Entrada de blog por Sara Pizzinato - 07-08-2026


Un despliegue de las renovables ágil y enraizado: por qué el PLATER en Cataluña debe escuchar las comunidades locales y proteger más la biodiversidad

La crisis climática ya no es una amenaza abstracta; es una realidad que vivimos en nuestra propia piel. Lo vemos en Cataluña con récords constantes de temperatura, incendios devastadores e inundaciones históricas. En Greenpeace lo tenemos claro: la urgencia de descarbonizar nuestra economía es absoluta. Necesitamos abandonar de forma definitiva los combustibles fósiles y la energía nuclear, construyendo un sistema energético suficiente, eficiente y 100% renovable para el año 2040.

Un despliegue de las renovables ágil y enraizado: por qué el PLATER en Cataluña debe escuchar las comunidades locales y proteger más la biodiversidad

Sin embargo, para que esta transición sea verdaderamente justa y ecológica, no basta con cambiar la tecnología de generación. El «cómo» importa tanto como el «cuánto». Las energías renovables pueden y deben desplegarse de manera ágil y hacerlo respetando la biodiversidad, la soberanía alimentaria y las comunidades que van a convivir con esas plantas durante décadas. No deben ser un “mal menor” al que resignarse, sino un bien del que todas las personas se puedan beneficiar.

Con este espíritu, desde Greenpeace España hemos presentado nuestras alegaciones al Plan Territorial Sectorial para la Implantación de las Energías Renovables en Catalunya (PLATER). Valoramos muy positivamente que la Generalitat de Catalunya haya iniciado la creación de este instrumento de ordenación territorial pues la mayoría de CCAA aún no cuenta con este instrumento esencial. Sin embargo, para que cumpla su función de forma justa, la propuesta actual de plan catalán necesita mejoras cruciales.

El modelo energético que defendemos: la receta de los tres ingredientes

Nuestra propuesta para Cataluña, y el conjunto de la península, no se basa solo en instalar renovables. España y Portugal pueden ser 100% independientes de los petroestados utilizando energía 100% renovable para 2040 y vivir, literalmente, mucho mejor consumiendo menos energía. En nuestro informe Energía para vivir mejor, demostramos que es posible alcanzar las emisiones cero en España y Portugal para 2040 respetando los límites del planeta. ¿Cómo? Combinando tres ejes fundamentales: suficiencia, eficiencia y 100% energías renovables.

  1. Reducir la demanda un 39%: Mediante medidas de eficiencia y suficiencia energética en los próximos 15 años podemos reducir la presión de nuestro modelo socioeconómico sobre los límites planetarios. Esto tiene un impacto territorial directo: evitamos ocupar 120.000 hectáreas de suelo en España (el equivalente a dos veces la superficie de la isla de Ibiza) y reducimos en un 75% la presión de la transición energética sobre minerales críticos como el litio.
  2. La centralidad del autoconsumo y las comunidades energéticas: Apostamos por duplicar, por lo menos, la velocidad de implantación de energía solar en tejados e infraestructuras existentes en Cataluña. La reciente victoria para ampliar a 5 km la distancia para el autoconsumo de proximidad permite aumentar el acceso a electricidad barata y limpia producida en tejados y zonas industriales a miles de hogares y comunidades energéticas.
  3. Un despliegue de renovables en suelo responsable y ordenado: Aunque hagamos el máximo esfuerzo por reducir la demanda energética e impulsar la energía solar en tejados y otras infraestructuras ya existentes, nuestro informe muestra que estas soluciones, por sí solas, no son suficientes para cubrir la demanda de energía en Cataluña las 24 horas del día, los 365 días del año. Por ello, será necesario complementar el autoconsumo con instalaciones en suelo, cuya implantación deberá planificarse con criterios ambientales y sociales estrictos para evitar conflictos innecesarios.

También hemos demostrado que no existe necesariamente conflicto entre soberanía energética, alimentaria y protección de la biodiversidad. El potencial solar y eólico en España y en Cataluña supera con creces la demanda prevista para 2040, incluso excluyendo de las zonas aptas para el despliegue renovable la totalidad de los espacios protegidos, las zonas de sensibilidad ambiental alta, muy alta y máxima y la superficie agraria útil. Lo que hace falta es ordenar el territorio con cabeza y justicia, que es precisamente lo que debe aportar un instrumento como el PLATER.

Credit: Getty Images, Creator: Qarlos Qastilla

Nuestras 5 principales demandas para el PLATER

Para que el PLATER se convierta en una verdadera herramienta de planificación suficiente, preventiva y justa, exigimos que la Generalitat de Catalunya incorpore las siguientes demandas en la versión final:

  • Hacer operativa la prioridad de los suelos artificializados

Aunque los artículos 11 y 12 del proyecto de decreto dicen que priorizan el despliegue en tejados (zonas y espacios degradados (carreteras, puertos, vertederos, etc.), el artículo 20 de facto establece medidas de aceleración administrativa muy similares para todas las zonas. Exigimos una diferenciación real y operativa que incentive de verdad la implantación en suelos ya alterados para evitar que el suelo agrícola o los espacios naturales sigan siendo la primera opción por defecto de las empresas promotoras.

  • Exclusión de zonas de «Máxima Sensibilidad Ambiental» según la clasificación del MITECO

Es inadmisible que las zonas consideradas «aptas» por el PLATER incluyan espacios clasificados de máxima sensibilidad, zonas que el mismo Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) desaconseja. Cabe recordar que el MITECO tan solo “desaconseja” la implantación de energías renovables en esas zonas porque no tiene competencia para poderlo prohibir, una potestad que corresponde a las Comunidades Autónomas.No tiene sentido destinar tiempo y recursos a la tramitación de proyectos en zonas de máxima sensibilidad ambiental cuando lo más probable es que obtengan una Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) desfavorable. Esto supone un uso ineficiente del tiempo disponible para avanzar en la transición energética, consume recursos de la administración pública y genera conflictos y alarma social innecesarios. Al contrastar la cartografía del PLATER con la zonificación ambiental del MITECO descubrimos datos alarmantes: el 27% de las zonas catalogadas como aptas para la generación de energía eólica por el PLATER coinciden con áreas de sensibilidad ambiental máxima, y por lo tanto no recomendables según el mismo MITECO. En el caso fotovoltaico, entre el 2,67% y el 5,22% de las zonas favorables también se solapan con áreas de máxima sensibilidad. Exigimos la reclasificación inmediata de estos espacios como zonas no aptas.

  • De la «capacidad cartográfica» a la «capacidad de acogida real»

Un mapa estratégico a escala catalana, por muchas capas de información GIS que tenga, no puede prever toda la realidad sobre el terreno. Al principio de la tramitación del PLATER, la Administración catalana se comprometió a un amplio ejercicio de escucha territorial por comarcas involucrando la Red de Oficinas Comarcales de Transición Energética (OCTE), incorporando así el análisis y el conocimiento de las comunidades locales. Sin embargo, queda mucho trabajo en ese sentido. Una línea en un mapa no puede sustituir el conocimiento del territorio que aportan las comunidades locales, ni las evaluaciones ambientales rigurosas que deben realizarse para cada proyecto.

  • Apoyo técnico y diálogo con los municipios y las comunidades locales

El PLATER fija objetivos de implantación de potencia renovable a escala municipal. Sin embargo, trasladar estas metas de forma rígida a municipios pequeños es poco realista,  especialmente en una Cataluña donde una gran parte de los ayuntamientos gestiona grandes extensiones de territorio con menos de 2.000 habitantes. Sin recursos técnicos ni administrativos suficientes, estos municipios difícilmente pueden aportar el conocimiento de detalle del territorio. Pedimos crear una fase específica de contraste municipal y comarcal dotando de apoyo técnico y administrativo a los municipios y comarcas rurales para ello.

  • Transparencia y compensaciones territoriales justas

La ciudadanía tiene derecho a saber cómo evoluciona la transición ecológica. Demandamos la publicación periódica de informes e información en formato accesible que detallen no solo el volumen de energía instalada, sino dónde, bajo qué medidas correctoras o compensadoras se está realizando y el seguimiento de esas medidas ambientales relacionadas. Además, insistimos en la necesidad de incorporar medidas que garanticen la participación temprana de las comunidades locales en el desarrollo de cada proyecto, así como de regular mecanismos que aseguren un reparto equitativo de los beneficios de las energías renovables en los territorios que las acogen, garantizando compensaciones territoriales participativas. Sin embargo, todas estas medidas no se han introducido en el actual proyecto de decreto que regula el PLATER.

El camino hacia adelante: agilidad sin dejar a nadie atrás

La transición ecológica en Cataluña está yendo muy lenta y para agilizarla necesitamos apuntar a una transición suficiente, eficiente y en la que el despliegue de renovables vaya de la mano de la gente, protegiendo la biodiversidad y las zonas agrarias de mayor valor. Un PLATER mejorado, participativo y riguroso es la clave para que el futuro 100% renovable, que ya está en camino, despliegue todo su potencial para mejorar la vida de las personas, más allá de la imprescindible lucha contra el cambio climático. 

Al mismo tiempo, somos conscientes de que la reducción de la demanda energética y el impulso al autoconsumo y a las comunidades energéticas no dependen únicamente del PLATER. Por ello, seguiremos trabajando para que el Plan Integrado de Energía y Clima de Catalunya 2030 (PINECCAT30), actualmente en elaboración, incorpore una mayor ambición climática y un amplio conjunto de medidas para reducir la demanda de energía, especialmente en los ámbitos del transporte y la vivienda, así como medidas contra la pobreza energética y por una garantía de movilidad sostenible en todo el territorio, y para promover el autoconsumo y las comunidades energéticas, incluyendo medidas para defender a las personas de los abusos de las empresas distribuidoras. 

Pero no solo eso. En el marco del PINECCAT30 también estamos demandando que se garantice una temprana y significativa participación ciudadana en el despliegue de las renovables, así como que se establezcan mecanismos para penalizar las falsas comunidades energéticas, es decir, aquellas promovidas por las empresas energéticas.

¡Hagamos una transición energética suficiente, eficiente, 100% renovable, justa y enraizada en el territorio!

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