advierte de que la planificación de recursos humanos presenta un margen muy ajustado y muestra su preocupación por el retraso de inversiones previstas para la seguridad hacia los últimos años de funcionamiento de la central.

Finalmente, el voto concluye que, aunque las deficiencias detectadas puedan ser corregidas, introducen incertidumbres sobre la suficiencia de los niveles de seguridad exigibles, razón por la que el consejero decidió abstenerse en lugar de respaldar el acuerdo.

Ante estas consideraciones, ADENEX, Greenpeace y Ecologistas en Acción de Extremadura reiteran que la mejor decisión para Almaraz sigue siendo cumplir el calendario de cierre acordado entre el Gobierno y las empresas propietarias.

Las organizaciones recuerdan que respetar ese calendario aporta seguridad jurídica y estabilidad a todos los actores implicados, facilita la planificación de las inversiones necesarias para la transición energética y evita prolongar tanto el riesgo inherente al funcionamiento de una central nuclear envejecida como la generación de nuevos residuos radiactivos de muy larga vida, cuya gestión seguirá recayendo sobre las generaciones futuras.

Por ello, las tres organizaciones solicitan que el contenido íntegro del voto particular y las cuestiones técnicas que plantea sean objeto de un debate público transparente y de la máxima atención por parte de las administraciones competentes antes de adoptar cualquier decisión sobre una eventual prolongación de la vida útil de la Central Nuclear de Almaraz.


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